Libro

«La de Cristiano y Messi es la gran rivalidad del deporte moderno»

Jimmy Burns posa en un hotel de Madrid con su libro sobre Cristiano y Messi. /Rubén Romeo (Efe)
Jimmy Burns posa en un hotel de Madrid con su libro sobre Cristiano y Messi. / Rubén Romeo (Efe)

«Lo increíble es que aún se mantienen en la cima de la montaña», destaca Jimmy Burns, autor de una obra que disecciona la pugna entre los dos astros por ser el mejor de todos los tiempos

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Detentadores de los últimos diez Balones de Oro, Cristiano Ronaldo y Leo Messi siguen ejerciendo un dominio incontestable en el firmamento futbolístico. Emblemas de los dos grandes colosos del fútbol español y continental, sus respectivas leyendas se incrementan con cada gol que anotan, con cada jugada marcada con la impronta indeleble de dos de los mayores astros que ha conocido el deporte rey, con cada título levantado casi siempre bajo la atenta mirada del otro, embarcados en una interminable pugna por convertirse en la estrella más rutilante de la historia. Una rivalidad a la altura de legendarios enfrentamientos que han pergeñado el devenir del deporte como el que mantuvieron Larry Bird y Magic Johnson sobre una cancha de baloncesto en los años ochenta o el que aún libran Rafael Nadal y Roger Federer en las pistas de tenis. Una competencia sobre la que tiende su mirada Jimmy Burns en 'Cristiano y Leo' (Roca Editorial).

La obra, que llegará a las librerías españolas el 14 de junio, disecciona la vida de dos figuras que lograron sobreponerse a unas infancias plagadas de obstáculos, uno en la isla lusa de Madeira y el otro en la ciudad argentina de Rosario, para acabar convirtiéndose en los indiscutidos referentes del fútbol del siglo XXI.

«Es la gran rivalidad del deporte moderno, con un seguimiento global sin precedentes», subraya Burns, escritor y periodista español criado en Inglaterra, nieto de Gregorio Marañón e hijo de Tom Burns, espía británico en la España de la posguerra. «No hay precedentes comparativos de una rivalidad entre dos futbolistas que han jugado al máximo durante más de diez años y que han batidos todos los récords en términos de goles marcados, de partidos a alto nivel, de trofeos conseguidos, entre ellos cinco Balones de Oro cada uno y, sobre todo, en un contexto de un mundo como el del fútbol que ha avanzado muchísimo, de alta competitividad, de un negocio brutal donde los jugadores de élite no solamente juegan muchísimos partidos sino que están sometidos a una presión comercial sin precedentes», agrega este polifacético escritor, en cuya bibliografía sobresalen otros volúmenes de corte deportivo como 'La mano de Dios'.

«Lo increíble de estos dos jugadores es que, a la edad de 33 años en el caso de Cristiano y de 30 tirando para 31 de Messi, aún se mantienen en la cima de la montaña», remarca Burns, que dedicó alrededor de dos años a la preparación de un libro cuyo reto, subraya, consistía en «dejar a un lado el arquetipo, la historia más conocida de dos personajes muy opuestos».

Talento y determinación

«Los dos vinieron de un contexto social, familiar, cultural y político bastante negativo que supieron superar a base de su propio talento y fortaleza de personalidad, el empeño de ser el mejor», explica el periodista, que alude en la obra a «la gran nube oscura» que supuso el alcoholismo del padre de Cristiano en los años formativos del portugués y a las dificultades a que hubo de hacer frente Messi por su corta estatura, que le obligó a someterse a un tratamiento hormonal que acabó resultando crucial para su aterrizaje en el Barça.

Messi y Cristiano, durante el último clásico.
Messi y Cristiano, durante el último clásico. / Alejandro García (Efe)

«Los dos supieron superar sus circunstancias en base a su talento pero también por su gran fortaleza física y psicológica», remarca el escritor, que incide en que ambos tuvieron también «la suerte de encontrar gente que les ayudó en el camino». Cita, en el caso de Cristiano Ronaldo, la figura de Aurelio Pereira, un técnico a cargo de la academia del Sporting de Lisboa cuando llegó a ese club «un diamante sin todavía formar» procedente de su Funchal natal y que le dio «la confianza en sí mismo y también una cierta disciplina». Alude, cómo no, a Alex Ferguson, que le reclutó para el Manchester United tras un partido amistoso entre los 'red devils' y el club lisboeta en el que dejó asombrados a los pupilos del escocés con su tremenda capacidad de desborde y que, según resalta Jimmy Burns, operó en cierta medida como «sustituto del padre ausente» del luso en sus años en la Premier League. En el de Messi, el periodista pone en valor la labor que con el rosarino hicieron los responsables de la cantera azulgrana. «Lo que salvó a Messi de convertirse en un Maradona, con su desastre personal, fue la disciplina que le dio la Masía a una edad muy joven. Llegó a los 13 años a Barcelona y se encontró con una familia», enfatiza.

Hoy, casi dos décadas después, esas futuras estrellas en ciernes dominan con puño de hierro, aunque con maneras muy diversas: Cristiano, con una vertiente «narcisista» que no es sino «una parte de la historia», puesto que a ello se agrega la realidad de «un gran luchador capaz de darlo todo por el equipo»; Messi es, por su parte, un crack «introvertido al que le cuesta aparecer en un anuncio», que sólo vive para «la cancha» y al que «no le importa el mundo exterior».

A su modo, uno y otro continúan embarcados en un combate interminable, mirándose por el rabillo del ojo y sin que aún se atisbe quién puede recoger el testigo una vez que se consume su ocaso. «Vamos llegando al final de un ciclo histórico», considera Burns, que no encuentra «en ningún otro jugador» de los llamados a sucederles la capacidad de hacer «alucinar» a los espectadores que atesoran el portugués y el argentino y que invita por ello a «saborear muy intensamente» sus actuaciones en el Mundial de Rusia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos