Así se quedan las manos tras remar un mes por el Ártico

Alex Gregory, doble campeón olímpico, ha colgado en Instagram una espectacular foto que se ha convertido en viral

IÑAKI JUEZ

Lo primero que hacemos cuando nos encontramos con una persona es mirarle el rostro. Es lo natural. Sin embargo, muchas veces otras partes de nuestra fisonomía dicen más cosas de nosotros. Es el caso de la manos. Y para demostrarlo, no hay más que ver la espeluznante foto que ha colgado en Instagram Alex Gregory, doble campeón olímpico de remo y cinco veces del mundo en cuatro sin timonel, y que se ha vuelto viral. Las ampollas y demás arrugas que exhibe en sus hinchadas palmas no son fruto de un repentino envejecimiento de este deportista de élite inglés, aunque lo parezca. En realidad, el culpable de los surcos que rasgan su piel no es otro que el frío extremo del Ártico.

«Nunca he estado tan mojado y frío tanto tiempo. Se está calando a mis huesos, es imposible escapar del frío. Dos grados, 99% de humedad, nada se seca. Es como si tuviera alfileres y agujas en cada uno de mis dedos, y cada par de calcetines que tengo está mojado. Las botas que llevo están llenas de agua helada todo el tiempo», escribió Gregory en Facebook, utilizado como un cuaderno de viaje online. Y todo ello pese a llevar guantes y demás indumentaria especiales para soportar las bajas temperaturas. Sin ellas, el resultado para su estado de salud podría haber sido dramático.

«Las ampollas han sido fáciles de llevar pero la humedad se ha metido en la piel», es el texto que acompaña a la impactante fotografía de Gregory que llevaba un mes remando por el desolador paraje. Por ello, no resulta extraño que el regatista confiese en esta red social que, tras esta experiencia vital, «no tengo ninguna duda de que voy a apreciar las cosas simples en la vida mucho más». Eso sí, el también miembro de la orden del imperio británico se ha tenido que ir hasta el Polo Norte para descubrirlo.

Álex Gregory durante su expedición al Ártico. / INSTAGRAM

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