El Correo
La atleta del Zailu está muy «contenta»por entrenar con Martín Fiz.
La atleta del Zailu está muy «contenta»por entrenar con Martín Fiz. / Ramón Buesa

«El atletismo es una vía de escape y me ayuda a evadirme de los estudios»

  • Campeona de Álava cadete de campo a través

Nada más llegar a Okondo se dio cuenta de que las opciones para revalidar el entorchado alavés cadete de campo a través aumentaban de manera considerable. Una vez inspeccionado el terreno, las condiciones se asemejaban a las que se registraron un año antes. Barro, frío y agua, un tridente de ingredientes muy del agrado de Paula Sádaba que volvían a estar presentes en el Campeonato de Álava de cross. «Es un circuito que se me da muy bien y allí ya había vencido el año pasado. Así que el objetivo era intentar repetir y al ver el estado del recorrido vi que la prueba iba a ser muy dura, un cross de los de antes», recuerda la atleta del Zailu.

El entorno del campo de fútbol y una antigua pista para motos albergaron el circuito, que tenía una cuerda de 1.400 m. «Incluía toboganes, subidas, bajadas, curvas mucho desnivel. Se amoldaba muy bien a mis características. El barro rompía el ritmo y, pese a las condiciones meteorológica fue un cross muy bonito», remarca. Desde el primer momento sabía que debía estar muy atenta a las evoluciones de su gran contrincante, Nora González. «Es una atleta que corre muy bien y nos conocemos desde hace tiempo. En todas las pruebas es mi gran rival. Aunque me favorecía el recorrido, era consciente de la dificultad, ya que iba a encontrar con una rival muy dura y había que tenerle en cuenta», admite.

Las féminas partieron todas juntas. Según la categoría debían completar un determinado número de giros. «Las mayores salieron muy fuertes, así que las cadetes fuimos a nuestro ritmo. Con el paso de las vueltas, tiré con fuerza y poco a poco comencé a distanciarle a Nora», señala. Sádaba cruzó en primer lugar la meta con amplia ventaja y pudo revalidar el título.

Con uno de los objetivos cumplidos se desplazó hasta la localidad vizcaína de Sopuerta para correr el Campeonato de Euskadi, otra de las citas que había marcado en su agenda. La atleta del Zailu se había marcado como meta entrar entre la seis primeras para poder formar parte de la selección de Euskadi en la principal prueba estatal. Encima se encontró con un recorrido propicio para materializar el ansiado éxito. «Había mucho barro y el terreno estaba muy duro. Me gustaban las condiciones», apunta. De salida entró en el grupo cabecero, pero en cuanto aumentaron el ritmo, se fue descolgando de las plazas de honor. «Estaba entre las cinco primeras y poco a poco fui perdiendo posiciones. Físicamente no me encontraba como esperaba y no me salió una carrera como pretendía. Al final quedé decimoquinta, lejos del sexto puesto. Terminé con muy malas sensaciones, ya que fue unas de las peores pruebas de la temporada, aunque eso me dará fuerzas para volver a intentarlo el año que viene», apostilla.

A pesar de este pequeño traspiés, Sádaba valora como «positiva», su campaña sobre campo a través. «Estoy muy contenta. Salvo en el de Euskadi, el resto de pruebas me han salido como esperaba y he estado entre las mejores», manifiesta.

Ahora ya está centrada en la temporada de pista al aire libre. Durante este ejercicio se estrenará en la prueba que «más se parece al cross». Sádaba se ejercitará sobre 1.500 obstáculos. «Se requiere mucha técnica para salvar las vallas porque se pierde mucho tiempo. Por ahora prefiero no trazarme objetivos. Lo más importante es entrenar y disfrutar del ambiente del atletismo», matiza.

Ritmo fuerte

La influencia familiar pesó bastante a la hora de elegir una especialidad deportiva. «En casa siempre se ha vivido el atletismo, debido a que mi padre y mi tío lo practicaban», evoca. Con solo dos años ya disputó su primera carrera, «junto a mi primo Samuel». Ya con cinco se inscribió en el equipo de Umandi Ikastola, «donde estudiaba», para pasar al CAZailu con Alicia Lagartos tres ejercicios más tarde. Desde el primer momento se sintió atraída por las carreras de campo a través. «Aunque probé varias modalidades, en pista me atraían las distancias más largas. También hacía todos los crosses que se programaban porque me divertía. Hoy todavía me gustan más. En pista en más aburrido ya que solo das vueltas sobre el tartán». En la actualidad acude tres días a la semana a entrenar, «martes y jueves con Alicia» y los miércoles con Martín Fiz. «Empecé el año pasado. Es mi ídolo y el espejo donde mirarme. Me da buenos consejos y es el ejemplo a seguir. Es un grande», se sincera.

El atletismo le sirve como «válvula de escape» para olvidar la rutina de los libros. «No podría vivir sin correr, me ayuda a evadirme de los estudios. Estoy en 3º de la ESO y por ahora lo compagino bien», subraya. También la ha aportado un buen número de amistades. «Me ha proporcionado grandes y buenas amigas, sin olvidar valores como la responsabilidad», añade. Y a la hora de decantarse por carreras tácticas o de ritmo, se queda con estas últimas «porque al sprint soy muy mala. Prefiero que salgan muy rápidas desde el principio».

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