Ibai: «Mi última campaña en el Athletic no era yo ni como persona ni como futbolista»

Ibai Gómez posa ayer en la salida del túnel de Mendizorroza./IGOR AIZPURU
Ibai Gómez posa ayer en la salida del túnel de Mendizorroza. / IGOR AIZPURU

«He pasado por desear no salir al campo a jugar por una presión difícil de superar», evoca el atacante de Santutxu

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANO

«Mira cómo se me pone». Ibai Gómez (Bilbao, cumple 29 años en octubre) se toca el vello de su brazo derecho mientras habla de algo que sólo unos pocos cercanos conocen, la terrible experiencia que vivió en su última campaña en el Athletic (2015-16) cuando los problemas físicos le impedían rendir. El extremo del Alavés habla sentado en el banquillo de Mendizorroza. Y saca del interior de su corazón los recuerdos de aquellos amargos momentos. «El último año en el Athletic no era yo ni como persona ni como jugador».

- Seis goles, seis asistencias. ¿Es su mejor temporada?

- A nivel físico es el mejor momento de mi carrera. Cada temporada la utilizo para mejorar. Tengo un grupo de trabajo (el preparador físico Adolfo Madrid, el fisioterapeuta José Vilariño y el nutricionista Endika Montiel). He dado con la tecla de estar con confianza y no lesionarme.

- Es extraño que un futbolista tenga tres personas trabajando con él.

- Cada vez va a ser más habitual. Ojo, que mi club está al tanto de todo. Ten en cuenta que hay dos preparadores físicos y dos fisios para 25 jugadores. Cada cuerpo es un mundo. El mío necesita este trabajo específico para estar a alto nivel.

- Las lesiones le lastraron en el Athletic. Sufrió una grave de rodilla a los dos minutos de debutar en octubre de 2010.

- Era mi primer partido. Me precipité en volver. Quería hacerlo cuanto antes. Me acostumbré a jugar con dolor. Y eso generó que a las tres temporadas todas las lesiones musculares se fueran a la otra pierna, la derecha. Ésa es la clave que explica el rendimiento que di en el Athletic, sobre todo el último año. Raúl García me vio que tenía problemas y me presentó al fisio con el que él trabajaba. Es algo que le agradeceré de por vida.

- Se toma a rajatabla la paleodieta. ¿Cuándo es la última vez que bebió una cerveza o se tomó unas gominolas?

- Alcohol y gominolas, casi nunca. Pero alguna vez cada tres semanas si me salto la dieta. Esto no lo hago por rendimiento sólo. Lo hago por salud. En verano me quitaron un melanoma en la espalda. Fue un susto. Me quitaron primero un lunar, lo analizaron y me dijeron que era un melanoma y que por suerte era muy superficial. He tenido revisiones y no es un problema. Lo hago porque me gusta. Para mí no es un sacrificio. Yo disfruto.

- ¿Se nota que ha madurado?

- Las experiencias suman. Que te hagan sentirte importante los compañeros y la afición te da mucho.

- Aquí se siente más importante que en el Athletic.

- Sííí. Aquí obviamente me siento más importante que en el Athletic. Soy consciente de que los últimos años no di el nivel que debía dar. Aquí estoy haciendo las cosas bien, dejándome el alma y recibo a cambio.

- André Gomes dijo que tenía miedo a salir a la calle por vergüenza.

- Estoy muy de acuerdo con él. El 80% de los futbolistas han pasado por ello en algún momento

- ¿Usted también?

- Tanto como para no salir a la calle, no. Pero he pasado por no querer salir al campo a jugar por sentir una presión difícil de superar. No te ves bien, no te ves capaz... Y no le vas a decir al entrenador que no quieres jugar, pero por dentro estás sintiendo que no estás al nivel para salir y lo pasas mal.

- ¿Dónde le sucedió?

- En el Athletic, sobre todo el último año. El último año no era yo ni como persona ni como jugador. No disfrutaba y en esto lo más importante es disfrutar.

«Se pasa fatal»

- ¿Tanto como preferir que no le pusieran?

- La gente dice ¿por qué no has trabajado así cuando estabas en el Athletic? He buscado 500.000 soluciones para mi cuerpo en balde hasta que dí con la tecla. No sabes lo difícil que es. Salir al campo y ver que no vas, que no puedes, se pasa fatal. Y entiendo que la gente te exige al máximo porque tu trabajo es dar el máximo y cobras por eso. Y yo no me veía capaz de dar el máximo.

- ¿Y cómo se iba a casa?

- Mi mujer lo sabe. Yo he llorado mucho en casa, he pasado muchas noches sin dormir. He tenido la suerte de tener la mujer que tengo. Me ha ayudado muchísimo. Y mis padres también. Por suerte tengo un entorno muy bueno. Lo pasé mal.

- ¿Lo habló con Valverde, su entrenador?

- No porque a este nivel te da un poco de miedo hablarlo. No lo había hecho público nunca. Ahora que me has preguntado por André lo digo.

- Es terrible que confiese que cuando el entrenador daba el once y no estaba en él le hacía un favor.

- Totalmente, totalmente. Y estar en el banquillo en San Mamés y pensar es que no quiero salir porque no les voy a poder dar lo que debo darles, que es el máximo. No te sientes al nivel. Quieres pensar que estás preparado, pero realmente no lo estás. Y tampoco vas a ir a decírselo al entrenador. Para eso te vas a casa.

- ¿Lo habló con los compañeros?

- No. Ahora lo he hablado con Bojan aquí porque tenemos una gran relación y ha pasado por algo parecido.

- ¿Cuál era el problema, se presionaba usted mucho o era la presión del entorno?

- Cuando juego para un equipo soy jugador, pero también aficionado de él. Que personas con las que compartes afición te critiquen es duro. Te piden que des más nivel y lo entiendo. Algunos lo llevan mejor y otros peor. A mí me costó superar eso y aprender a llevarlo.

- ¿Recibió algún tratamiento?

- No. Mi entorno me ayudó muchísimo. El entorno y cambiar fueron claves. Pero que quede claro que entiendo a la afición. Sé que en el campo tengo que dar el máximo, que no lo podía dar y que era normal que me criticaran. Miras a la grada y piensas: 'es normal que estén decepcionados'. El último año del Athletic no lo merezco, no estaba al nivel.

- ¿Cuál fue el peor día?

- Recuerdo dos o tres partidos en San Mamés en los que se me escaparon controles que no se me han escapado en la vida. Estar en la banda y no querer el balón. Pensaba estoy perdiendo la confianza de todo el mundo y realmente la gente no sabe lo que me pasa. Lo peor es que lo llevas a casa, que ellos no se merecen pagar los platos rotos, sobre todo mi mujer, pero ella me ha sabido ayudar mucho.

- Llega al Alavés y todo cambia.

- A falta de dos o tres meses para acabar aquella temporada ya comencé a tratarme con el fisio y a sentirme mejor. Empiezo a ver la luz. Pero sabía que en el Athletic había perdido mi posición. Hablo con Valverde, al que tengo un aprecio terrible y es el entrenador más completo que he tenido. Le digo que entiendo que lo tengo complicado y que quiero salir porque me veo preparado para jugar en otro sitio. Sentía que debía dar un cambio en mi vida. Me gustó este proyecto y vine a jugármela. Sólo tengo palabras de agradecimiento al club y a la afición. Soy un alavesista más.

- Una temporada complicada, con tres entrenadores.

- Sí, y de mucho desgaste mental. Con Zubeldia fuimos todos un poco injustos. Tuvimos un inicio de campaña muy duro y había jugadores recién llegados. Con Di Biassi no encajamos con el estilo. Con Abelardo encajamos desde el inicio.

- ¿Y le ha pasado no querer salir al campo como en el Athletic?

- No. Me sentía bien a nivel personal. Quería salir porque quería empujar para sacar esto adelante.

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