Ander Okamika: «Me confié y me fui contra el coche. Siento mucho el momento que le hice pasar al conductor»

Ander Okamika se fracturó la nariz, se hizo cortes en la lengua y labios y perdió algunos dientes en el accidente. /EL CORREO
Ander Okamika se fracturó la nariz, se hizo cortes en la lengua y labios y perdió algunos dientes en el accidente. / EL CORREO

El triatleta admite su responsabilidad en el accidente que sufrió el 1 de mayo en Lekeitio y que a punto estuvo de costarle la vida. «Si no llega a ser por el casco... no lo cuento»

Hizkuntze Zarandona
HIZKUNTZE ZARANDONA

Con 25 años el triatleta Ander Okamika ha vuelto a nacer. El pasado 1 de mayo, cuando entrenaba en bicicleta por la carretera que une Lekeitio y Ondarroa, sufrió un grave accidente al chocar frontalmente con un coche. Desde que a los 15 años comenzase a practicar triatlón, son miles los conductores que le han podido ver en la carretera, disfrutando de cada curva, de cada subida y cada rasante. Y esa seguridad le hizo cometer una imprudencia. «Hay muchas curvas seguidas, me confié en una, entré al otro carril y me fui directamente contra el coche», detalla el deportista. Acostumbrados a leer noticias sobre accidentes en los que un ciclista se ve involucrado, Ander, en un gesto que le honra, quiere dejar claro que fue él quien cometió el error: «el conductor no tuvo ninguna culpa y siento muchísimo el momento que le hice pasar».

Tiene pocos recuerdos de lo que sucedió la tarde del 1 de mayo. A las 15.30 horas quedó para entrenar con una docena de triatletas del Amandarri TT. A pesar de que milita en las filas del ANb Fanox, es habitual verle compartir kilómetros con el grupo lekeitiarra, donde tiene grandes amigos. Ese día habían planificado realizar unas series y Ander iba el primero. «Normalmente solemos ir todos juntos, pero justo tocaba apretar. Era cuesta arriba y yo tiré a mi ritmo», explica. Pedaleó con fuerza varios metros, se confió en una curva y tuvo lugar el accidente.

Cuando sus amigos iban llegando, el panorama era desolador. Ander yacía sobre el asfalto con la cabeza ensangrentada. Sus compañeros, destrozados, se temían lo peor. Algunos le abrazaban, mientras otros llamaban a Emergencias. Eran las 17.18 horas. Poco después, una ambulancia le trasladó hasta el campo de fútbol de Lekeitio, donde un helicóptero de Osakidetza le esperaba para su rápida evacuación al hospital de Cruces. «Si no llega a ser por el casco... no lo cuento», confiesa el joven deportista. Las lesiones más graves las tenía en la cara: perdió varios dientes, sufrió una fractura en la nariz y cortes en la lengua y los labios. «También tengo el cuerpo dolorido por el fuerte impacto, pero no hay ninguna lesión interna. Mi cabeza por dentro está en orden y eso es lo más importante», celebra Ander.

1. Ander, en el centro, rodeado de sus amigos del Amandarri el pasado lunes tras recibir el alta. 2. El casco Abus que le salvó la vida al joven deportista. 3. Ander, ya sin vendas, en el hospital de Cruces. / EL CORREO

Un humor admirable

Aunque sólo tiene vagos recuerdos de las horas posteriores al accidente, sí que tiene fresco en la memoria el mensaje que le soltó a su padre momentos antes de entrar a quirófano: «Aita, diles a mis compañeros del ANb que no voy a poder competir este fin de semana». El equipo participaba en Águilas (Murcia) en la Copa del Rey de triatlón y él estaba convocado para ayudarles. «A pesar de estar entre la vida y la muerte en esos momentos... ¡se me vino eso a la cabeza!», reconoce entre risas. Y es que a pesar de los puntos de sutura que ahora decoran su cara y de su extrema delgadez -en estos días ha perdido casi 7 kilos: pesa 66.2 kg para su 1,89 metros de altura-, el de Lekeitio lleva con un humor admirable la recuperación: «Parece que he salido de un campo de concentración». Gracias a esa actitud positiva y al apoyo de cientos de personas que le quieren, Ander en ningún momento se ha planteado recurrir a una ayuda psicológica. «La verdad es que no sé cómo agradecer todo el cariño y apoyo recibido. Me están ayudando mucho y me he sentido muy arropado. Gracias a todos de corazón».

El lunes, seis días después del accidente, recibió el alta. Tiene muchas ganas de estar con los suyos y de empezar poco a poco con la rutina. Pero no quiere apresurarse. «Quizá pueda competir a finales de año... pero prefiero no ponerme fechas. Lo primero es recuperarme bien. Tengo tocados unos nervios de la boca y necesito rehabilitación facial», desvela. Ander solo quiere mirar hacia adelante y, cuando haya cogido fuerzas, volver a subirse a la bici. Después de llevar 10 años practicando este deporte que tanto ama, se ha convertido en uno de los triatletas más laureados de Euskadi. Ojalá pronto le podamos ver donde nos tiene acostumbrados: cruzando la línea de meta, agarrando en alto y con fuerza la cinta de vencedor y sonriendo, dispuesto a disfrutar del sabor de cada triunfo. Y de la vida.

El equipo Amandarri, el pasado 5 de mayo en el triatlón de Senpere, lució camisetas para animar a su amigo.
El equipo Amandarri, el pasado 5 de mayo en el triatlón de Senpere, lució camisetas para animar a su amigo.

Amandarri TT
Amigos de Ander de Lekeitio

«Somos muy afortunados de ser amigos de 'Oka'»

A los doce integrantes del equipo Amandarri TT que salieron a entrenar con Ander les costará olvidar lo que vivieron el pasado 1 de mayo. «Tras el accidente de Oka todo el equipo hemos pasado varios días malos. Esa misma noche apenas pegamos ojo. Bufff... ha sido muy duro». En cuanto pudieron, fueron a visitarle al hospital de Cruces. Querían que su amigo les sintiese cerca: «Nos emocionamos muchísimo al verle. No somos de mostrar los sentimientos, pero necesitábamos decirle lo mucho que le queremos. Somos muy afortunados de ser sus amigos». Pendientes en todo momento de la evolución del joven deportista -«hemos estado continuamente en contacto con sus padres»- el lunes pudieron volver a pasear juntos de nuevo por las calles de su querido Lekeitio. Allí guarda con cariño la copa que el pasado fin de semana le dedicó Haritz Garate, uno de los integrantes del Amandarri, tras ganar el triatlón de Senpere. Seguro que Ander, les devuelve pronto tantos gestos de cariño.

Ander, abajo a la izquierda, con su equipo ANb Fanox.
Ander, abajo a la izquierda, con su equipo ANb Fanox. / EL CORREO

ANb Fanox
Equipo de Ander Okamika

«Con Ander es mucho más divertido practicar triatlón»

En el equipo de Ander Okamika cuentan los días para poder volver a disfrutar de uno de sus componentes más laureados. «Hemos sufrido mucho con su accidente y nos ha dejado el corazón en un puño. Su actitud como deportista y como persona, se echa mucho en falta. Es un chaval que siempre está sonriendo y gastando bromas... ¡con él es mucho más divertido practicar triatlón!». El equipo ANb Fanox no está teniendo mucha suerte este año con las lesiones. Gorka Bizkarra inició esta lista negra en pretemporada, cuando una caída le provocó una rotura de clavícula. Iñaki Loinaz se rompió el húmero tras sufrir una aparatosa caída en el duatlón de Durango, el pasado 25 de marzo. «Y, por último, el accidente de Ander. Esperemos que esta mala racha se acabe ya y que estén pronto en plena forma para volver a dar guerra».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos