Txomin Arana: «Ha sido una etapa muy complicada. Las dunas eran muy altas y la arena muy blanda»

Carlos Sainz fue el más rápido hasta que dos pinchazos y dos pérdidas de orientación le retrasaron al sexto puesto del día. / reuters

Primeros problemas generalizados en el Dakar, con dos pinchazos para Sainz, Romà varado y Arana empujando la moto sin gasolina en una jornada dominada por Despres y Barreda

J. M. CORTIZAS

La arena casi nunca bromea en el Rally Dakar. Compone un firme traicionero en el que la tracción, el sellado de las mecánicas y la ausencia de referencias pueden llevar por la calle de la amargura a pilotos de cualquier pelaje. Los 279 kilómetros cronometrados en un bucle en torno a la ciudad de Pisco respondieron a la fama mundial del enclave, donde nació la bebida nacional del mismo nombre, un aguardiente que se lleva por delante cuanto encuentra en el gaznate. Como sus cañones y mares de dunas.

Empezó el día pasando factura al Toyota de Al-Attiyah, algo que estaba cantado al tener el qatarí que abrir pista. Además su navegante enfermó y ayudó menos de lo deseado al piloto. Algo similar le ocurrió a Carlos Sainz, quien por momentos desempolvó el rosario de incidentes que han cercenado sus últimas apariciones dakarianas. Lucas Cruz, su copiloto, se puso a morir por enfermedad y el madrileño se las tuvo que ingeniar para llevar la unidad Peugeot con las notas cantadas a la mínima expresión. Fiel a su estilo, el ‘Matador’ fue generoso con el gas, atacó como si no hubiera un mañana y de su conducción extrema llegó lo mejor (líder por el primer punto de paso) y dos pinchazos en los que la agresividad al volante no se sabe si interfiere pero desde luego no ayuda. Se dejó ocho minutos en cada cambio de neumáticos y retomó con rabia la jornada para acabar sexto.

Una pena porque perfectamente podía haber completado el cuarteto de Peugeot copando las primeras plazas de la jornada, como hicieron Despres, Peterhansel y Loeb. La siguiente mecánica llegó a 7 minutos y fue el Toyota de De Villiers, por delante del Mini de Terranova (12) que superó a Sainz por 16 segundos. Problemas para muchos. También entre los españoles punteros para Nani Romà, que clavó su Mini en la arena y tuvo que hacer bola con las palas y las planchas para rescatar su coche de las entrañas de una de las dunas de Ica.

En motos, nadie mejor que el vizcaíno Txomin Arana para explicar lo que se encontró en la etapa. «Ha sido muy complicada, con mucha navegación. Las dunas eran muy altas y con arena muy blanda y cuando llegamos ya habían pasado los coches. Me he quedado sin gasolina antes del puesto de repostaje y he tenido que empujar un kilómetro la moto sobre la arena». La etapa se la adjudicó Joan Barreda, nuevo líder. También sellaron sus hojas de ruta los alaveses Romero y Mota.

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