Ciclismo

Froome posa desnudo antes del Mundial

El británico aparece como Dios le trajo al mundo antes de su participación en la contrarreloj por equipos este domingo en Noruega

GABRIEL CUESTA

Froome mira a cámara y sonríe. Está agusto. Poco le importa al británico estar como Dios le trajo al mundo. Solo le hace falta estar sobre su bicicleta para sentirse cómodo. Su rostro es la imagen de la seguridad con la que precisamente se ha impuesto en el último Tour de Francia y la Vuelta a España. Incluso luce orgulloso la 'marca de guerra' en la parte derecha de su cadera. Aún sigue ahí la herida provocada por su caída en la etapa 12, durante el descenso del puerto del Torcal. El bronceado solo en las partes que no cubre su indumentaria es la marca del trabajo bien hecho.

Esta foto ha sido publicada por la revista 'The Times' en la víspera del arranque del Mundial de ciclismo, donde Chris Froome intentará rematar un año redondo. «Delgado en la parte alta del cuerpo y muy musculado en los muslos, me siento un poco ridículo delante del espejo», señaló Froome sobre una imagen que él mismo subió a su cuenta de Twitter. Curiosamente no se le ve incómodo. Todo lo contrario. Sonriente. Reconoce estar «impaciente por hacer gimnasio» cuando se retire para «equilibrar un poco».

«En los tests fisiológicos de 2015, mi tasa de grasa era de 9,8%. Me sorprendió un poco que no fuera más baja, estoy seguro de poder bajarla, pero sería arriesgado. ¿Qué pasaría con el sistema inmunitario?», se pregunta el cuatro veces ganador del Tour. «Mucha gente se sorprendió porque pesaba un kilo más en la Vuelta que en el Tour, de 68,5 a 69, más o menos. Pero estaba más fuerte en la montaña y mis datos eran mejores», precisó el británico, añadiendo que sube unos 6 o 7 kilos entre las temporadas, cuando come normalmente y no hace un entrenamiento cotidiano de cinco o seis horas.

Froome, de 32 años, participará el domingo en la contrarreloj por equipos del Mundial de ciclismo, que se disputa en Bergen (Noruega).

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