Rusia 2018 | Clasificación

Lopetegui tiene un nuevo '14' de 'La Roja'

Saúl, en una acción ante Albania. /José Jordan (Afp)
Saúl, en una acción ante Albania. / José Jordan (Afp)

Saúl fue el elegido para suplir a Busquets, el alma de la selección, y rindió a un gran nivel demostrando su enorme polivalencia

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENJerusalén

Julen Lopetegui ha conseguido meter a España en el Mundial, hacerlo de una manera brillante (35 goles a favor y sólo 3 en contra tras casi un pleno de victorias en 9 jornadas, de las que ganó 8), pero sobre todo ha encontrado variantes en algunas posiciones que parecían tener un único jugador. La principal, el mediocentro defensivo. Para el técnico vasco Sergio Busquets es insustituible. De hecho, el catalán ha disputado todos los partidos de esta nueva etapa posterior a la Eurocopa a excepción del duelo ante Albania, en el que era baja por una sanción tras una amarilla en Vaduz. Aquella noche, después de la histórica goleada a Liechtenstein y tras pasar ante los medios Lopetegui seguía con gesto serio. Ya estaba pensando cómo relevar a Busquets. Había probado algunos entrenamientos y en el amistoso ante Colombia con Illarramendi, en otra ocasión usó a Ander Herrera pero empezó a barruntar con el paso de las semanas la opción de Saúl Ñíguez. El canterano del Atlético es un futbolista que ha crecido a su lado. «Estoy preparado para jugar donde me pida el míster, nos conocemos hace mucho y me ha utilizado en distintas posiciones», explicaba el canterano atlético a este medio días antes del partido ante Italia.

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A medida que se acercaba el duelo Lopetegui, que también ha seguido a otros conocidos de las inferiores en ese puesto como Oriol Romeu, tenía claro que aunque Illarra estaba listo Saúl podía rendir en Alicante en ese puesto. El día de la lista de convocados, que el vasco recitó de memoria y sin mirar ningún papel, lo hizo por puestos: porteros, laterales derechos, centrales, laterales izquierdos. y entonces a Saúl lo nombró justo después del catalán, su ancla y hombre clave del equipo. Fue una pista clara y después probó varias veces a lo largo de la semana.

En la sesión previa al duelo, en el césped del Rico Pérez, pareció que Illarra contaba de nuevo con opciones pero finalmente optó por el polivalente centrocampista rojiblanco, que completó una actuación soberbia, en largo y en corto, pisando campo rival gracias a su zancada e incluso acercándose hasta el área. «He jugado de mediocentro (para sustituir a Busquets) y no es algo nuevo para mí. Julen me conoce en esa posición de las categorías inferiores y mi objetivo es ponerle las cosas difíciles al míster. Quiero ponerle las cosas difíciles», insistió Saúl Ñíguez, «muy contento» por la clasificación para el Mundial y por jugar «tan cerquita» de su casa. «Ha sido muy especial para mí. Ha venido mucha familia a verme», destacó el alicantino del Atlético.

Lució el '14' que en el pasado vestía Xabi Alonso y honró la comparación. Le faltó muy poco para el gol en la segunda mitad. Lo está rozado en este inicio de campaña pero le ha faltado ese acierto habitual que tiene en los golpeos ya que la madera le frenó ante Roma y Chelsea en Champions. Ante Albania su trabajo junto a Koke permitió que Thiago, Isco y Silva disfrutaran en la media luna rival, abriendo balones a los costados desde donde Alba y Odriozola buscaron de modo insistente a Rodrigo, que volvió a ver puerta en su re-debut tras tres años fuera de la absoluta.

Odriozola, otro Alba

Otra de las variantes que encontró el cuerpo técnico en Alicante fue Álvaro Odriozola, que firmó una noche inolvidable. «Cuando me ha dicho Julen que iba a ser titular me temblaban las piernas. Lo primero que he hecho al enterarme ha sido llamar a mi ama (madre en euskera) y casi le da un infarto», bromeó. El lateral de la Real Sociedad sorprendió con su templanza en su estreno internacional con la absoluta: «Por suerte soy una persona que no me pongo nervioso ante nada y lo he hecho como en un partido más y como hay que tomarse el fútbol. Ya estoy acostumbrado. Julen me dijo que jugaba hoy porque saben lo que puedo dar al equipo y que hiciese exactamente lo que hago en la Real».

El joven, que al inicio de año estaba en Segunda B, cumplió las órdenes recibidas y estuvo más tiempo en campo contrario que en el propio, emulando las llegadas de Alba. Koke era el encargado de cerrarle sus subidas. «No se puede pedir más: debut, titular, asistencia, tres puntos, clasificación... Esto es un sueño», reconoció sin emocionarse mucho pensando en el futuro y una posible presencia el próximo verano en Rusia. «Sería un sueño poder jugar el Mundial, pero aún queda mucho. Hay que trabajar un montón y lo que tenga que ser será», afirmó con la sonrisa en la cara.

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