SUPERCOPA

El árbitro bilbaíno al que empujó Ronaldo tras la tarjeta roja

Empujón de Ronaldo a Burgos Bengoetxea en el partido de anoche./
Empujón de Ronaldo a Burgos Bengoetxea en el partido de anoche.

El madridista será sancionado con entre cuatro y doce partidos por el feo gesto al colegiado, que lleva dos temporadas en Primera División

Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

«Pita lo que veas, sé valiente». Fue el consejo que le dieron en casa a Ricardo de Burgos Bengoetxea, el árbitro bilbaíno que este domingo pitó la ida de la Supercopa, que deja al Madrid en ventajosa posición tras el 1 a 3 en el Camp Nou. Un choque generoso en goles... y tarjetas. Incluida la roja a Cristiano Ronaldo, que se va a perder la vuelta del clásico (el miércoles a las 23.00 horas) y el arranque liguero por sanción, al empujar al colegiado tras su expulsión.

En tres minutos el 7 del Madrid pasó de la euforia de la celebración al banquillo. De Burgos Bengoetxea, de 31 años y dos temporadas en Primera División, le mostró la primera amarilla cuando el delantero madridista celebró su gol (minuto 79) quitándose la camiseta. En el 82 le enseñó la segunda al entender que simuló un penalti en su carrera dentro del área pequeña con Umtiti.

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Una amonestación que la afición blanca entendió excesiva y que provocó la airada reacción del aludido, que empujó al colegiado. Así se refleja en el acta del partido: «Una vez mostrada la tarjeta roja dicho jugador (Cristiano Ronaldo) me empujó levemente en señal de disconformidad». Lo que va a acarrearle la suspensión de cuatro partidos por el empujón (podían haber sido hasta 12 según el reglamento) y otro por la expulsión, según pudo saberse a primera hora de la tarde de este lunes.

El artículo 96

Producirse con violencia leve hacia los árbitros:
Agarrar, empujar o zarandear, o producirse, en general, mediante otras actitudes hacia los árbitros que, por sólo ser levemente violentas, no acrediten ánimo agresivo por parte del agente, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos.

Tras el pitido final, los jugadores blancos evaluaron la victoria blanca y la roja a Cristiano: «Está jodido, es una pena. Hace mucho que no hablo de los árbitros, ha pasado lo que ha pasado y ya está», zanjó Marcelo en su entrevistas con los periodistas. Asensio, otro de los goleadores de la noche, considera que la segunda amarilla no estuvo suficientemente motivada: «No lo veo tarjeta, la verdad. Se la podía haber ahorrado. Los árbitros son humanos y se pueden equivocar también».

El clásico de este domingo era el primero que pitaba Ricardo de Burgos Bengoetxea, que ya había arbitrado al Real Madrid en otros choques, incluido el derbi madrileño del pasado mes de abril, en el que su actuación fue aplaudida por el gremio. El colegiado bilbaíno pitó cuatro temporadas en Segunda División (88 partidos) y el 23 de agosto de 2015 debutó en Primera en un encuentro entre el Levante y el Celta. Esta temporada 2016/2017 firmó una notable actuación, que se tradujo en el puesto cuatro de veinte en la clasificación del Comité técnico de árbitros. Además, el próximo año será árbitro internacional.

Con motivo de su salto a Primera, De Burgos Bengoetxea contaba en una entrevista que empezó en el arbitraje por tradición familiar (su padre fue árbitro de Primera) pero inicialmente «solo era un hobbie». «Cuando un día dije en casa: 'Papá, quiero ser árbitro' no le hizo gracia». Pero se anotó un consejo: «Sé valiente en el campo».

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