3ª Regional vizcaína

Uno de los heridos en la pelea en Trapagaran: «Pasé miedo, los golpes venían de todas las partes»

El Kastre Etxetxua, de rojo, en un partido de liga./E.C.
El Kastre Etxetxua, de rojo, en un partido de liga. / E.C.

El jugador del Kastre Etxetxua que fue apaleado en la brutal tangana dice que aficionados rivales «estuvieron insultándonos todo el partido»

ENEKO PÉREZBarakaldo

«La verdad es que estoy muy jodido. Tengo el tabique nasal y los dos huesos laterales de la nariz rotos». A. C, futbolista del Kastre Etxetxua bilbaíno de 29 años, se recupera ya en casa después de haber sido intervenido quirúrgicamente, dos días después de la trifulca que sacudió el mundo del fútbol regional en Bizkaia. La refriega tuvo lugar el domingo en el campo de Errotarte, donde el Trapagaran C recibió al Kastre Etxetxua en un partido de 3ª Regional donde A. C. fue el principal afectado de una brutal pelea que ha escandalizado a todos los estamentos del deporte.

Antes de explicar con detalle a este periódico lo que sucedió tras el partido, el jugador del club bilbaíno confesó que «ahora mismo no sé si voy a volver a jugar a fútbol. Se me han quitado las ganas». Tras eso, entró a valorar el papel de la afición en este episodio de violencia: «Estuvieron insultándonos todo el partido, incluso en el calentamiento previo, mientras bebían cervezas y fumaban porros. Sabemos que es un campo caliente y tal, pero era imposible imaginar que nos iba a pasar esto. Es que ni siquiera existe una mínima rivalidad entre los dos clubes».

La tangana explotó al finalizar el encuentro, cuando A. C. tiró al suelo «de forma involuntaria» a un señor que «había dado dos paraguazos a un compañero mío. Si hubiera querido agredirle, le hubiera pegado por detrás», afirmó, para señalar después que «yo tiré del paraguas para atrás y el hombre se cayó porque era mayor. Lo intenté evitar, pero no pude».

A partir de ahí, el caos. «En unos pocos segundos vi que la gente se abalanzaba sobre mí. Fueron momentos muy duros, pasé miedo porque llegaban golpes de todas partes. Un hombre me zarandeó y me hizo caer, y ahí fue cuando me dieron una patada en la cara que me dejó noqueado. No vi nada más, lo siguiente fue la ambulancia».

«Se veía venir»

El caso, que está en manos de la Federación Vizcaína de Fútbol, podría traspasar las líneas del terreno de juego para saltar hasta los juzgados. A. C. confesó que aún no tiene claro qué medidas legales va a tomar, «porque yo no vi nada, me tengo que reunir con mis compañeros para que ellos me cuenten qué vieron», reiteró. Sobre un posible perdón a su agresor, admitió que «la lesión está todavía muy reciente y ahora me duele mucho. Esa persona debería entender que el domingo no solo me rompió la nariz, si no que pudo haberme matado».

El jugador del Kastre Etxetxua lamentó que nadie de la entidad minera se ha interesado por su estado. «Hubiera sido un detalle por su parte, pero a mí nadie me ha llamado de momento», aclaró el herido, quien zanjó la conversación recordando que «ya habíamos alertado al árbitro de que el partido estaba muy caliente y que la cosa podía acabar mal. Se veía venir».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos