Presentación

Un Renault muy español y con mucho español

El nuevo monoplaza Renault, con los pilotos Carlos Sainz y Nico Hülkenberg. /Renault Sports Fórmula One Team
El nuevo monoplaza Renault, con los pilotos Carlos Sainz y Nico Hülkenberg. / Renault Sports Fórmula One Team

El nuevo RS18 ve la luz, con el visible ‘halo’ como gran novedad y Carlos Sainz dispuesto a superar a Hülkenberg

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Antes de ponerse al trabajo, toca ponerse guapos. Todos los equipos de Fórmula 1 tienen como primera labor cada temporada mostrar al mundo sus monoplazas y este martes le ha tocado el turno a Renault. El RS18 con el que Nico Hülkenberg y Carlos Sainz competirán esta temporada afronta el año con un objetivo claro: mejorar sus prestaciones con respecto a la pasada temporada.

Realmente no es un monoplaza muy novedoso en lo técnico, como no lo han sido los anteriores vistos. Sólo los retoques que implican los reajustes de la normativa aerodinámica en la zona de pontones laterales y toma de aires (más estrechos), con el morro ligeramente más caído que el del año pasado, un trabajado alerón trasero… Sin grandes novedades, más allá del gigantesco elefante que se ha colado (y al que habrá que acostumbrarse) en la fotografía de todos los coches: el halo. El sistema de protección para la cabeza que se estrena en esta temporada 2018 es la gran novedad visual y técnica con la que habrá que pelear toda la campaña.

Pero, además, con la llegada de Carlos Sainz, también han llegado patrocinadores. Mapfre o Estrella Galicia son dos de los que, de momento, se han subido al monoplaza del piloto español, con el que quieren reverdecer viejas glorias como las que lograron con Fernando Alonso. Aunque, para ello, aún tenga que pasar un tiempo. Y es que el objetivo de esta temporada no es ganar carreras. Tendrán por delante a los Mercedes, grandes favoritos; los Ferrari, que fueron los únicos en toser a los campeones; los Red Bull, que siempre están ahí; y los McLaren, que llevarán sus mismos (teóricamente) motores, y que supondrán un serio peligro. El ‘top 5’ de equipos es el objetivo más realista con el que afrontan la temporada, lo que en palabras de Carlos Sainz, eso es «dar un paso adelante».

«El enfoque general es trabajar más duro cada día, para seguir la tendencia positiva. El objetivo es dar un paso adelante, tanto el equipo como yo mismo», promete el madrileño. Y, en realidad, no le queda otro remedio que hacerlo. Sainz cambió Toro Rosso por Renault porque era como ver calzado a un futbolista con botas dos tallas más pequeñas. La labor realizada por el español en la escudería cantera de Red Bull le había granjeado no sólo los elogios del resto de rivales, sino lo que es más importante: su respeto. Después de disputar las últimas carreras del año pasado vestido ya de amarillo y negro, ahora le toca dar el ‘do’ de pecho y demostrar que toda la confianza que depositaron en él desde Enstone, sede del equipo Renault, puede devolverla en forma de éxitos.

Su primer gran rival será Nico Hülkenberg. El alemán sigue con la vitola de buen piloto, casi rozando con la punta de los dedos la calificación de ‘crack’ mundial, pero no convence a todos. Este año, si realmente el monoplaza amarillo y negro es competitivo, podrá ser un buen rival para los de arriba, pero sobre todo para su vecino de box. Sainz tiene el enemigo en casa, porque como siempre en la Fórmula 1, al primero que hay que ganar es al compañero de equipo.

Budkowski, el arma secreta de Renault

Aunque este coche no es responsabilidad suya, o no totalmente, Marcin Budkowski es el gran fichaje con el que Renault quiere dar la campanada y la clave técnica. Su incorporación ya era conocida, pero levantó muchas suspicacias en el ‘paddock’, porque le conocían muy bien. Y es que el polaco, hasta el año pasado, era el máximo responsable técnico de la Federación Internacional de Automovilismo. Dicho de otra manera: Renault ha fichado al encargado de hacer las normas, de decidir qué es legal y qué no, y hasta qué punto pueden arriesgar.

La ventaja es evidente. Todos los equipos, sin excepción, se quejaron de que podía suponer un serio conflicto de intereses y que podía incluso dar información de otros equipos, algo que está totalmente prohibido. Por eso, y aunque de manera oficial no se podrá incorporar a Renault hasta abril, la escudería francesa ya sabe que tendrá un aliado muy poderoso a su lado. Queda por ver si su presencia ha sido lo suficientemente determinante en la creación del monoplaza de esta campaña como para marcar la diferencia.

En cualquier caso, no se sabrá hasta, al menos, los test, si realmente este Renault es mejor que el anterior (que fue un fiasco), o si realmente donde han dado el callo, el motor (o eso espera McLaren), es lo suficientemente fuerte como para plantar cara a los grandes.

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