Txikon creyó que se moría en Azpeitia

Alex Txikon tuvo que ser trasladado al Hospital. / ELI AIZPURU

El alpinista acabó en el hospital por deshidratación grave tras la apuesta que mantuvo con Mikel Larrañaga el pasado sábado

FERNANDO J. PÉREZ

Alex Txikon hizo pública este jueves una nota tras la apuesta que mantuvo con Mikel Larrañaga el pasado sábado en Azpeitia. En ella pide perdón a los aficionados, censura la actitud del médico y los jueces de la Federación Guipuzcoana que supervisaban el desafío y confiesa en un relato lleno de dramatismo los momentos posteriores a su desfallecimiento, en los que llegó a pensar que fallecía. «Noto que me voy a morir, siento que esto se acaba. Antes de entrar a la ambulancia empiezo a llorar y sé que no me quiero morir aún», explica.

El alpinista acabó en el hospital por deshidratación grave y el pasado martes volvió a ser ingresado para realizarle más pruebas debido a la fuerte debilidad que arrastraba. En los momentos previos a su traslado, se le administró litro y medio de suero en 10 minutos, su pulso llegó a 20 pulsaciones y la saturación de oxígeno en sangre bajó a 68%. Tras la mejoría, Txikon recibió ayer al mediodía el alta hospitalaria.

En la nota pide disculpas por los errores cometidos en su preparación de cara al desafío y por haber competido pese a que apenas una semana antes casi no se podía levantar de la cama por la fisura en dos costillas que se produjo durante un entrenamiento. «El 1 de julio no debí salir a la plaza con dos costillas fisuradas. La presión me pudo. Pido disculpas por mi falta de criterio y mi más sincero agradecimiento a los y las que me han ayudado. Siento vergüenza de mis tomas de decisiones pero no tengo miedo en contar la verdad ya que de nuestros errores aprendemos», añade.

El de Lemoa critica con dureza al médico Iñaki Arratibel, por no haberle atendido en el traslado al hospital, y a los jueces de la Federación Guipuzcoana de Herri Kirolak por su parcialidad y por no dejarle beber agua en toda la prueba. «Desde aquí animar a los aizkolaris a no participar en pruebas como esta si no se normalizan o se actúa al menos con deportividad. Por no haber, no había ni un médico que obligase a parar la prueba. ¡No vivimos en la Edad Media!», concluye.

Fotos

Vídeos