Halterofilia

Lydia Valentín cierra un círculo aún incompleto

Lydia Valentín durante la competición./Efe
Lydia Valentín durante la competición. / Efe

La halterófila leonesa, campeona mundial, conquista la triple corona a la espera del oro olímpico de Londres 2012

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

«He conseguido todo lo que soñé cuando era pequeña, cuando comenzaba a entrenar, y me quedo con que el sacrificio siempre es la mejor opción», proclamó Lydia Valentín tras encumbrarse como campeona del mundo y conquistar el único título que faltaba en su palmarés, jalonado ahora por una histórica triple corona dorada. «Lo tengo todo ya», añadía orgullosa la halterófila leonesa, aunque el círculo en la práctica aún está incompleto, ya que todavía no se le ha entregado el oro olímpico de Londres 2012, ganado por la descalificación por dopaje de las tres tramposas que subieron al podio. La madrugada del lunes, en el Mundial de Anaheim (California), con nueve países sancionados, la mayoría exsoviéticos, además de la ausencia por el boicot de Corea del Norte, la nación de la vigente campeona olímpica en su categoría (hasta 75 kilos), Lydia Valentín, con la mejor marca del año, era la gran favorita y no desaprovechó la gran oportunidad de su vida para subir por fin a lo más alto del podio planetario y reivindicar un premio al juego limpio.

«He disfrutado de este momento posiblemente más que de otros», reconoció la campeona europea, olímpica y mundial que considera que las dopadas le han «robado muchas posiciones en múltiples competiciones», entre ellas, en los Juegos Olímpicos de Londres y en los de Pekín 2008, donde terminó quinta pero se le adjudicó después la medalla de plata que tampoco pudo festejar entonces y que recibirá por fin personalmente, si no hay más retrasos, en enero. «Estaba previsto que me dieran la medalla el 21 de diciembre, pero al ser ese día las elecciones en Cataluña muchos políticos que iban a acudir al acto no podrían. Si he esperado años puede esperar un mes más», se resignaba Lydia Valentín antes de viajar a Estados Unidos, que hasta su hito en California sí pudo celebrar en el podio, entre otras medallas, los bronces del Mundial de 2013 y de los Juegos de Río 2016, además de los oros en los Europeos de 2014, 2015 y 2017.

Más información

A sus 32 años, Lydia Valentín, que comenzó por casualidad a practicar halterofilia cuando tenía 11 en un modesto gimnasio de su localidad natal de Camponaraya (León) y se retirará tras los Juegos de Tokio 2020, se convirtió en California en la más veterana de la historia en ganar un título mundial. Lo consiguió en el total olímpico con 258 kilos, 18 más que la ecuatoriana Neisi Dajomes (plata) y 21 más que la francesa Gaelle Nayo (bronce), después de ser también oro en arrancada (118) y en dos tiempos (140). «Ha sido una competición increíble (con seis intentos válidos). Sabía que era el momento, que era la competición, pero había que hacerla, y en todo momento he estado convencida de que si luchaba por ello iba a ganar», destacó la flamante campeona.

Tampoco pudo negar que en los últimos días había «notado un poco la presión» a la que se había visto sometida por ser la principal candidata al oro mundialista como consecuencia del castigo impuesto por la Federación Internacional de Halterofilia (IWF) a nueve países reincidentes en dopaje: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, China, Kazajistán, Moldavia, Rusia, Turquía y Ucrania. «Pero la presión la he canalizado a mi favor», se congratuló quien debió perderse el Mundial de 2015 en Houston a causa de una lesión en el dorsal anunciada la víspera de competir. Además, el camino hacia lo más alto del cajón se le despejó aún más con la renuncia política, obligada por el gobierno norcoreano, de la que en teoría iba a ser su principal rival: Rim Jong-Sim (274 kilos en Río 2016).

De las cuatro primeras clasificadas en los Juegos de 2016 en menos de 75 kilos la berciana fue la única que compitió en el Mundial de Anaheim, aunque ello no debe restar méritos a Lydia Valentín, un caso atípico en un deporte que en España sólo cuenta con 2.834 licencias (693 femeninas) y apenas un centenar de clubes. «No me lo creo todavía», repetía a los micrófonos de LaLiga4Sports la española tras ser coronada en California. «No lo puedo creer... Soy campeona del mundo», escribía en las redes sociales, donde Lydia Valentín, Premio Nacional del Deporte de 2016 junto a la piragüista Maialen Chourraut, apuesta «por un deporte limpio y con valores».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos