Final

Francia también atrapa su 'décima'

Lucas Pouille, con la bandera francesa./Afp
Lucas Pouille, con la bandera francesa. / Afp

Los galos superan a Bélgica en el quinto punto de la final y conquistan la Copa Davis dieciséis años después de su última 'ensaladera'

MANUEL SÁNCHEZ

En un año en el que Rafael Nadal consiguió su décimo Roland Garros, la Francia capitaneda por Yannick Noah conquistó su décima Copa Davis gracias a la victoria de Lucas Pouille sobre Steve Darcis (6-3, 6-1 y 6-0) en el quinto punto de la eliminatoria.

El triunfo de David Goffin sobre Jo-Wilfred Tsonga (7-6, 6-3 y 6-2) en el primer partido del día dio emoción a la jornada final, pero fue insuficiente ante un Pouille que jugó uno de los mejores partidos de su vida, exhibiendo un tenis de mucha altura, para convertirse en el héroe francés y dar la décima 'ensaladera' a la que es una de las mejores generaciones del tenis galo.

Lo que en el pasado no pudieron conseguir hombres como Gael Monfils o Richard Gasquet en la final de 2014, cuando Francia cedió en cuatro puntos ante Roger Federer y Stan Wawrinka, se materializó este año. Sin Monfils por lesión, sin Gilles Simon por estar envuelto en una de las peores temporadas de su carrera, sin Mahut, también tocado, sin Jeremy Chardy, fuera de forma y con Julien Benneteau al borde de la retirada. Noah contó con Tsonga, el joven Pouille, Gasquet, buscando redimirse del 2014, y Pierre-Hugues Herbert, uno de los mejores doblistas del mundo.

Y no le fallaron. Tsonga, en la jornada inicial ante Steve Darcis, Herbert y Gasquet en el dobles ante Ruben Bemelmans y Joris De Loore y el quinto punto definitivo, entre Pouille y Darcis, fue suficiente para neutralizar a David Goffin, baluarte belga y único del cuarteto capaz de amarrar dos puntos.

Y es que el finalista de la Copa de Maestros fue el héroe durante unos instantes, los que transcurrieron entre su imponente victoria ante Tsonga y lo que tardó el banquillo francés en abalanzarse sobre Pouille cuando derrotó a Darcis.

De la emoción belga, por verse con la posibilidad de alzar su primera Copa Davis (perdieron las finales de 1904 y 2015), se pasó a la marsellesa inundando el Stade Pierre Mauroy, cuando Darcis mandó un revés más allá de la línea de fondo, y Pouille, por unos instantes no sabía si reír, llorar, o lo que finalmente hizo, lanzarse al suelo y soltar su raqueta, esperando un baño de masas que se prolongó durante varios minutos.

Mientras tanto, el capitán belga Johan Van Herck, consolaba a Darcis, héroe en otras ocasiones del equipo (les metió en la final al vencer en el quinto punto contra Australia), pero incapaz de ser competitivo en los dos encuentro en Lille.

La superioridad de Pouille entrega a Francia su décima Copa Davis y rompe la maldición que persiguió al equipo galo desde 2001, ultima vez que la conquistaron. Las tres finales perdidas (2002, 2010 y 2014) pasan a ser historia y Francia, con este triunfo, iguala a Gran Bretaña en el palmarés histórico de la competición, aunque aún muy lejos de Estados Unidos, que tiene 34 entorchados, y Australia, que suma 28.

Por su parte, Bélgica seguirá detrás de ese primer título que se le resiste, y que si alguien merece más que nadie es Goffin, quien pese a la derrota ha demostrado ser el mejor jugador del fin de semana y el que, por encima de todo, sobresale como el rey de Bélgica. Aunque para su pesar, sea un rey sin corona.

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