Mercado de fichajes

Morata se marcha al Chelsea por 80 millones

Morata, entrenando en Los Ángeles. / Lucy Nicholson (Reuters)

El delantero pone fin a su segunda etapa en el Real Madrid, donde estaba condenado a seguir siendo suplente de Benzema

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Uno de los culebrones del verano ha llegado a su fin. Álvaro Morata será jugador del Chelsea a cambio de 80 millones de euros, tras oficializar el club londinense y el Real Madrid el acuerdo alcanzado este miércoles y que viene a satisfacer los anhelos del jugador de salir del conjunto de Concha Espina en busca de los minutos que le garanticen la titularidad en el Mundial de Rusia. La de Morata se convierte en la operación más cara de la historia protagonizada por un futbolista español, superando los 58 millones de euros que pagó el Chelsea al Liverpool por Fernando Torres en enero de 2011. Es también el traspaso que más dinero ha reportado a las arcas blancas, rebasando los 75 millones que desembolsó en 2014 el Manchester United por el argentino Ángel Di María.

El delantero madrileño abandonará en las próximas horas la concentración del Real Madrid en Los Ángeles para volar rumbo a Londres y estampar su firma con la entidad presidida por Roman Abramóvich. El oligarca ruso satisface así los deseos del técnico que devolvió a los 'Blues' a lo más alto de la Premier League. Morata era una petición expresa de Antonio Conte, quien precisamente este martes anunciaba la mejora de su contrato con la entidad londinense para los dos próximos años.

La mala relación de Conte con Diego Costa llevó al preparador italiano a tender su red sobre Morata, pese a los 20 goles con que el hispanobrasileño saldó su tercera campaña en Stamford Bridge. Las preferencias del técnico no concordaban con las de la directiva del Chelsea, que veía con mejores ojos a Romelu Lukaku. Motivó ese desacuerdo una rocambolesca jugada. Morata se acercó al Manchester United, entrenado por otro viejo conocido del canterano madridista, José Mourinho. Los 'diablos rojos' llegaron a ofrecer unos 80 millones de euros por sus servicios, pero el Real Madrid exigió 90 para dejar salir a un punta que, pese a no gozar de la titularidad, marcó 20 goles en 43 partidos la campaña pasada. Zidane no deseaba desprenderse de él y trataba de convencerle de que su política de rotaciones acabaría dándole protagonismo, como en la última campaña, pese a que por delante tuviese a Benzema.

El United acabó cansándose del tira y afloja con los blancos, ante la sorpresa en la planta noble del Santiago Bernabéu, y terminó reclutando a Lukaku, procedente del Everton, por unos 85 millones de euros más variables, la cifra más alta pagada nunca entre clubes ingleses. Morata se quedaba sin pisar como local Old Trafford y el Chelsea veía pasar de largo al belga.

El fichaje de Lukaku por el Manchester United devolvió los peones al punto de partida. El Chelsea reactivó su interés por Morata, por el que también pujaba el Milan, y este miércoles acabó venciendo la resistencia del Real Madrid, consciente el cuerpo técnico de que tener a disgusto a un futbolista podría romper la armonía en el vestuario que fue una pieza clave de los éxitos cosechados el curso anterior.

Una operación muy rentable

La operación, en términos puramente económicos, es altamente satisfactoria para el Real Madrid. Vendido hace tres años a la Juventus por 20 millones de euros, el club presidido por Florentino Pérez ejerció hace uno su derecho de recompra por 30 millones. En los dos años en que vistió la camiseta de la 'Vecchia Signora', Morata maduró como futbolista pese a que no alcanzó nunca unos grandes registros goleadores. Anotó 27 tantos en 93 partidos como 'bianconero'. No alcanzó la decena de goles en la Serie A en ninguna de sus dos campañas en Italia.

Sí supero con suficiencia esa cifra en la temporada que supuso su regreso a Chamartín, concluyendo la Liga con 15 dianas en 26 partidos. Elevó su cuenta a 20 entre todas las competiciones. Fue, pese a ello, el decimoctavo del plantel en número de minutos, 1.875 en total, muy lejos de los 3.240 que disputó Benzema, su rival por el puesto de '9'. Una situación que provocó el malestar de un delantero que se sentía merecedor de mayores galones.

Consciente de que las preferencias de Zidane estaban con su compatriota, tomó la decisión de salir y su agente presionó para que el Real Madrid le vendiese antes del inicio del 'stage' en California. Como James, ya en el Bayern de Múnich, no quería viajar a la gira por Estados Unidos. A diferencia del cafetero, tuvo que coger el avión hacia Los Ángeles. Ahora tomará otro rumbo a Londres, su nueva casa.

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