Motociclismo

Lorenzo destroza el récord de Sepang en las primeras pruebas de MotoGP

Jorge Lorenzo, durante una sesión de pruebas en Sepang. /Fazry Ismail (Efe)
Jorge Lorenzo, durante una sesión de pruebas en Sepang. / Fazry Ismail (Efe)

Pedrosa lideró la jornada del domingo y Viñales la del lunes, mientras que Márquez finalizó séptimo el primer test de 2018

BORJA GONZÁLEZSEPANG (MALASIA)

Tres días en Malasia para comenzar el año de MotoGP no son moco de pavo. Tras más de dos meses de inactividad los pilotos tienen que enfrentarse al jet lag, al entumecimiento de los músculos -no es posible llevarlos al límite al que les llevan las potentes 1000cc entrenando en casa-, al tremendo calor y a la humedad del circuito malasio. Una prueba dura para los competidores, para sus motos y para sus equipos, y muy importante, en un calendario que sólo tiene tres entrenamientos previos al inicio del curso. Este primero en Sepang, uno en un par de semanas en Buriram (Tailandia), un trazado inédito que complicará aún más el trabajo de desarrollo de las motos, y el último en Catar, escenario del arranque del Mundial a mediados de marzo. El de Malasia dejó las primeras conclusiones interesantes.

Cada una de las tres jornadas terminó liderada por un piloto español. El domingo golpeó Dani Pedrosa, una buena señal dentro del universo Honda, que ha comenzado 2018 con mucha mejor pinta que en los cursos anteriores, y eso que defiende el título en manos de Marc Márquez, muy sereno en este arranque y muy consciente de la importancia de dar con la tecla en la elección de la moto que usará en las diecinueve pruebas del año. «Uno puede pensar que estoy séptimo, pero estoy muy contento», comentó en el cierre del test. «Empezamos mejor que el año pasado. Aunque sobre qué motor escoger aún no estamos seguro».

Y es que tanto a Pedrosa, como a Márquez, como a Cal Crutchlow, también muy arriba en Sepang, Honda les puso en el box tres motos con tres motores diferentes, el de 2017, el estrenado en el test de Valencia, y el nuevo de 2018, más potente, con mejor aceleración, pero aún un punto salvaje. Esto último, sumado a las complicaciones generadas por los cambios de rendimiento por las altas temperaturas, ha dejado alguna duda en Honda, aunque la decisión no tiene tanto riesgo viendo que las dos posibilidades son buenas. Aunque para volver a competir contra el brutal propulsor de Ducati deberán sacar lo máximo. «No estamos aún seguros sobre qué motor elegir. Es donde trabajamos más. Tanto yo, como Dani y Cal estamos trabajando en distintas direcciones para buscar obtener tanta información como sea posible y dar con una buena base», analizó Márquez.

El lunes fue el turno de Maverick Viñales, que recién renovado por Yamaha ha querido plantear este invierno de pruebas con menos exceso de confianza que el pasado, donde dominó con firmeza, lo que le hizo no estar preparado para el momento del bajón que terminó dejándole sin opciones de pelear por el título. Sobre el papel, el paso atrás de la marca japonesa en su desarrollo, con el uso de la base de la moto 2016 que tan buenos resultados logró en manos de Johann Zarco, ha sido un acierto, aunque lo que se vio en la pista el martes dejó algunas dudas. Sorprendió la velocidad demostrada por Valentino Rossi, lo que invita a pensar que está más cerca de decidir continuar como mínimo un año más en activo, uno de los grandes debates del mundo del motociclismo. El italiano se mostró satisfecho con el trabajo realizado este invierno en Japón, lo mismo que Viñales, aunque en el cierre del test de Sepang asombró lo extrañamente lejos que finalizó del primero. El piloto de Roses (Girona) quiso mostrar un rostro tranquilo, aunque no pudo evitar confesar ciertas dudas. «No sé por qué nos hemos perdido.», reconoció, a la vez que esperaba que estos días previos al viaje a Tailandia sirvan para entender los motivos de la baja competitividad del último día de pruebas.

Muy distinta sensación que la que dejó Jorge Lorenzo, que trituró el cronómetro este martes, en una exhibición -por lo menos en la vuelta lanzada- que le hace ganar muchos enteros de cara a lo que pueda suceder en 2018. «No ha sido una vuelta perfecta, pero sí muy buena. Cada vez me entiendo mejor con la moto», dijo el hombre que ha rodado más rápido que nadie sobre una moto en Sepang. El buen papel del mallorquín se completó con la seguridad mostrada por el subcampeón Andrea Dovizioso, que no ha abandonado la versión que sorprendió al paddock de MotoGP en 2017. El italiano se postula para volver a pelear por el título en un año que comienza cargado de expectativas por la igualdad y la competitividad generalizada que se vio sobre el ardiente asfalto malasio.

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