Urdaibai, listo: «¡El bote va lanzado!»

La tripulación 'Bou Bizkaia' de Urdaibai pone rumbo hacia la plataforma del gas en la sesión preparatoria en la que les acompañó EL CORREO./MANU CECILIO
La tripulación 'Bou Bizkaia' de Urdaibai pone rumbo hacia la plataforma del gas en la sesión preparatoria en la que les acompañó EL CORREO. / MANU CECILIO

EL CORREO acompaña a los remeros de la 'Bou Bizkaia' en uno de sus últimos entrenamientos antes de La Concha

JULEN ENSUNZA

Urdaibai no ha variado sus costumbres. Mientras aguarda paciente el asalto definitivo a La Concha, la consigna no es otra que trabajo, trabajo y más trabajo, tanto en tierra como en la mar, a fin de mantener a punto el motor de la ‘Bou Bizkaia’. El pasado domingo los reglajes realizados por el ingeniero de la escudería, Joseba Fernández, fueron perfectos -pulverizaron el récord de la bahía donostiarra- y el preparador pasaitarra está convencido de acertar de nuevo dentro de dos días con unas condiciones de mar y meteorología completamente diferentes. Esta vez las previsiones anuncian marejada y viento del noroeste.

«No tenemos miedo. ¿Las olas serán para todos, no?», afirma Fernández una y otra vez cuando se le cuestiona sobre el tema. EL CORREO ha acompañado a los ‘txos’ en uno de los entrenamientos previos a la segunda y definitiva jornada de la cita más importante de la temporada. La sesión está programada el martes a las 18.30 horas en la rampa situada junto la fábrica de hielo de la villa, pero con anterioridad algunos remeros ya se ejercitan en el gimnasio del club. A eso se le llama cultura del trabajo.

Mientras los deportistas suben el material al remolque para desplazarse hasta el otro lado del puerto y echar el bote al agua -repiten el proceso a diario- hacen acto de presencia en el pabellón los representantes de la Agencia Española para la protección de la Salud en el Deporte, AEPSAD. Han programado un control sorpresa con pruebas de sangre y orina. «Nosotros fuimos los primeros que solicitamos que, además de la Agencia Vasca Antidopaje, también realizase controles en La Concha la agencia nacional y estamos encantados de que nos hayan hecho caso», recalca el presidente de la entidad, Agustín Aranburu.

Finalmente, con cerca de tres cuartos de hora de retraso, aparecen a la carrera los remeros y tras ellos la furgoneta con la trainera, conducida por Joseba Fernández. En Urdaibai todos hacen de todo. Los remeros bajan la embarcación del remolque y, tras colocarla sobre dos neumáticos para que no sufra ningún rasguño, se sitúan en círculo para calentar. Eneko Van Horenbeke, uno de los capitanes del plantel, hace las veces de maestro de ceremonias ante la atenta mirada de un grupo de aficionados que ha llegado para ver partir a sus héroes. La cercanía es una de las señas de identidad de la entidad.

«Vicente, vete hacia Mundaka», ordena Fernández a su patrón, Carpintero, mientras intenta arrancar la zodiac en la rampa -primeros problemas de la tarde con el motor-. La cuadrilla, que luce maillots de casi todos los equipos del Cantábrico -Zierbena, Mecos, San Juan, Kaiku...-, desaparece majestuosa por el rompeolas y se dirige a surfear. «La sesión de hoy es larga pero de baja intensidad», adelanta el técnico . El plan de trabajo consta de series de quince minutos a 22-24 paladas. Cuando la ‘Bou Bizkaia’ alcanza la barra mundakarra, el entrenador tiene que frenar el ímpetu de los suyos. No quiere que se desboquen.

Pensando en la Liga

«Tranquilos», grita. «¡Oxigenando y en bloque, que el bote va lanzado!». Y es que a la zodiac en la que va el pasaitarra le cuesta seguir la estela de la trainera pese a la escasa cadencia en el ritmo. En el puerto de Mundaka esperan impacientes Mikel Azkarate y Andoni García, que han ido corriendo desde el club y ocuparán las tostas de Óscar Viudez ‘Txila’ y Beñat Eizagirre, a los que les tocará ahora regresar a la carrera hasta Bermeo. «Os recogemos en las escaleras de la cofradía», explica el técnico.

Y la ‘Bou Bizkaia’ pone rumbo ahora hacia la plataforma del gas ante la atenta mirada de un grupo de personas que practica paddle surf. Joseba Fernández habla poco. Le convence lo que ve. No hay mucha ola, pero la trainera navega suelta también de ‘brankas’. El preparador va de babor a estribor vigilando todos los detalles técnicos de sus hombres a la vez que controla las paladas a través de una aplicación en su móvil. «¡Ciaboga y para el puerto!», grita a Carpintero transcurridos nueve minutos de trabajo. Y a una orden del patrón, el proa Xabier Zulaika mete el remo corto de trincar y la embarcación gira como un resorte. Los mecanismos están perfectamente sincronizados. Las maniobras de la ‘Bou Bizkaia’ poco tienen que ver con las de principio de temporada.

«Nuestro trabajo nos ha costado», explica orgulloso de la evolución del equipo. Rumbo a la dársena de la villa, los’txos’ comienzan a empopar de nuevo. «Aprovechamos bien la serie», anima Fernández a sus huestes e incide una y otra vez en la idea de «impulsar en bloque». Al ver lo bien que marcha la embarcación ironiza con un «¡y eso que no sabemos empopar!», en referencia al debate generado durante la temporada sobre el rendimiento del equipo a favor de ola. Restan dos series más para terminar la sesión. En la primera no participarán David Iglesias ‘Rixi’ ni Iñaki Goikoetxea ‘Tabero’, mientras que en la última los sustituidos serán el canterano Mikel Ojeda e Iñaki Beaskoa.

«Hay que mantener la tensión de todo el equipo porque además de La Concha también nos jugamos la Liga en una semana», explica sobre los cambios. El motor de la zodiac sigue dando problemas toda la tarde hasta que finalmente dice basta. Por suerte, la avería se produce dentro del puerto y con la ayuda de un remo el técnico consigue llegar hasta el pantalán donde el club tiene otra embarcación auxiliar para completar la sesión. A las 21.00 horas, la tripulación concluye el entrenamiento y, al llegar a tierra varios de los integrantes cuestionados por el entrenador sobre las sensaciones dentro del bote, no dudan en señalar que «en esta última serie nos hemos soltado y la trainera volaba. Espectacular».

Cae la noche sobre Bermeo y, tras introducir todos los bártulos de nuevo en el remolque, los bogadores vuelven a la carrera hacia el club para tomar una merecida ducha. Por el camino, muchos de los vecinos que pasean por el puerto deportivo o se encuentran sentados en las terrazas de la zona vitorean al grupo. «¡Ánimo campeones, La Concha es vuestra!», claman. Y es que el domingo en San Sebastián todo un pueblo remará con ellos.

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