El momento de Mikel Urrutikoetxea

El pelotari de Zaratamo parte como favorito para recuperar una txapela que ya logró en 2015; mientras Altuna III busca el que sería su primer título

Josemi Benítez | JUAN PABLO MARTÍN
JOSEMI BENÍTEZ | JUAN PABLO MARTÍN

Un año después, Mikel Urrutikoetxea ha vuelto a plantarse en una final con más hambre que nunca. La sequía después de degustar la gloria ha sido larga por un motivo u otro, pero el vizcaíno ha sabido reinventarse y volver más fuerte. Es su momento. El de refrendar las cualidades de un pelotari de cocción lenta que explotó hace un par de temporadas y ha crecido en todos los aspectos. Enfrente tendrá a Jokin Altuna, uno de los estandartes de la nueva generación que a sus 21 años aspira a la cumbre que el año pasado le negó Bengoetxea VI con un juego capaz de encandilar a cualquier aficionado.

A diferencia de sus anteriores txapelas, el de Zaratamo juega con los papeles invertidos. Entonces fue el aspirante ante dos ilustres como Olaizola II y Martínez de Irujo, y ahora es él quien tiene que demostrar que todas las razones que ha dado sobre la cancha a lo largo de este torneo tienen peso. Todos coinciden en que ha sido el pelotari más completo, el que no ha mostrado fisuras en su juego y todo lo hace fácil. La cátedra cantará hoy (16.45 horas) en el frontón Bizkaia posturas cercanas al doble a sencillo a su favor porque la imagen que ha transmitido hasta el momento ha sido la de un delantero con recursos suficientes para anular a cualquier adversario.

Todos coinciden en que Urrutikoetxea ha sido el pelotari más completo, el que no ha mostrado fisuras en su juego y todo lo hace fácil

La clave está en la confianza. La que ha ganado al ver que el trabajo realizado para mejorar sus prestaciones a lo largo del último año y medio ha dado sus frutos. Su forma física ha mejorado, imprime una mayor velocidad a la pelota y ha pulido su remate. Todo ello ha redundado en el aspecto psicológico para que ganara entereza según pasaban los encuentros, y tuvo su cúspide en la semifinal contra el Bengoetxea VI en la que ni su dedo fracturado logró emborronarle lo más mínimo del guión.

Imprevisible

A pesar de que muchos digan lo contrario. Urrutikoetxea no se siente favorito. Las finales son partidos totalmente diferentes, y cualquier atisbo de confianza puede suponer un error muy caro. Se lo enseñó Irujo en el Bizkaia en 2015, y el vizcaíno se llevó la txapela y una lección bien aprendida. Sabe que si interpreta la sinfonía como lo ha hecho hasta el momento a su rival le tocará bailar y todo será más fácil.

Pero Altuna III es un pelotari demasiado imprevisible para que le marquen el paso. Es un artista de las distancias cortas capaz de encontrar huecos donde no los hay con su juego de aire, y de saltarse cualquier guión establecido. El de Amezketa ha vivido mucho en poco tiempo dentro de las canchas, y tiene demasiado hambre. Tres años después de debutar, acumula galones propios de un veterano por su capacidad de jugar con el riesgo hasta límites insospechados.

Altuna es capaz de limar la moral de su rival hasta hundirlo

El guipuzcoano es de los que aprende rápido. Listo. Capaz de inventar una jugada donde no la hay y de pasar a la contra en plena defensa. Su cerebro construye en segundos y su mano ejecuta. Y como le deje crecerse puede resultar imparable. Es capaz de limar la moral de su rival hasta hundirlo. Ha crecido en defensa consciente de que para ganar no basta con atacar y nunca se va de los partidos. La agresividad es la clave de su éxito, y no es de los que deja pasar las segundas oportunidades. La temporada pasada el Cuatro y Medio se le escapó de la manos cuando lo acariciaba y este año ha vuelto con más ganas.

Un frontón Bizkaia a rebosar presenciará dos estilos de juego diferentes sobre la cancha. Según ha quedado demostrado ambos son válidos para conquistar la txapela de la distancia. Será la capacidad que tenga cada pelotari para ponerlo en práctica esta tarde el que haga bueno uno u otro. Todo bajo el paraguas de la presión que conlleva un encuentro de estas características, con un ambiente de gala. Altuna III ya ha señalado que le motiva jugar ante 3.000 personas y en casa de Urrutikoetxea. El vizcaíno, fiel a su estilo, ha sido más cauto en todo. Espera su momento.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos