Vuelta a Burgos

Barbero reina en casa

Barbero celebra la victoria./
Barbero celebra la victoria.

Mikel Landa sigue de líder tras una jornada de transición antes de afreontar este sábado la cima de Neila

ROBERTO RIVERAPEÑALBA DE CASTRO

Clunia, la colonia que las centurias romanas plantaron sobre el mirador que se asoma en Peñalba de Castro a la ribera del Duero, otorga oxígeno a Mikel Landa, consciente de que su triunfo en la Vuelta a Burgos pasa por no ceder ni un solo metro en las cumbres de Neila, a las que iba mirando de refilón, mientras rodaba al ‘trantrán’ con la escolta del Sky. Y en ese escenario de tregua, que concentró todo el interés de la jornada en apenas un kilómetro, Carlos Barbero se hizo grande derrumbando la muralla que Alaphillippe levantó en los metros finales después de reventar a Luis Mas, la jabalina que Caja Rural reservaba para la última posta, en la cuesta que conducía a la meta, y soportar la dentellada que trataba de asestar, desde atrás, Moscón, el ‘tapado’ que reservaba el equipo británico del líder para esta etapa de transición hacia la gloria.

Punto y final a ese espacio de mínimos que aparcó por un día la lucha por la general, rendida salvo catástrofe a la hegemonía del alavés. Y margen para los llegadores más potentes sobre una atosigante rampa de mil metros después de un preámbulo de obviedades.

Sobre el ajedrezado que dibujan los viñedos y secanos que se hacen hueco sobre la región vinícola burgalesa, se escribió la historia de una agonía anunciada.

Protagonistas, King (Dimension Data), Duchesne (Energie Direct), Van Empel (Roompot) y Jurado (Burgos) que rompían peras con el pelotón a las primeras de cambio y evitaban el lazo de Irízar (Euskadi) que obtenía licencia del gran grupo pero no obtenía el refrendo de los fugados. El corredor vasco persistió en ese duelo en desventaja y durante varios kilómetros, pero de la misma manera que ampliaba sus diferencias sobre un pelotón renqueante, se disparaban las que le alejaban de la cabeza de carrera. Y al final pasó lo razonable. Destensó el arco y se dejó caer.

Cuatro por delante, el resto por detrás, asomándose por los puestos de control integrantes de Quick Step, Cofidis y Sky, para cerrar el círculo y evitar sorpresas. En ocasiones puntuales incluso el Acqua Blue. Unos porque templaban gaitas y velaban armas para la batalla que se libra este sábado en las Lagunas de Neila, otros porque apostaban a hurtadillas por el triunfo de etapa en la ciudad romana de Clunia.

A 45 kilómetros por hora

El tránsito parecía responder a una estrategia de control con mando a distancia pero los cronómetros, los mismos que confirmaron que el ganador voló entre las cepas de la Ribera a más de 45 kilómetros por hora, demostraba que se trataba de una jugada arriesgada, planteada al límite. Y la puesta en marcha de la maquinaria para restablecer el orden antes de la llegada a meta exigió un esfuerzo máximo en una jornada aplanada por los más de 35 grados de temperatura que llegaron a registrarse pasadas las cuatro de la tarde.

A los que ya se sabía, se sumó finalmente Movistar y la montaña rusa de la etapa entró en fase de descenso. Las diferencias fueron desplomándose por momentos, la unanimidad de la escapada saltó por los aires al paso por Peñaranda de Duero al lanzarse hacia delante Van Empel, que no aceptaba el fracaso de la aventura, y enredarse en ese impulso Jurado, decidido a dar una campanada que no llegó a escucharse.

Arrastrados por el ciclón de Acqua Blue, todos los supervivientes del día afrontaron la escalada a la loma de Clunia y allí fueron fracasando, uno tras otro, todos los proyectos ideados por Caja Rural, Quick Step e incluso Sky. Carlos Barbero les sacó de rueda a todos para consumar un nuevo éxito en su reciente historial.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos