Motociclismo

Honda marca el paso tras el segundo test de MotoGP

Marc Márquez, vigente campeón del mundo de MotoGP, rodando con su Honda en Tailandia. /Lillian Suwanrumpha (Afp)
Marc Márquez, vigente campeón del mundo de MotoGP, rodando con su Honda en Tailandia. / Lillian Suwanrumpha (Afp)

Dani Pedrosa termina como el más rápido en Tailandia tras tres días que dejan dudas en el equipo oficial Yamaha y en Jorge Lorenzo

BORJA GONZÁLEZ

La pretemporada de MotoGP 2018 ha cerrado este domingo su tercera etapa, tras el test inicial en Valencia posterior al último gran premio de la pasada temporada y el de arranque de este año en Sepang (Malasia). En Tailandia, con altas temperaturas aunque en condiciones menos duras que las malasias por la menor humedad, quedó sobre todo clara una cosa: que esta vez Honda sí que ha dado desde el inicio con la moto con la que intentar revalidar el título. En Sepang Jorge Lorenzo había terminado como el más rápido con un impresionante tiempo a una vuelta, aunque parecía que el peso en la balanza del ritmo de carrera –eso que tanto preocupa trabajar a los aspirantes al Mundial- caía del lado de las RCV oficiales, sobre todo la de Marc Márquez. En Buriram Cal Crutchlow se llevó el mejor registro en el primer día, Márquez en el segundo –jornada en la que cumplió 25 años- y Dani Pedrosa en el tercero y en el global del test. Una señal evidente de que la marca del ala dorada es ahora mismo la máxima favorita en el campeonato.

«Ha sido un test positivo en general», reconoció Pedrosa. «Es la primera vez en esta pista y estamos contentos porque una pista nueva siempre es difícil y, al final, no sabes que esperar, pero ha sido bastante positivo». Una conclusión buena en unas condiciones en las que el catalán encuentra fácilmente el agarre que tanto necesita para hacer trabajar sus neumáticos y ser competitivo. Ahora le quedará desvelar la duda de cuál puede ser su rendimiento cuando la pista se complique o cuando haga más frío. Eso será clave para que pueda aspirar a todo.

Porque enfrente va a estar seguro el campeón, infalible en toda una pretemporada en la que se ha mostrado poco en el arte de la vuelta lanzada, en la que es todo un especialista. «Hoy hemos dado algunos pasitos», analizó satisfecho. «Si ves el tiempo dirás que no he ido tan rápido, pero depende de si haces el ‘time attack’ a última hora. No lo hemos hecho y hemos sacrificado para hacer más tandas largas y otras cosas». Márquez fue uno de los que se probó en larga distancia con un resultado muy positivo, lo que deja la impresión de que tanto en Malasia como en Tailandia ha sido él el que mejor paso ha demostrado. «Ahora vamos a Losail que es un circuito donde cada año hemos sufrido un poquito más. Dani hoy fue primero, yo estaba por ahí delante y Crutchlow también está por ahí. Estoy contento y se ve», reconoció.

La alegría en el box Repsol Honda y en HRC en general contrasta con las dudas en Yamaha. Por dos partes. Por una, porque Johann Zarco, desde la escudería satélite, ha lanzado en Buriram un mensaje a sus compañeros de fábrica. Con la misma moto que Valentino Rossi –llegó a los 39 años el viernes pasado- y que Maverick Viñales el francés fue mucho más efectivo y dejó la impresión de que no es tan descabellado eso de que Márquez le meta en el grupo de favoritos en 2018, con la salvedad de las dificultades que supone no competir desde una estructura de fábrica. Zarco sigue mostrando la eficacia de su método de trabajo; su objetivo confeso para este curso es trabajar en acercarse lo más posible al estilo de Lorenzo con la Yamaha, el más efectivo que se ha visto en los últimos años.

«Malasia fue el peor test que había tenido con Yamaha y este está yendo incluso peor», comentó tajante Viñales, que habló para los medios antes de terminar con su última jornada de test. «Pensábamos que teníamos la solución, pero finalmente no. Estamos intentándolo todo y nada funciona. Con neumáticos nuevos más o menos puedo estar ahí, pero luego el ritmo es horrible». Un mal síntoma y peor cuando Rossi se apunta a ese mismo diagnóstico. El italiano centra los problemas en el desarrollo de la electrónica de la M1, con el consuelo de que es una variable con la que se puede trabajar sin demasiados límites.

Problemas para Lorenzo

Donde también han quedado dudas ha sido en Ducati, o más bien en el lado de Lorenzo, una vez que el australiano Jack Miller ha seguido sorprendiendo con la GP17 de la escudería satélite Pramac –tanto él como Alex Rins han sido las sorpresas de este test, a la que hay que añadir al novato japonés Takaaki Nakagami (Honda)-, y Andrea Dovizioso ha mantenido su línea de 2017 y de todo este invierno. «Ahora tenemos una base que funciona y que me permite ser competitivo en cada pista», explicó el subcampeón sobre su situación con la nueva Ducati, la que no tiene problemas en reconocer que es la mejor versión de la moto italiana que ha pilotado. Esto mientras su compañero sufría más de lo esperado, incluso después de haber decidido dar un paso hacia atrás y haber intentado buscar soluciones en la moto de 2017.

Davide Tardozzi, máximo responsable deportivo de la marca italiana, achacaba los problemas del mallorquín más a un problema de adaptación al circuito que a algo vinculado con la moto, una vez que esta se había mostrado competitiva. «No he intentado hacer una vuelta rápida, así que no se puede mirar mi posición», apuntó Lorenzo, que trató de usar el día para hacer distintas comparaciones entre sus motos. Aún así, muy distinta es la sensación con la que ha salido de Buriram respecto a la de hace algo más de dos semanas en Malasia. La siguiente oportunidad la tendrá en Losail (Catar), un circuito que le va a la perfección tanto a él como a su Ducati y que cerrará el trabajo invernal de MotoGP.

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