Bartomeu: «Jugamos a puerta cerrada para que el mundo vea cómo sufrimos en Cataluña»

Un momento del partido jugado a puerta cerrada en el Camp Nou. / EFE

Dos directivos azulgranas dimitieron tras la decisión de no permitir el acceso del público al estadio por motivos de seguridad

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

La tensión política saltó este domingo una vez más al deporte y pilló al encuentro de La Liga Santander entre el Barcelona y Las Palmas en el medio. Tras anunciarse en un principio que el partido no se iba a jugar en el Camp Nou tal y como pedía el club azulgrana por motivos de seguridad, el Barça decidió al final que el encuentro liguero se disputara a puerta cerrada a partir de las 16.15 horas, tal y como estaba previsto, lo que provocó la dimisión de dos directivos de la entidad catalana que no estaban de acuerdo con la medida ordenada por el presidente culé, Josep Maria Bartomeu: «Hemos querido de esta forma que el mundo entero vea cómo estamos sufriendo y cuál es la situación en Cataluña». El partido acabó con la victoria de los azulgranas por 3-0 en un Camp Nou vacío.

El Barcelona emitió un comunicado momentos antes del partido en el que explicaba esta decisión al mismo tiempo que condenaba las «acciones llevadas a cabo hoy en muchas localidades de toda Cataluña para impedir el ejercicio del derecho democrático y la libre expresión de sus ciudadanos». Por todo ello, el club azulgrana decidió, «ante la excepcionalidad de estos hechos», que el partido se jugará a puerta cerrada, «tras la negativa de la Liga de Fútbol Profesional a decretar la aplazamiento».

El Barça temía graves incidentes en el Camp Nou debido a una amenaza de invasión de campo por parte del 'grupo de animación' del Fondo Norte. «Ante la indignante represión que está sufriendo el pueblo catalán, pedimos al FC Barcelona que suspenda el partido. En caso de no lo haga, lo haremos nosotros. Hoy no se juega. Es por esto que hacemos un llamamiento al barcelonismo que vaya al Camp Nou y salte al campo del estadio en el minuto 1», aseguraba el comunicado dado a conocer en la mañana del referéndum por este sector de la hinchada azulgrana.

Pese a que los Mossos habían garantizado la seguridad del estadio tras la amenaza del Fondo Norte, el Barcelona trató hasta el último momento en no jugar el partido al que se le daría automáticamente por perdido. Pero «habrían sido seis puntos. Tres por no jugar y tres por sanción», reconoció Bartomeu.

División en el club azulgrana

También los futbolistas azulgranas, aunque algunos como Gerard Piqué eran contrarios, comunicaron al presidente en el vestuario que deseaban comparecer en el terreno de juego para enfrentarse a Las Palmas. La división también ha alcanzado a la directiva culé. Poco después, dos miembros de la ejecutiva del Barça presentaban su dimisión por la decisión de jugar a puerta cerrada. Se trataba del oftalmólogo Jordi Monés y Carles Bilarrubí.

Finalmente, «con mucha pena hemos decidido que en lugar de no jugar el partido, que es lo que queríamos, hacerlo a puerta cerrada para que se vea la crítica y que esto no está dentro de la normalidad y para dar nuestro apoyo a todos los que están sufriendo la falta de libertad de expresión», proclamó Bartomeu. Asimismo, señaló que «la decisión la he tomado yo» para descargar en él toda la responsabilidad por no haber jugado permitido el acceso al campo de la hinchada azulgrana. «Hemos querido de esta forma que el mundo entero vea cómo estamos sufriendo y cuál es la situación en Cataluña», ha argumentado el presidente azulgrana.

La jornada no profesional en Cataluña ya había quedado aplazada. La Federación Catalana de Fútbol decretó la suspensión de todos los partidos debían de disputarse a partir de las 14 horas. La medida se adoptó «siguiendo las recomendaciones de la Secretaria General de l'Esport por la especial situación que hoy vive Catalunya, y para garantizar el buen orden de las competiciones». Lo mismo hizo la Federación Catalana de Baloncesto.

La jornada de Primera y Segunda no debería haberse visto afectada por los acontecimientos políticos. Sin embargo, el F.C. Barcelona, ante las presiones recibidas desde un sector de su masa social, había optado por solicitar a la Federación española que suspenda su encuentro contra Las Palmas.

La bandera de España en la camiseta

Se da la circunstancia de que los isleños solicitaron ayer permiso a La Liga para añadir una bandera de España y la fecha del encuentro en el pecho de su camiseta. El organismo presidido por Javier Tebas dio su visto bueno en la mañana del domingo.

En un comunicado, los canarios explicaron las razones que les han llevado a poner la rojigualda junto a la fecha del hoy en el pecho de su equipación. «La Historia ha vuelto a situar a la Unión Deportiva Las Palmas en una situación excepcional en el Camp Nou. El 30 de octubre de 1977 visitó al FC Barcelona el día en que un emocionado Josep Tarradellas presidió por primera vez el palco tras su exilio y una monumental senyera de sesenta metros se desplegó en el césped», comienza el comunicado del equipo.

«La UD Las Palmas podría haberse limitado a ser testigo mudo de esta encrucijada histórica o tomar partido. Nos decantamos por lo segundo. Decidimos bordar en nuestra camiseta una pequeña bandera española y la fecha de hoy, 1 de octubre de 2017, para testimoniar sin estridencias nuestra esperanza en el futuro de este país y en la buena voluntad de quienes convivimos en él, en busca del mejor entendimiento. Por muy lejos que esté el Estadio Gran Canaria, nunca hemos sentido la menor tentación de formar parte de un país que no sea este. Y por muy compleja que sea la situación, siempre confiaremos en saber simplificarla para entenderla mejor y encontrar soluciones».

Piqué, Xavi y Puyol

También varios exjugadores del club se han manifestado esta mañana sobre los altercados vividos en las calles. Xavi Hernández, excapitán y uno de los iconos del club ha enviado un vídeo desde Qatar en el que asegura que «es una vergüenza» lo sucedido en las calles.

Por su parte, Gerard Piqué ha acudido a votar como ya había anunciado que iba a hacer.

Carles Puyol, defensor también del referéndum, ha escrito un lacónico «votar es democracia».

El sábado, Pep Guardiola reiteró en conferencia de prensa su apoyo al referendum: «Mañana será un bonito día para nuestro país».

Más allá del fútbol, el exbaskonista Pau Ribas también ha acudido a emitir su voto.

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