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Copa del Rey

Cuartos | Ida

Zarpazo del Sevilla en ausencia de Oblak

Lucas Hernández pugna con Sarabia./Reuters
Lucas Hernández pugna con Sarabia. / Reuters

El Atlético perdonó la sentencia tras el gol marcado por un omnipresente Costa y terminó castigado por un rival que, aferrado a Rico, aprovechó la fragilidad de Moyá, que hizo añorar al esloveno

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Dicen los entrenadores que todo gran equipo se basa, al menos, en un portero y un delantero que ganen puntos. El Atlético tiene uno de los mejores metas de Europa, que acostumbra a dejar impoluta su red y ha conseguido a uno de los mejores ‘9’ de Europa en este mes de enero. Quizá el que mejor se adapta a sus necesidades. Diego Costa es sólo un futbolista pero su sola presencia ha mutado al equipo madrileño. Sus compañeros se han contagiado de su gen ganador, de su pasión y su capacidad para estar metido en todas las acciones destacadas del partido. Su rendimiento ante el Sevilla fue soberbio, ya que además se centró más en el juego que en otros asuntos colindantes que a veces le hacen perderse. Logró un gol, le anularon otro, le hicieron un penalti en una acción que terminó con la camiseta rota, rozó el gol en dos ocasiones y estuvo a punto de empatar en la prolongación después de que su equipo encajase dos goles extraños, en los que su portero estuvo desafortunado cuando se necesitaba de sus servicios.

1 ATLÉTICO

Moyá, Juanfran, Savic, Godín, Lucas, Vitolo (Ángel Correa, min. 46), Gabi, Saúl, Koke (Torres, min. 82), Diego Costa y Griezmann (Carrasco, min. 68)

2 SEVILLA

Sergio Rico, Corchia (Geis, min. 90), Mercado, Lenglet, Escudero, Banega, Nzonzi; Sarabia, ‘Mudo’ Vázquez (Jesús Navas, min. 75), Correa y Muriel (Ben Yedder, min. 84)

GOLES
1-0: min. 73, Diego Costa. 1-1: min. 79, Moyá, en propia puerta. 1-2: min. 89, Correa.
ÁRBITRO
Jaime Latre (Aragonés). Amonestó a Mercado, Saúl
INCIDENCIAS
Wanda Metropolitano. 51.643 espectadores. Ida de los cuartos de final de Copa 17-18. Minuto de silencio en memoria de Rubén Osvaldo ‘Panadero’ Díaz, jugador del Atlético fallecido esta semana. Minutos antes del partido, un aficionado rojiblanco de 22 años fue apuñalado en las inmediaciones del estadio antes de ser trasladado al Hospital de La Paz.

En Copa el guardameta no es Jan Oblak, ese de las paradas milagrosas sino Miguel Ángel Moyá. No se puede decir que el Atlético perdiese por su portero, que sacó una gran mano a Correa con 0-0, pero también es cierto que no obró ningún milagro de esos que acostumbra el esloveno. Es más, su mano fue clave para el empate que dio aire a un Sevilla que arrancó bien, con ideas más claras que en los otros partidos de Montella pero que estaba a merced de su rival, sólo sujetado por un Sergio Rico soberbio, cuando se produjo la inesperada igualada previa al gran botín para el Pizjuán que es el 1-2 final.

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La primera mitad fue intensa, con alternativas, muy vistosa y entretenida pese a que terminó sin goles. El Atlético quería mandar pero tres pérdidas seguidas (alguna de un Koke algo impreciso que terminó sustituido) le metieron en dudas. Viendo que les faltaba efectividad en el último pase optó por acabar las acciones con disparo. La más clara tuvo de protagonistas a Correa y Moyá, los mismos que en la acción del 1-2, pero en la primera salió vencedor el meta.

En un mano a mano con el argentino, tras una pérdida de Koke, sacó el guante diestro de manera mágica para evitar el 0-1. Sucedió antes del polémico gol anulado por falta de Griezmann – muy gris- a Rico, que luego evitó el tanto de Costa con una parada espectacular. Para frenar el ímpetu de su compañero de selección incluso tuvo que golpearse la cabeza en el palo. Después tuvo que frenar otro remate, esta vez con el pie, y vio muy cerca como el punta se quejaba de un penalti por un agarrón en el que terminó con la camiseta rota.

Locura tras el descanso

Vitolo, con más ganas que acierto, también pidió penalti en un pugna antes de intentar un disparo al palo corto e irse a la ducha. Simeone, que hizo cambios innovadores, lo suplió por el agitador Ángel Correa. De sus botas nació peligro como siempre. Puso un centro para Costa que no alcanzó a remacharlo a la red cuando Rico sólo rezaba para que el bote le ayudase a mantener su portería a cero. Otro de esos centros, que iba perfecto para Griezmann, lo desvió Lenglet y se estrelló en el palo. El gol local se intuía. Se achicó el Sevilla pensando en el 0-0 y Simeone optó por cambiar el dibujo: Carrasco por Griezmann para buscar el triunfo.

Costa avisó primero de volea y después acertó de gran zurdazo en un rechace que llegó al segundo palo. Amagó con irse a la grada a celebrarlo. Estuvo a punto de rematar un centro de Carrasco calcado al de Correa. Ellos dos, a los que su velocidad a veces les condena, tuvieron después la opción de poner el 2-0 pero fue Rico el que frenó la voluntad del belga cuando buscaba el regate. Al argentino se le hizo pequeña la pelota ante el portero.

Rico hace una parada en el partido del Metropolitano.
Rico hace una parada en el partido del Metropolitano. / EFE

Lo merecía el Atlético por juego pero encajó segundos después el empate de manera desafortunada. Jesús Navas, el único superviviente de la final copera de 2010, puso una bola al área que rozó en Lucas y Moyá, en su intento por mandarla a córner, la introdujo en la red. Alguno recordó la ausencia de Oblak, que puede decir que aún no ha encajado en 2018, ya que cuando el partido agonizaba llegó una contra del Sevilla en la que Ben Yedder prolongó con la cabeza para que Correa, el otro, aprovechase las dudas en la salida de Moyá para definir de primeras por encima del cuerpo del balear. El Sevilla puede presumir de ser el primer equipo español que gana al Atlético en el Metropolitano. La vuelta será otra historia y, con el Atlético necesitado, se antoja apasionante.

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