Golf

Rahm se acerca a un golpe del liderato

Rahm golpe la bola desde el tee del segundo hoyo en la jornada del viernes. / AFP
EL CORREO EN ATLANTA CON JON RAHM

Aunque se le resistieron de nuevo los putts, acaba sin bogeys en otra jornada de supervivencia

JOSÉ MANUEL CORTIZASEnviado especial. Atlanta

El día de la marmota. Con matices, pero una jornada casi idéntica a la anterior. Y una más indemne, en la pomada, con las opciones intactas de hincarle el diente al pastel más grande que se hornea en Estados Unidos. Jon Rahm repitió tarjeta con 67 golpes en East Lake para colocarse con -6 a un golpe del liderato que comparten Justin Thomas -a día de hoy su gran rival-, Casey y Simpson. La escalada del ganador del PGA hasta el triunvirato tuvo mucho de gesta al materializarlo con un eagle en el 18 tras llevar la bola volando 538 metros hasta dejarla a un par de pasos del hoyo.

Para Rahm el día respondió a lo ya vivido el jueves. Llegó con solvencia de tee a green y en él el putter siguió sin atender sus órdenes. Las veces que se fue al rough lo hizo por poco, pero en este campo es sinónimo de complicarse la vida. La bola queda sumergida en una hierba esponjosa, mullida al extremo que incluso te va frenando al andar por el roce de los zapatos con una superficie tan tupida y densa. En los primeros nueve hoyos pudo aumentar su cuenta de resultados con holgura y daba cierta grima que no lo lograra y fuera su compañero de partido Woodland quien rompiera antes el maleficio, él que iba disperso de búnquer a árbol y de árbol a búnquer. Pero se las ingeniaba para enmendar los errores. El vizcaíno no los cometía, pero carecía de finura en el remate de la faena. Y era una lástima que golpazos para enmarcar, como las salidas desde el 3 y el 8, se quedaran sin una mención en el contador.

Un par de varazos contenidos, discretos, a la bolsa le sirvieron de válvula de escapa bajo otra entrega de una solana brutal que hizo mella en todos. No había más que ver el rostro del de Barrika cuando entregó la tarjeta del día. Si algo no va a hacer y menos a estas alturas de la función es resignarse. Se conjuró para que en el segundo bucle pasara algo bueno, positivo para sus intereses. No se despegaba mucho de Thomas, que era del quinteto autodependiente el que siempre fue un golpe más allá en el marcador, pero había atisbos de escapada de hombres como Casey y Simpson. Éste último colocó la cota del -9 como referente máximo antes de verse atropellado en el 13 con un doble bogey.

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Efectivamente, Jon Rahm reaccionó. Recalibró la máquina de hacer birdies y le salieron dos ejemplares perfectos en el 10 y 11. Había dado con la tecla y quería más. La bola le hizo la cobra al hoyo en el 12 y el 14. Después en el 16 rozó la tercera muesca que acabó de confirmar en el 18 cuando aún sonabanlos ecos de la ovación que se llevó Thomas con su eagle. -6, a un golpe de la cabeza y con el juego intacto. Como para haberlo firmado de antemano.

CLASIFICACIÓN

1.
Justin Thomas (EEUU) -7
.-
Paul Casey (ING) -7
.-
Webb Simpson (EEUU) -7
4.
Patrick Reed (EEUU) -6
.-
Justin Rose (ING) -6
.-
Gary Woodland (EEUU) -6
.-
Jon Rahm (ESP) -6
8.
Xander Schauffele (EEUU) -5
.-
Jason Dufner (EEUU) -5
.-
Brooks Koepka (EEUU) -5

Por su parte, Sergio García se rehizo de su primer mal día y firmó la segunda mejor tarjeta del día (66) para ubicarse con -1. Entre los damnificados Fowler se llevó la palma cerrando con +7.

Rahm se mostraba satisfecho por no haber cometido bogeys. «Es importante. Las cuatro veces que he fallado green la he dejado a nada. Un bogey en el 16 y 17 podían haber descarrilado la vuelta y no ha pasado». Reconoció que el juego seguirá abriendo horizontes para todos. «Todos vamos a fallar calles y vamos a tener árboles y búnquers. Al final todo se equilibra. Si le puedo seguir dando a la bola como hasta ahora y meto un par de putts más estaré contento». Y de cara a la jornada de hoy no prevé que haya algún favorito que se decida a arriesgar para romper la igualdad. «No es cuestión de arriesgar. El campo está difícil y todos estamos jugando bien. Hay que jugar muy buen golf para adelantarse al resto y todos estamos fallando putts. Es complicado».

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