Golf

Rahm: «Tiger jugó nueve grandes antes de ganar el primero»

Rahm ha sacado de lujo todo el torneo / EFE

El de Barrika hace un balance positivo de la gira europea y quiere recuperarse de un malestar muscular

IÑIGO GURRUCHAGARoyal Birkdale

Jon Rahm se pone este lunes en manos de su fisioterapeuta para determinar si los problemas de isquios que han afectado a su juego en los últimos días se deben a la fatiga, como le ha diagnosticado el fisio que ha viajado con él a The Open, o necesitan un tratamiento mayor que el reposo. Y tras cerciorarse de que su cuerpo está bien emprenderá una ajetreada ruta que incluirá un grande, el de la PGA, los torneos de la Fedex y Valderrama.

Rahm hacía balance de su segunda participación en el Abierto británico: «Una primera vuelta muy buena. En los dos primeros días saqué lo más que pude de las circunstancias. No cometí errores. Pero ayer, sábado, y hoy la misma historia. Le he pegado bien pero la bolita no quería entrar en el hoyo. Los putts eran hoy difíciles por las posiciones de las banderas. Creo que no querían tarjetas tan bajas como las de ayer».

«Buenas sensaciones»

«Las sensaciones son buenas, porque he pasado el corte los dos años, aunque no he podido subir en el fin de semana», añadía. «Esta vez me he sentido más cómodo, aunque esto es golf y un día salen las cosas bien y otros no. Pero habrá que ver por qué, llegando a esta altura de la temporada, no he jugado bien ninguno de los dos años. Habrá que mirar a la gestión de torneos o a la preparación física, para que la próxima vez que juegue este torneo esté en plena forma».

Al término de su recorrido del sábado, no buscaba explicaciones complicadas para los putts que no entraron- cosas del golf, decía- y ayer se extendió: «El golf de links requiere mucha práctica, hay muchas caídas pequeñas alrededor de los hoyos que no se ven. En Irlanda la mayoría de los greens, si no todos, eran planos. Comparados con estos eran como una moqueta, de líneas rectas. Estos son de links puro. Pero hay que aprenderlo y seguro que seguirá pasando».

Aprender

¿Había disfrutado? «He disfrutado del campo, es precioso», dijo. «Hablando con Lee Westwood estábamos de acuerdo en que es uno de los campos en los que puedes jugar todos los días de tu vida y ser feliz. En otros campos podría aburrirme, pero este es un campo muy bonito y muy bueno, un gran diseño. Y juega diferente según los días. He disfrutado ayer y hoy, aunque si fallas muchas oportunidades de birdie sientes frustración. Hoy la he controlado mejor y he podido terminar bien».

La tarjeta contaba la historia. Dos bogeys en la ida, otro en la vuelta más tres birdies. Tres sobre el par para los 72 hoyos. Y las posibles lecciones a extraer de la experiencia: «Del primer día no puedo sacar nada, era difícil e hice bajo par. El segundo, el de los vientos y la lluvia,... ¡es tan complicado! No he estado acertado con los hierros. No he sido tan certero como en las últimas semanas para dejarla cerca y en vez de putts de dos o tres metros son de cuatro o cinco».

Los grandes golpes de Rahm con el driver y el buen trabajo que ha demostrado en las calles se ha convertido en una pesadilla con el putt en las manos, a lo largo del torneo. / EFE

Y añadía: «Hoy he jugado más draws porque el fade no salía. Pero espero que sea el tema de la pierna, porque a veces he sentido que no podía moverme igual y quizás me ha afectado mentalmente para no girar a la izquierda con confianza. Pero lo positivo de la semana ha sido el drive, con el que he salido muy bien hoy. Y eso es importante para los campos de las próximas semanas».

Jon Rahm regresaba a Estados Unidos tras la estancia europea: «Sería estúpido decir que no ha sido buena. Llegué a Francia y no podía darla desde el tee y terminé décimo. En Irlanda, no puedo poner palabras, ganando y batiendo récords, algo que no esperaba. Y, aunque no he jugado bien, he pasado el corte en otro grande. Llegaba con cierta presión tras el Abierto de Estados Unidos. Tiger Woods jugó nueve grandes antes de ganar su primero. Hay que aprender».

Rory y los leones

Entre los espectadores, Richard y Mark, dos norirlandeses que vieron a Rahm ganar el Abierto irlandés. Mark había apostado, 16 a 1, a que ganaría The Open y tenía otra apuesta, sobre hoyos en dos en pares tres, que no le estaba saliendo bien. «Es un gran jugador, muy excitante», decía. Richard recordaba a su paisano, Rory McIlroy: «Ganó su primer grande a la edad de Jon ahora. Se le veía disfrutar, pero luego llegan los compromisos. Jon debe disfrutar».

La pareja de bilbaínos, David Quijano e Idoia Iruretagoiena, se habían acercado al Royal Birkdale aprovechando que sus hijas, todos ellos golfistas, están en un campamento en Inglaterra. «Hemos venido a ver a Jon, que me parece un chaval muy majo, además de una máquina de jugar al golf. Es además muy deportivo, se le ve aplaudir a los rivales», decía él, luciendo una camiseta del Athletic. Decía también que The Open le parecía «silencioso». Ella cree que Jon «es un chico joven que se ha convertido muy pronto en una promesa, en el futuro del golf. Nos hace disfrutar ahora y lo hará también en el futuro».

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