El Correo
La karateka del Santa Teresa enfoca los entrenamientos para tomar parte en el Campeonato de Euskadi senior de kata.
La karateka del Santa Teresa enfoca los entrenamientos para tomar parte en el Campeonato de Euskadi senior de kata. / Manu Cecilio

«El karate me ayuda a despejarme y me ha permitido hacer muchas amistades»

  • Campeona de Euskadi junior de karate en -59 kg

Su irrupción en los tatamis se produjo a una edad tardía. Al contrario que muchos de sus compañeros, tenía diez años cuando pisó por primera vez un gimnasio. Sin antecedentes familiares, fue una amiga la responsable de que se iniciara en el karate. Ángela Alonso contemplaba a menudo cómo le hablaban de las excelencias de este arte marcial. «Mi amiga Sara no paraba de enseñarme katas». Poco a poco le empezó a llamar la atención, hasta que un día se animó y se presentó con una indumentaria atípica. «A pesar de estar en vaqueros decidí probar. Me gustó tanto que decidí apuntarme», rememora. Ambas lo continúan practicando y comparten club al militar en el Santa Teresa de Barakaldo.

Alonso había trazado su preparación para alcanzar el mejor pico de forma de cara al Campeonato de Euskadi junior, que se celebró a finales de octubre en Aretxabaleta, donde dobló participación. Como objetivo se había marcado vencer en cualquiera de las dos disciplinas. El comienzo no fue nada halagüeño ya que cayó eliminada en la ronda inicial en kata. «Las vizcaínas somos muy fuertes en esta modalidad y siempre ocupamos las plazas de honor. Después de proclamarme campeona de Bizkaia esperaba llegar muy lejos porque siempre somos las mismas, pero perdí en primera ronda ante Iraide Azkorra, a la poste campeona. Anteriormente le había ganado, pero esta vez no pude. Me llevé bastante desilusión, aunque luego tomé parte en la repesca y pude conseguir el bronce», admite.

Ya solo le quedaba kumite para poder desquitarse. El sorteo en la categoría de -59 kg le deparó como rival en semifinales a Iraia Rodríguez. «Le conozco desde hace tiempo y últimamente me había derrotado», advierte. Olvidó el pesimismo que le rodeaba tras caer en kata para saltar al tatami con muchas ganas de resarcirse. «Fue un combate muy competido y conseguí la victoria para disputar la final», recuerda. En la lucha por el entorchado le aguardaba una compañera de club, Ane Martínez. «Hemos pasado muchas horas de gimnasio juntas y nos conocemos muy bien», apunta. «Salió un combate muy dinámico, con las dos luchando hasta el último segundo. Conseguí meterle un yuko con el puño lo que me sirvió para vencer», apostilla.

El título le permitió sellar el pasaje para estrenarse en un Campeonato de España. «Era mi debut en una cita de estas características, así que no tenía muchas expectativas», indica. Pero los nervios afloraron debido al excesivo tiempo que les tuvieron en la cámara de llamadas. «No nos dejaban entrar y se apelotonó mucha gente en la entrada. Allí vi a conocidas de haber coincidido en torneos como el de Colindres». añade. Ya, a poco de saltar al tatami se serenó y afrontó con ilusión la pelea inaugural ante una madrileña, donde tuvo opciones hasta el final, aunque cayó eliminada. «Había mucho respeto e igualdad. El marcador no se movía, pero a falta de 13 segundos me marcó un punto y no pude reaccionar. Fue una pena haber aguantado tanto para perder en la recta final. Pensaba que mi rival era buena, pero luego le eliminaron y tampoco pude entrar en la repesca. Te quedas con muchas ganas de seguir cuando estás ya más tranquila. A pesar de todo, la experiencia me vendrá genial», remarca.

Apuesta por el kumite

Ahora encamina su preparación de cara al Campeonato de Euskadi senior, donde tomará parte en kata, «porque» en kumite no puede. «Mi objetivo es ir adquiriendo experiencia al competir contra gente mayor», desvela. A continuación se centrará en el Campeonato de España por equipos y, tras el verano, en la temporada junior.

De su trayectoria por los tatamis, la karateka del Santa Teresa incide en la importancia de varios valores que ha absorbido del arte marcial y que le han servido para mejorar como persona. «Mantienes una relación estrecha con los compañeros, lo que me ha permitido hacer muchos amigos. Me llevo muy bien con la gente del gimnasio. También el respeto, a saber llevar la competitividad y a ser constante y responsable con los estudios. Cuando entrenas para un campeonato importante tienes que meter muchas horas y buscar tiempo para los libros. Estoy en 1º de Bachiller y hasta ahora lo compagino sin problemas», recalca. Alonso acude a entrenar tres días a la semana. «Cada vez que piso el gimnasio me despejo y me evado de la rutina». Yentre las dos especialidades que practica, se queda con el kumite. «Aunque ahora estoy centrada en las katas, prefiero los combates», concluye.

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