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Paula Sádaba se amoldó bien al circuito y se proclamó campeona de Álava. / Ramón Buesa

Títulos bañados en agua y barro

  • La gran cantidad de lluvia y el lodazal formado en algunas zonas endurecieron el Campeonato de Álava de cross celebrado por segundo año consecutivo en Okondo

Por segundo año consecutivo el Campeonato de Álava de cross se desarrolló en Okondo. Y esta vez se celebró sobre unas condiciones épicas. Lluvia, barro y frío, tres ingredientes para disputar una prueba como las de antaño. En poco tiempo se ha pasado de correr sobre terrenos muy secos a realizarlo en un escenario repleto de agua y lodo, situación que endureció el recorrido con el paso de los atletas. «El circuito estaba muy embarrado, pero es lo que toca en esta época del año. De ahora en adelante serán así. Es lo que se concibe como carreras de campo a través y no lo vivido hasta ahora», advierte Javi Frutos, presidente del Atletismo Laudio. A pesar de que estaban en juego los títulos provinciales, muchos renunciaron para evitar competir en estas circunstancias. «La participación bajó un poco y fue más floja. Nos los imaginábamos porque se escuchaban comentarios en el mundillo sobre que no les atraía el circuito. Pero terminamos muy contentos con la respuesta de los que apostaron por venir», asume.

Las carreras se desarrollaron en el circuito «de siempre», por el entorno del campo de fútbol y una antigua pista para motos. La organización diseño un vuelta de 1.400 m de cuerda y otra de 600 m. «La grande incluía toboganes, con subidas y bajadas, mientras que la pequeña estaba dirigida a los escolares para evitar que pasaran por la parte más complicada. Aunque había una bajada que se puso complicada con el devenir de las pruebas, la gran mayoría nos felicitó por el diseño del recorrido. Sufrimiento sí, pero no agonía», subraya.

A los cadetes masculino les correspondió el honor de estrenar el circuito. Por delante un recorrido de 4.000 m. En esta categoría se vivieron los momentos más emocionantes de la matinal y resultó la carrera más competida. El pulso entre Adrián Álvarez (Atletismo Laudio) y Florin Alezandru Motriuc (La Blanca) se resolvió en favor del integrante del club organizador por escasos dos segundos. «En la última bajada Adrían cogió unos metros y supo administrarlos. Está andando muy bien», apunta Frutos. El compañero del ganador Eder Camino completó las plazas del podio. Los juveniles y juniors recogieron el testigo. Los primeros debían completar 5.200 m, mientras que los segundos, 6.300. En ambas pruebas desde casi la salida los campeones exhibieron una gran superioridad y demostraron que el circuito se amoldaba muy bien a sus características. En juveniles, Saad Darouri (Zailu) se impuso sin problemas y cruzó la meta por delante de la pareja del Celigüeta Barrutia formada por Andoni Montero y Oier Fernández. El podio junior estuvo copado por el CALa Blanca merced a Khalid Belhajouj, Adrián Pajares y Asier López de Vergara.

El último entorchado de la matinal se repartió en senior masculino. Marc Hurtado revalidó el cetro con aparente comodidad. Después de unos giros iniciales muy igualado, el gran favorito rompió la carrera cuando le interesó. «Parecía que iba a estar muy competida, pero Marc tenía guardado un puntito más en la recámara. En cuanto los rivales aflojaron, se escapó», advierte Frutos. Urko Herrán y Eduardo Marín cerraron las plazas de honor.

Dominio de La Blanca

En cadetes femenino se prevía un duelo entre Paula Sádaba (Zailu) y Nora González (La Blanca). Ambas se conocen desde hace muchos años y se han repartido la mayoría de las victorias. Y como sucedió el año pasado, cuando eran infantiles, la atleta del Zailu supo amoldarse mejor al estado del recorrido para subir a lo más alto y aventajarle en casi 20 segundos. Maider Martín (Atletismo Laudio) quedó tercera. En juveniles otra integrante del Zailu emuló a Sádaba al proclamarse campeona. Amaia Azkorreta, que hace 365 días había logrado el bronce, se resarció y cruzó la línea de llegada con 41 segundos antes que su compañera Maite Martínez. Ane Aldaiturriaga (Atletismo Laudio) completó el podio. El segundo título para los organizadores llevó la rúbrica de Ariane Eguiluz, quien también mejoró posiciones respecto a la última edición, donde quedó segunda. Laia del Olmo (Zailu) y Ania Hernández (La Blanca) le escoltaron en el podio. Yen senior Ibone Sánchez La Blanca) aventajó en más de un minuto a su predecesora, Janier Fernández de Olano (Super Amara Bat) y en más de cuatro a la tercera clasificada, su compañera Arrate Mintegui.

La participación de atletas escolares registró un importante descenso respecto a otras citas debido a las malas condiciones meteorológicas. La víspera se habían suspendido las actividades al aire libre y muchos se ausentaron por ese motivo. Estos inconvenientes propiciaron que la mayoría de las carreras estuvieran más abiertas, aunque algunos pronósticos se cumplieron debido a la presencia de las las grandes favoritas, como ocurrió en alevines de la mano de Asia Plaza (La Blanca) y de María Ortiz de Pinedo (Celigüeta Barrutia) en infantiles. Ambas ratificaron el dominio que vienen ejerciendo durante el curso. En benjamines, Julen Peciña (La Blanca) retornó a la senda de las victorias por delante de Ixone Gostín (Laudio Ikastola ) y Alaitz Conzalo (Zailu).

En categoría masculina se notó más la baja afluencia de atletas. Los componentes del CALa Blanca firmaron un triplete gracias a la actuación Andar Anass Huelamo (benjamín), Mikel Aguirre (alevín) y Pablo Hermosa (infantil), que estrenaron su casillero de triunfos en este ejercicio.

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