El hombre tranquilo en Portstewart

Jon Rahm, a la izquierda, y Rory McIlroy, ayer en el links de Portstewart. / REUTERS

Jon Rahm resiste en la tercera plaza trasla segunda jornada del Irish Open, a un suspiro del Daniel Im y Benjamin Hebert

JAVIER MUÑOZ

John Rahm resiste en la terna provisional de candidatos del Irish Open, que se juega en la localidad costera de Portstewart, donde el vizcaíno no lo hizo muy bien en 2014 al disputar el British Amateur. Entonces se juró que no iba volver a pifiarla y, con esa máxima en la cabeza -equivocarse y aprender-, arrancó el pasado jueves en el links norirlandés, completando una excelente jornada en tercer lugar -‘exaequo’ con los ingleses Matthew Southgate y Oliver Fisher- y por detrás del estadounidense Daniel Im y del francés Benjamin Hebert, igualados en cabeza. Pues bien, ese podio se repitió ayer, segundo día del torneo, pero con Rahm ya tercero en solitario y sumando un global de doce bajo par, a un suspiro de Im y Hebert (los dos con -13).

El de Barrika, que había terminado la víspera con -7 y 65 golpes, firmó ayer una tarjeta de -5, exactamente la misma que Im y Hebert. Los tres rivales mantuvieron el tipo de cara a las dos jornadas que aún quedan de competición, aunque la sesión matinal -ellos compitieron en ese turno, el vizcaíno en el grupo del anfitrión Rory McIlroy y el japonés Hideki Matsuyama- no rindió como la tarde del jueves. La tarjeta de Rahm tenía tres bogeys (uno el día anterior), si bien se apuntó otros seis birdies y un eagle. Y sus más directos rivales también bajaron un palmo, ya que Benjamin Hebert acabó con dos bogeys e Im hizo uno (la víspera no anotaron ninguno).

La terna provisional de candidatos a la victoria se mantuvo intacta en la segunda jornada

El siguiente grupo, tras el trío de cabeza, lo formaban el neozelandés Ryan Fox, Matthew Southgate y Oliver Fisher, todos ellos con -11. Y entre los españoles, el mejor después de Rahm fue Adrian Otaegui, quien ayer completó el recorrido con 69 golpes y escaló al puesto 19 con un global de -7. La culpa de ese ascenso la tuvieron cuatro birdies y un solo bogey.

McIlroy cae

Además del pulso en lo alto de la clasificación, otra de las noticias del día fue que Rory McIlroy, ganador del Irish Open de 2016, no logró pasar el corte en Portstewart, torneo con el que él mismo colabora a través de una fundación y que le sirvió de excusa para jugar esta semana con el invitado especial Pep Guardiola. La decepción de McIlroy (anotó 73 golpes, uno sobre par e hizo tres bogey y un doble bogey) se añadía a la mediocridad de una temporada en la que le han marcado las lesiones, aunque no por ello ha dejado de apuntar al Open Británico del 20 al 23 de junio.

Igual que McIlroy, John Rahm también ha elegido el torneo de Irlanda del Norte como una etapa de aclimatación para esa gran cita del Royal Birkdale. Pero de momento, tras quedar décimo en el Open de Francia y mantenerse en el puesto 11 del mundo, no ha cejado en sus aspiraciones en el links del Irish Open, dotado con la nada desdeñable cantidad de siete millones de dólares en premios (6,1 millones de euros) y enclavado en un escenario, el de Portstewart, que Rory McIlroy describió como una de «las joyas ocultas de nuestro país», juicio que Rahm dijo compartir plenamente.

El links -denominación que reciben los campos incrustados en el medio natural, abiertos al mar y ventosos, y que remiten a las raíces del golf- picaba el orgullo del de Barrika, un hombre tranquilo forjándose su destino.

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