El ciclista que subió Urkiola 52 veces seguidas

El ciclista que subió Urkiola 52 veces seguidas
AITOR ANTXUSTEGI

Aitor Antxustegi, conocido como 'Berritxu', logra una marca de 27.000 metros ascendidos en el mítico puerto vasco al completar más de 500 kilómetros en casi 38 horas

Bruno Vergara
BRUNO VERGARABilbao

Catorce plátanos, casi tres tortillas de patatas, tres paquetes de pastas, doce litros de bebida de arroz con coco, tres litros de aquarius… y la lista continúa. Es parte del avituallamiento que tuvo que comer Aitor Antxustegi, más conocido como 'Berritxu', para completar su reto personal el pasado 24 de mayo. 52 ascensiones al puerto de Urkiola, lo que se traduce en 27.172 metros de desnivel. Un triple 'Everesting', es decir, el equivalente a subir tres veces la altura del Everest. Unas cifras al alcance de muy pocos. Para ello tuvo que completar 567,8 kilómetros en 37 horas y 51 minutos. Cansa solo de pensarlo.

'Berritxu' es natural de Berriatua, aunque vive en Kortezubi. A sus 46 años lleva más de 30 andando en bicicleta. Juveniles, amateur… Coincidió en varias carreras con Abraham Olano, Mikel Zarrabeitia, el difunto Agustín Sagasti, entre otros. «Compitiendo no destacaba, pero con los cicloturistas me defiendo», sostiene este Policía Local de Durango, que puede entrenar gracias al trabajo por turnos. Hace unos 22.000 kilómetros al año. También ha participado en numerosas pruebas como la Quebrantahuesos, los Lagos de Covadonga, Bilbao-Bilbao o la Gran Fondo BIBE Transbizkaia –antigua Jesús Loroño-, que se disputa este fin de semana con una subida final a Urkiola. Además, como gran aficionado al ciclismo, ha participado en la elaboración de descripciones de puertos de montaña en la web Altimetrias, donde se explican al detalle las ascensiones en España y otros países del mundo.

La hazaña de 'Berritxu' empezó a las cuatro de la madrugada. Por delante tenía el gran reto: 52 ascensiones a Urkiola, un puerto de 5,5 kilómetros y 512 metros de desnivel. En total, entre subir y bajar, 567,8 kilómetros. Empleó 44 horas y media, de las que casi 38 horas estuvo en movimiento. Con un chaleco reflectante y con luces en la bicicleta comenzó las primeras ascensiones, en las que empleaba 32 minutos. «No miraba ni el reloj, sabía que tenía que empezar suave, controlar para no gastar mucha fuerza», explica. Al principio paraba 3 o 4 minutos cada dos subidas. Tenía el coche en lo alto del puerto con un amplio avituallamiento. «Subía sin botellín para evitar un peso extra», sostiene. A veces, esas pausas se excedían hasta los 10 minutos al encontrarse con algún conocido en lo alto del puerto. «No era plan de cortarle el rollo a alguien que te viene a animar», explica. Según el registro de Strava, «del que no sé si será verdad» –sostiene 'Berritxu'- gastó 28.890 calorías, lo equivalente a ocho maratones. Lo que sí sabe es lo que comió: 14 plátanos, dos tortillas y media de patatas, 12 mini bocadillos de jamón con pavo con aceite de oliva y de coco, 3 paquetes de pastas, 12 litros de bebida arroz con coco, 3 litros de aquarius y un litro de café.

El reto se le complicó cuando empezó a llover. No hacía frío, unos 13 grados, pero «en las bajadas costaba frenar al acumularse agua en la llanta». A eso se le sumó la niebla. «No veía bien, lo pasé mal». Además tuvo algún susto con varios jabalís que salieron a la carretera. «Menos mal que me pasó subiendo e iba lento», subraya 'Berritxu'. El cansancio hace mella en estos largos retos. Son muchas horas despierto. La clave para él está en que «es un puerto corto, por ello en los descensos no te entra el sueño». Con este récord personal conseguido, este cicloturista de Berriatua no lo ve como algo excepcional. «Si consigues entrenar 120 kilómetros rápido, esto se hace bien. Para hacer 300 kilómetros el ritmo es mucho más lento», explica.

Estas gestas no son nuevas para 'Berritxu'. Antes ya había logrado un doble 'Everesting' en el puerto de Lekoiz, en Markina, y también en el alto de Sollube (Bermeo), en San Pedro (Elgoibar) y en Karakate (Soraluze). Unas salidas en bicicleta que se alargan. «¿Cuándo vuelves?» Es la pregunta más común que se le hace a un cicloturista antes de salir por la puerta. En una hora, en dos, tres, cuatro… son algunas de las respuestas más comunes. Sin embargo, para 'Berritxu' no hay una hora tope.

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