El Correo
El joven de Durango está firmando una importante trayectoria y, a pesar de ser junior, ya compite con en categoría absoluta.
El joven de Durango está firmando una importante trayectoria y, a pesar de ser junior, ya compite con en categoría absoluta. / Manu Cecilio

«Para el año que viene el objetivo es escalar puestos en el ranking absoluto»

  • Campeón de Euskadi junior y sub’23

Dice el refranero popular que los niños cuando nacen viene con un pan bajo el brazo. En el caso de este joven vizcaíno no vino con un pan, sino con una pala de pádel. «Empecé a jugar con ocho años», reconoce Pablo Cuesta. Y es que en su caso este deporte es, prácticamente, una tradición familiar. Sus padres lo practican, y durante años han competido en la Liga cántabra, como también lo hace él y su hermana pequeña. Un legado familiar. De bien pequeño el deporte que le gustó fue el pádel, y hasta la fecha es el único que ha practicado. Ninguno más. Fiel a su disciplina, al modalidad familiar.

Recuerda que sus inicios fueron en Cantabria, donde pasaba los fines de semana y veraneaba junto a su familia. Frente a su casa había unas pistas de pádel y fue allí donde comenzó a dar sus primeros pasos en esta disciplina. No tardó en darse cuenta de que aquello era lo suyo. Que se le daba bien, muy bien, para ser más precisos. Año tras año ha ido mejorando. Creciendo. Su nivel ha evolucionado hasta ser una de las grandes promesas de la disciplina en el País Vasco. Con solo diecisiete años ya ha logrado varios campeonatos de Euskadi, tanto en categoría junior como en sub’23. Hitos. Como el que logró hace unos meses, cuando hizo su estreno con los mayores. Imponente. «El debut no fue el esperado. Estaba nervioso y no jugué como esperaba», reconoce Pablo.

Sin embargo, asume que «a pesar de que no he logrado ganar a ninguno de los cabezas de serie en categoría absoluta estoy contento». Sabe que es joven, un niño comparado con muchos de sus rivales que están en su plenitud física, y que aún tiene mucho que mejorar. Confiesa que la gran diferencia que notó tras debutar en categoría absoluta es «el ritmo». «La velocidad de la bola, se juega más rápido que en categoría junior. Es un gran cambio», admite.

Su balance sobre el pasado 2016 ahora que ya ha concluido es muy positivo. «El año pasado fue bastante bueno, aunque en los torneos que jugué en la máxima categoría aquí en el País Vasco han sido bastante duros, el balance que hago es muy bueno. Estoy contento con cómo ha ido el año», asegura.

De cara a 2017 es ambicioso. Sueña y no se pone límites. Seguir progresando. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa. «Para el año que viene el objetivo es seguir en lo más alto del ranking de menores e intentar escalar algún puesto más en el absoluto», comenta, ambicioso. Concluirá el presente año en el Top-25 en categoría absoluta. Un ranking reseñable.

Ahora que se aproximan las Navidades, se marcan los objetivos, una buena lista. Mejorar su clasificación en la Federación Vasca no es lo único. Entre esos objetivos hay sueños: «Me gustaría poder acudir con la selección absoluta de Euskadi y poder disputar algún torneo más del Pádel World, que este año solo pude acudir a uno».

Centrado en los estudios

A sus diecisiete año sabe cuales son sus prioridades. Los estudios son lo primero, aunque por su mente ronda la posibilidad de poder ser algún día jugador profesional, por el momento piensa en compaginar ambas cosas. Aún no tiene claro, pero en unos meses puede que tenga que decidir que carrera estudiar. «Ahora estoy pensando en cursar Administración y Dirección de Empresas, pero no estoy seguro de ello», comenta dubitativo.

Por el momento, se centra en finalizar sus estudios mientras lo compagina con los entrenamientos. «Tengo entrenamiento los lunes, martes y jueves, y luego los fines de semana lo habitual es que tenga campeonato», confiesa. No obstante, los estudios priorizan a los entrenamientos. «Si tengo algún examen y tengo que estudiar, lo hago y no voy a entrenar», admite.

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