Mundial 2018

Rusia 2018

Argentina, la guinda al sabroso pastel de Messi

Leo Messi y Ángel Di María. /Efe
Leo Messi y Ángel Di María. / Efe
Grupo D

El '10' aspira a culminar su carrera con un título que se le escapó en Brasil en la prórroga

JON GARAYBilbao

Leo Messi tiene una cuenta pendiente desde hace cuatro años. En concreto, desde el minuto 113 de la final contra Alemania del Mundial de 2014. Entonces, Mario Götze acabó con las esperanzas del astro argentino de hacerse con su gran sueño, llevar a su país una nueva Copa del Mundo. La alargada sombra de Maradona sigue persiguiendo a un jugador que lo ha ganado todo a nivel de clubes y 'solo' un Mundial juvenil y unos Juegos Olímpicos a nivel de selecciones. Su carrera por convertirse en el mejor jugador de la historia pasa por levantar el 15 de julio al cielo de Moscú el trofeo que coronaría su carrera.

La trayectoria de la selección argentina de camino hacia Rusia ha estado plagada de dificultades. Arrancó, de hecho, con la derrota en la final de la Copa América del Centenario en 2016. Frustrado por este nuevo fracaso, el tercero en tres años, el propio Messi llegó a anunciar su renuncia a la selección. «Ya lo intenté mucho», afirmó hundido. Finalmente, el jugador del Barcelona dio marcha atrás y afrontó las eliminatorias mundialistas de la mano de un nuevo seleccionador, Alejandro Bauzá, que sustituyó al 'Tata' Martino. 251 días permanecería en el cargo. En los ocho partidos de cara al Mundial, obtuvo tan solo tres victorias y encajó otras tantas derrotas, además de dos empates. Con la clasificación amenazada, se apostó por un relevo en el banquillo. El elegido, Jorge Sampaoli, uno de los pupilos más aventajados de Marcelo Bielsa. Tres empates consecutivos apenas mejoraron la situación y Argentina hubo de esperar al último partido, frente a Ecuador, para cerrar su pase. Un hat-trick del culé en la altura de Quito tuvo la culpa.

La ausencia de Icardi

La lista del exseleccionador de Chile y exentrenador del Sevilla ha traído cola. La principal polémica se ha centrado en la ausencia de Mauro Icardi. El delantero del Inter ha firmado una temporada excepcional. De hecho, ha sido el 'capocanonieri' del Calcio –junto a Immobile–, con 29 tantos. Sin embargo, si algo no le falta a Argentina es dinamita. Además de Messi, que se ha hecho con su quinta Bota de Oro merced a sus 34 goles; la albiceleste cuenta con Dybala, con 22 tantos en la Juventus; Higuaín, con 16 también para la 'Vecchia Signora' y Agüero, con 21 para el Manchester City. La gran sorpresa para el aficionado europeo es Pavón, un extremo de Boca Juniors de 22 años que cuenta con el beneplácito del capitán: «Puede ser un jugador muy importante para la selección», ha dicho de él Messi.

La gran tarea de Sampaoli será cómo hacer llegar el balón a su estrella y a esa temible delantera. En el centro del campo, el mando debería ser para el sevillista Ever Banega y Di María como jugadores con mayor calidad. Lo Celso, del PSG, también podría aportar un talento que sumar a la experiencia de los veteranos Mascherano o Biglia. Atrás, deberá blindarse con hombres bien conocidos como Otamendi (City), Marcos Rojo (United), Fazio (Roma) y Mercado (Sevilla). Y en la portería, tras la lesión de Sergio Romero, el veterano Willy Caballero, ex del Málaga y habitual suplente de Courtois en el Chelsea, se perfila como titular.

«Se viene un reto muy grande para mí, para todos los muchachos y para el país en general. Pero debemos ir con tranquilidad, porque no tenemos que tirar el mensaje de que vamos a ser los campeones del mundo, ya que no es así, no somos los mejores», ha asegurado el '10'. No lo son, pero su sola presencia puede desequilibrar cualquier pronóstico. A sus 30 años, está ante su última gran oportunidad de confirmarse como el mejor de siempre.

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