Golf

Rahm se reserva trabajo para el domingo

Jon Rahm chipea en el hoyo 1 del Stadium Course. /AFP
Jon Rahm chipea en el hoyo 1 del Stadium Course. / AFP

Una corbata en un putt de birdie cercano en el 12 le descoloca y pasa de colíder a terminar cuarto, a dos golpes de Cook

JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Llevaba camino de superar con buena nota el exigente Stadium Course, siempre al quite de la actuación de Austin Cook en el más favorable recorrido de La Quinta. Jon Rahm mantenía las constantes vitales en su juego: eficacia a prueba de bomba en los pares largos, suerte desigual en los cuatro y más problemas de los deseados en los catalogados como de tres golpes. Y se topó con uno de esos puntos de inflexión tan del golf, cuya incidencia sólo la perciben sus damnificados. Un error aparentemente sin trascendencia, más allá de evitar firmar un birdie al alcance del putter, se convierte en una bola loca que rebota una y otra vez en la mente del jugador. Contaba con ese golpe para ponerse al frente en solitario de la clasificación y no conseguirlo le condujo involuntariamente a un remate del día en el que la finura se apartó de su camino.

Tenía la bola sin aparentes trampas en la línea a su objetivo, a poco más de un metro del hoyo 12. Venía, que es un dato crucial, de firmar sendos birdies en las banderas precedentes, en plena remontada, adelantando por derecha e izquierda pese a que no tuvo una jornada propicia cogiendo calles. No importaba, su recurso del segundo golpe funcionaba y los approach le permitían apostar fuerte una y otra vez. Era un golpe aparentemente noble para el -20, guarismo mágico en la mente de un jugador en el tercer día de un torneo. La bola siguió la orden dada pero a la hora de asomarse a la cazoleta le hizo una cobra en toda regla, corbata de manual que es la interpretación de la burla del destino en estos menesteres.

Con el primer par 5 inició una tacada de cinco birdies en siete hoyos que le devolvía a la cabeza

Hasta entonces, Rahm no se había descompuesto un ápice mirando los marcadores cuando anunciaban que Cook metía la directa y le sacaba tres golpes cuando el de Barrika alteraba la secuencia de pares con un bogey en el 4, fruto de una salida en la que se pasó de green. Un par 3, su talón de Aquiles en California. Pero ver que la siguiente bandera estaba marcada como el desenlace de un par 5 le quitó toda la ansiedad. Es su vivero. Sigue sin perdonar ni uno en el cómputo de las tres jornadas: un eagle y el resto birdies.

Y daba igual como los iniciara. Esta vez cogió en el 5 su primera calle del día y desde ella llegó a patera para eagle. En el siguiente repitió birdie con la recompensa de verse capaz de superar un par 3 con otra salida de escándalo, dejando la bola a tres metros del agujero. Volvía a colocarse a la estela de Cook con esa aparente facilidad, que seguro no es tal, con la que inicia su recuperación inmediata tras un mal trago. Estaba el vizcaíno reconciliado con su juego, con su temple, sin olvidar nunca ese pico de ambición de la que se nutre su juego.

En Alcatraz (hoyo 17) su salida acabó rebotando en las rocas y devolviendo la bola cuando se iba al agua

Había entrado en su mejor tramo de la matinal. Sumó su tercer birdie del día con otra opción previa de eagle al 8 y ampliaba la cuenta en el 10 y 11.

Cinco golpes ganados al campo maldito en siete hoyos, y la cuenta debía haberse ampliado con uno más en el 12, en el citado requiebro de la fortuna a sus pretensiones. Otro par 3 volvió a cruzarse en su camino. Se marcó un chip muy largo desde el rough en un anticipo de no volver a coger una calle más y su tarjeta se resintió. No había manera de que la bola le saliera por la línea deseada y sus opciones de restar parecieron acabar. Bogeys en el 13 y 15, recuperados parcialmente con el último par 5 del día (16) pese a que desde el tee remitió a un búnquer. Le quedaba visitar Alcatraz (17) y no ser víctima del Coliseum (18).

Y hasta tuvo fortuna porque un hierrazo defectuoso dirigía la bola al agua en el 17. Botó en las rocas y en vez de mutar en anfibia regresó al collarín de piedra del perímetro del green, desde donde hasta se alivió al firmar sólo un bogey que dejaba su cuenta en -17, dejando mucha tarea para hoy en la jornada final.

3ª jornada. Stadium Course

Hoyo. Par. Secuencia
Resultado
1. 4 Rough-Calle-Green
Par -15
2. 4 Rough-Fringe-Green
Par -15
3. 4 Rough-Rough-Green
Par -15
4. 3 Rough-Green-Green
Bogey -14
5. 5 Calle-Green-Green
Birdie -15
6. 3 Green
Birdie -16
7. 4 Calle-Green-Green
Par -16
8. 5 Calle-Green-Green
Birdie -17
9. 4 Calle-Green-Green
Par -17
10. 4 Rough-Green
Birdie -18
11. 5 Rough-Calle-Green
Birdie -19
12. 4 Calle-Green-Green
Par -19
13. 3 Rough-Green-Green
Bogey -18
14. 4 Rough-Fringe-Green
Par -18
15. 4 Rou.-Búnq-Rou-Green
Bogey -17
16. 5 Búnquer-Calle-Green
Birdie -18
17. 3 Out-Green-Green
Bogey -17
18. 4 Rough-Rough-Green
Par -17

3ª jornada. Clasificación

1. Austin Cook (EEUU)
-19
2. Andrew Landry (EEUU)
-18
.- Martin Piller (EEUU)
-18
4. Scott Piercy (EEUU)
-17
.- Jon Rahm (ESP)
-17
6. Adam Hadwin (CAN)
-16
.- Grayson Murray (EEUU)
-16
.- Brandon Harkins (EEUU)
-16

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos