El Correo
El joven karateka necesita «ir a entrenar» casi todos los días.
El joven karateka necesita «ir a entrenar» casi todos los días. / Hugo Madariaga

«El kumite me parece más dinámico y las katas son una lucha contra ti mismo»

  • Campeón de Europa juvenil de katas

En la agenda deportiva de Jon Lamas para 2016 figuraban tres citas de relumbrón. El karateka del Yin Yang estructuró la preparación para alcanzar su mejor estado de forma de cara a la gala del 40º aniversario del gimnasio, el Campeonato de Euskadi cadete y el Europeo juvenil de kyokushin en Holanda. Si en el festival celebrado en junio firmó una de las actuaciones más aplaudidas al ejecutar junto a Jon Betolaza una kata musical que recordó al realizado por Shihan Javier Lezcano en 1990, en el torneo de Aretxabaleta se subió al segundo escalón del podio. Sin duda, el mayor éxito lo materializó en tierras holandesas, donde estrenó su palmarés continental, aunque sentía cierta inquietud en los momentos previos que a punto estuvieron de lastrarle. «Iba con muchos nervios porque hacía tiempo que no tomaba parte en una cita de este nivel, pero estaba muy bien preparado. No era mi debut debido a que lo había hecho hace unos años en Zaragoza. Sabía que llegaba bien y me veía con opciones de subir al podio», apunta Lamas.

Durante su estancia en Papendal estuvo muy tranquilo y aprovechó para «disfrutar» del entorno. El estado de ánimo cambió en cuanto se acercó el día de la competición y se dirigió al pabellón. «Ahí ya me puse algo nervioso», admite. El objetivo inicial fue conseguir entrar en los cuatro mejores que se clasificaban para la segunda ronda. Desde el primer instante lideró el ranking y consiguió las notas más altas, con gran superioridad, hasta alzarse con el titulo al aventajar en más de dos puntos a su predecesor. Este primer gran éxito continental le dejó gratas sensaciones así como mucha fuerza para seguir. «El trabajo realizado y el sufrimiento no había sido en balde. Al final pude recoger la recompensa», remarca Lamas, que recibió un pequeño homenaje en la gala de Navidad del gimnasio, donde le entregaron el diploma acreditativo de su logro.

Previamente compitió en el Campeonato de Euskadi cadete, aunque solo se inscribió en kumite, dentro de la categoría de -52 kg. Como conocía a gran parte de los oponentes era consciente de que podía llegar lejos, aunque el título conllevaba cierta dificultad. Lamas superó obstáculos hasta presentarse en la lucha por el máximo entorchado. Allí le esperaba Julen Tamayo. «Me tocó enfrentarme a un amigo de Vitoria, aunque milita en otro gimnasio. Nos conocemos mucho y al principio estábamos un poco parados. Había mucho respeto y ambos intentábamos buscar los puntos débiles del contrario. Al final consiguió marcarme y me venció. El primer puesto estaba entre mis objetivos pero sabía que era complicado debido a que siempre hemos estado muy parejos», subraya.

De cara a la nueva temporada, Lamas enfoca la mirada hacia una competición en Berlín y el Campeonato de España, «que se celebrará en Bilbao». Todavía no está segura su participación en Alemania, pero, por si acaso, acude todos los días a entrenar. «En caso de ir solo haré kumite», advierte. En cambio, en la cita estatal doblará programa. «En Berlín trataré de realizar un buen papel y en Bilbao lucharé por revalidar el título».

Juegos Olímpicos

Su primer contacto con el arte marcial se produjo «al poco de cumplir 8 años». Hasta la fecha jugaba a fútbol en Padre Orbiso. «En el Centro Cívico Arriaga impartían karate y como quería hacer algún deporte decidí apuntarme. Enseguida me enganchó y disfrutaba mucho cuando entrenaba. Luego, ya pasé al Yin Yang. Ahora ocupa un lugar importante en mi vida y cuando no puedo ir a entrenar noto que me falta algo. Saco toda la fuerza y he ha permitido ampliar mi círculo de amistades. Tengo muy buena relación con los entrenadores y los compañeros. Además, me viene muy bien para olvidarme de los estudios. Estoy en 4º de la ESO y lo compagino sin problemas», recuerda.

Lamas se ejercita en kyokushin, aunque también compite en shotokan, el estilo que será olímpico en Tokio 2020. «Dentro de nuestra modalidad practicamos vuko, que es el estilo de lucha del shotokan. Aprovecho los beneficios de uno para aplicarlos en el otro. El vuko es más técnico y luego lo pongo en práctica en kyokushin. Yla fuerza que te da éste me lo traslado al otro», matiza. También duda a la hora de decantarse entre las dos modalidades del judo. «Son estilos diferentes. Empecé con katas, pero poco a poco hemos ido introduciendo el kumite. Me parece más dinámico ya que luchas contra los rivales. En cambio, en kata eres tú contra ti mismo», señala Lamas, que sueña «con seguir cosechando logros y poder acudir a unos Juegos Olímpicos».

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