Alonso y unas vacaciones para reflexionar

Fernando Alonso, en Hungría. / Afp

El piloto asturiano decidirá en estas semanas qué va a hacer en 2018, para comunicarlo de manera pública en septiembre

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Fernando Alonso se convirtió en el protagonista del podio del GP de Hungría, pese a que sólo fue sexto. El piloto asturiano aprovechó la presencia de un mural con su famosa imagen en Brasil 2016 para posar, por segunda vez en el día, sentado en una silla de playa con gafas de sol y desear a todos los fans un feliz y relajante verano antes de que la acción vuelva a las pistas para el GP de Bélgica.

Para él no va a ser un verano de desconexión total. Alonso tiene mucho que pensar de aquí a Bélgica y más allá, mucho que negociar, muchas llamadas que hacer y mucho que decidir. Estas semanas hasta el 25 de agosto, cuando está citado como el resto de corredores en el bucólico enclave de las Árdenas para disputar la duodécima prueba del mundial, servirán para que acabe de tomar una decisión para la temporada 2018.

La pregunta del millón, que ahora mismo ni él sabe responder, es evidente: ¿dónde estará la próxima temporada? A Alonso le persigue una cierta fama, ganada a pulso, de no saber elegir bien sus equipos. El asturiano, desde que dejó McLaren en 2007 hace una década, ha pasado de ser el gran favorito al título a ser el candidato sólo en algunos años. El resto: a sufrir detrás de Red Bull, primero, y de Mercedes, después. Y del resto desde que regresó a Woking.

Alonso sólo tiene clara una cosa: quiere estar en un sitio donde se bañe en champán. Son 36 años recién cumplidos, que ya pesan, y no está dispuesto a aceptar más tiempo en el barro. Cada temporada en McLaren junto a Honda ha ido peor, y celebrar un sexto puesto como si fuera una victoria no es lo que quería cuando salió de Ferrari, dejando mucha tierra quemada detrás, en dirección a Woking. Las promesas que le realizaron no sólo se han quedado muy lejos de cumplirse, sino que ahora mismo son imposibles de cumplir.

Fernando Alonso tiene encima de la mesa varias opciones jugosas, aparte de la obvia de la retirada. El asturiano se siente en plena forma y esta última es la que menos le apetece, sobre todo porque tiene ofertas para seguir compitiendo tanto dentro como fuera de la Fórmula 1. Si decide seguir en el 'gran circo', no quiere contratos de mucho tiempo.

Alonso, tras la rueda de prensa de Hungría. / Reuters

Quiere que, como ha hecho con McLaren, sea él quien decida cada año si sigue o no. Este es el principal hándicap que tiene para 'volver a casa': Renault le quiere para liderar su proyecto de 2021 (cuando van a volver a cambiar los motores) en el que pretenden volver a ser candidatos a victorias y a mundiales. Alonso sería, como fue Schumacher para Mercedes, un desarrollador de lujo. El problema es que le ofrecen un contrato de tres años (2018, 2019 y 2020), con lo que Alonso rozaría los 40 años y no habría optado a títulos, ya que por mucho que ayude al desarrollo, el actual statu quo hace harto improbable que los franceses se coloquen a la altura de Mercedes y Ferrari a corto plazo.

Otra opción es llamar (otra vez) a la puerta de Mercedes. El buen hacer de Valtteri Bottas tienta a los alemanes a renovarle otro año, aunque sea sólo para ejercer de escudero de Lewis Hamilton. El equipo soñado por cualquier jefe de equipo sería tener al británico y al español juntos de nuevo, aunque eso implique abrir de nuevo la caja de los truenos y arriesgarse a una nueva guerra civil interna. Los recuerdos de 2007 aún retumban, pero ni Hamilton es aquel, ni Alonso está en las mismas circunstancias.

Quedarse en McLaren, con las mismas cartas que ahora, es impensable. Alonso no quiere oír hablar de Honda ni en pintura, ni la propia McLaren, así que están de tira y afloja a ver si se divorcian de una vez. Los británicos quieren que sea Honda quien rompa el contrato para ahorrarse la cláusula de penalización, pero los japoneses se han enrocado, más aún cuando Sauber les ha dado la patada. Los nipones no tienen prisa por irse, aunque estén haciendo el más espantoso de los ridículos, pero sí un contrato firmado. En el momento en el que McLaren consiga quitarse de encima a Honda, las fichas caerán: firmarán con Mercedes como motorista, hablarán con Alonso y este, salvo sorpresa, renovará.

Si no sigue en la Fórmula 1, la Indy es una opción muy seria. Aunque cuando abandonó en las 500 Millas aseguró que su primera opción es el 'gran circo', el ambiente, los buenos recuerdos y la gran expectación que levantó, le atraen cada vez más. Disputar la campaña completa, con la oportunidad de resarcirse en el 'brick yard', le tienta, y mucho.

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