Baloncesto

El Sáenz Horeca se muestra incapaz de rematar y cae ante el Palma

Martín Buesa intenta zafarse de un contrario, en Mendizorroza./Igor Aizpuru
Martín Buesa intenta zafarse de un contrario, en Mendizorroza. / Igor Aizpuru

La lesión de Martín Buesa, faro ofensivo de su equipo, ha restado opciones a los vitorianos en los minutos finales

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

La matinal dominical no sentó demasiado bien al Araberri, que tuvo que navegar contra su mal inicio y un rival, el Iberostar Palma, que vino a Vitoria con todo su arsenal tirador para saber estar en el momento adecuado y llevarse un partido que tuvo perdido. En dinámicas diferentes, los vitorianos remaron durante 33 minutos a contracorriente para, después del máximo esfuerzo, no saber mantener la calma y cerrar el partido. Porque en ese camino del triunfo, el capitán Martín Buesa tuvo mucha culpa. El vitoriano hizo todo perfecto en sus 13 minutos en cancha, con asistencias, triples oportunos y defensa inteligente. Demostró que, a pesar de tener el rol de la última rotación de pívots, su presencia en cancha ofrece ese tercer ojo, el de un jugador listo que siempre ve el espacio y un pase más para el compañero. La rotura de fibras en un gemelo le sacó del partido. Sin él, se perdió cierta cordura en el juego alavés, demasiado agitado e impulsivo.

Los mallorquines entraron al choque con intención de dominar y someter a un Sáenz Horeca Araberri desafortunado en el tiro y con demasiados agujeros en su defensa para disfrute del ex de Bilbao Basket Slezas, que dominó sin oposición en el poste bajo. Una renta de 10 puntos (4-14, minuto 6), encendió la primera alarma. Solo Uclés parecía tener la intensidad necesaria para poner algo de chispa al juego local, desnortado y con poca claridad en sus directores Wintering o Mitola.

85 Araberri

Wintering (5), Dee (6), Uclés (17), Edwards (14), Araujo (7) -quinteto inicial-; Mitola (2), Mitrovic (10), Buesa (13), Pechacek (9), Lorenzo y Cizmic (2).

88 Palma

Slezas (10), Huertas (17), Costa (6), Tomás (9), Fornás (12) -quinteto inicial-; Mockford (7), Bivia (10), Grossenbacher (11) y Zyle (6).

PARCIALES.
11-19, 28-26 (39-45), 23-19 (62-64) y 23-24 (85-88).

El Araberri entró en el peligroso juego del Iberostar, con el tiro exterior como prioridad. Con 13 triples de 29 intentos, estaba clara la consigna del técnico Xavi Sastre. En ese intercambio, con los tiradores vitorianos muy vigilados, caso del americano Dee, siempre con Huertas pegado a centímetros, los visitantes lograban la máxima diferencia del partido (29-43, minuto 17). El técnico araberritarra daba los primeros minutos a Buesa y el capitán los aprovechó con un triple, una asistencia, dando clarividencia al juego de su equipo para sumar un parcial 10-2. La defensa local subió en intensidad, Palma ya no estaba tan cómodo en su tiro exterior. En ese despertar y a ráfagas, un triple de Uclés, enorme el trabajo del almeriense con 17 puntos y 7 rebotes, y otro de Araujo amagaban una remontada tibia.

A cara o cruz

Con 53-60, la presencia de nuevo en cancha de Buesa reactivó por segunda vez a los suyos. El capitán estuvo impecable, con diez puntos en seis minutos, hasta que su gemelo dijo basta. El vitoriano había hecho su labor permitiendo que los locales se pusieran por primera vez por delante tras un parcial 6-0 gracias a los triples de Uclés y un desaparecido Dee (73-71, minuto 33). En los minutos calientes, Edwards tomó el protagonismo con seis puntos consecutivos para poner la máxima ventaja de cinco (82-77) a poco más de dos minutos para el cierre.

Lo más difícil estaba hecho. El esfuerzo del equipo y sus ganas no fueron suficientes. Varias decisiones desafortunadas en ataque, el acierto en el tiro libre del rival y un triple oportuno de Bivià, sumaron un parcial 0-8 para los mallorquines que dejó sin aliento a los locales. Con 84-86, Edwards pudo cerrar el choque con una penetración y tiro adicional, pero erró en su acción y en uno de los dos tiros libres. Con un marcador tan apretado y al límite, Iberostar aprovechó su oportunidad, obligado por la necesidad de no abandonarse en la parte baja de la tabla. Un poco de fortuna, otro de calidad y los pequeños detalles. Todo suma o resta en un partido donde cualquiera pudo salir victorioso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos