GOLF

«Rahm se sale fuera de lo normal»

José María Olazabal, dos veces ganador del Masters, cree que en su primer año profesional el de Barrika está «mucho más arriba de lo que pensaba»

JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Comienza a caer la tarde y José María Olazabal mantiene su rutina en el putt&green. Maneja tres bolas, va variando sus objetivos y aunque hay zonas que no le convencen es en las distancias más largas sobre el tapete en las que su sello queda indeleble. El césped está plagado de tees clavados, algunos unidos por cordeles, esferas y semiesferas, artilugios varios con los que la mayoría del resto de jugadores perfeccionan el pulso y el movimiento pendular con el putter. Él va a pelo. Amaga con llover y mira al cielo con el ceño fruncido. Pero sigue a lo suyo. Marcha con prisa, «que mañana (por hoy) hay jaleo» y acepta cinco minutos que define como «un aquí te pillo aquí te mato» con EL CORREO.

-¿Cómo ha encontrado el escenario de la próxima Ryder?

-Bueno, todos los años que hemos jugado aquí el campo no ha cambiado prácticamente nada. Sí es verdad que el año pasado han cambiado los hoyos 4 y 5 porque se va a jugar aquí la Ryder y el resto está prácticamente igual y los jugadores conocemos francamente bien el campo.

-Por fin algunos torneos europeos, como el que nos ocupa, se ponen a la altura de los de la PGA. Siete millones en premios.

- Obviamente, para nosotros sería lo ideal, no cabe duda. Pero entiendo que el mercado no es el mismo y es mucho más difícil conseguir un patrocinador de este nivel todas las semanas, es prácticamente imposible. Nos tenemos que adaptar a las circunstancias que vivimos aquí en estos momentos. Bienvenidos sean los torneos de este nivel, pero siendo realistas es muy difícil tener muchos así.

-Pensando en la Ryder de 2018 y en cómo es Le Golf National, desde el hoyo 15 al final -conectados y repletos de tribunas- va a ser como estar en un campo de fútbol.

-Es uno de los mejores campos en ese sentido, en cuanto a ambiente. Desde el 15 al 18 los ves todos, o a lo sumo el 17 se te puede esconder un poquito. Además, son hoyos de mucho riesgo y recompensa, con mucha agua en juego, muy duros, en los que pueden pasar muchas cosas. Y se estará jugando un partido en el 18, otro en el 15 y el 16 y de un golpe extraordinario de cualquiera se va a enterar todo el mundo.

-En los horarios de salida de este torneo hay 11 españoles. La semilla ha prendido.

-En estos momentos, la gran esperanza, aparte de Sergio (García) que está en plenitud y de Rafa (Cabrera-Bello) que lo está haciendo muy bien, es Jon Rahm, no cabe duda. Tiene un potencial extraordinario, un juego corto muy bueno. Lo que tiene que hacer es madurar un poquito, controlar un poco ese carácter y con eso tendremos jugador para rato.

«Un gran potencial»

-¿Está Rahm donde usted esperaba en su primer año como profesional?

-Está mucho más arriba de lo que yo esperaba. Sabía que tenía un gran potencial, pero hacer lo que ha hecho se sale fuera de lo normal. En los dos últimos torneos ha tenido un pequeño tropiezo, que es ley de vida y forma parte del juego. Es imposible no fallar cortes y que estés tan arriba. Eso es lo anormal. Lo normal es que de vez en cuando falles algún corte. Durante el año jugamos 25 torneos y es imposible no cometer un error. Pero lo que ha hecho es para quitarse el sombrero.

-En su entorno reconocen que han pagado cierto peaje por el éxito al alejarse del plan de preparación previsto.

- Lo primero es poder hacer un calendario que a ti te guste. Cuando consigues hacerlo, incluyes la preparación como una parte de la ecuación y es más sencillo, entre comillas, planificar huecos para hacer tus entrenamientos, preparación física. Estando en el nivel que está, que ahora ya puede escoger los torneos que quiera, le va a ser más fácil.

-¿Cómo llega Olazabal a este Open?

- Todavía estamos verdes, pero intentando recuperar el juego.

Fotos

Vídeos