NBA

Curry y LeBron y Bryant levantan la voz contra el presidente Trump

Stephen Curry antes de la rueda de prensa en la que afirmó no querer ir a la Casa Blanca. /EFE
Stephen Curry antes de la rueda de prensa en la que afirmó no querer ir a la Casa Blanca. / EFE

El presidente de EE UU retira la tradicional invitación a la Casa Blanca al campeón tras afirmar Curry que no quería ir

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

Dicen algunos entenadores de baloncesto que lo mejor contra un jugador imparable es no perder el tiempo en defenderle. Alguno aún recuerda la 'defensa' de Salgado a Navarro, años atras, ordenada por Vidorreta. El de Santutxu comenzó a flotar a la estrella blaugrana, que en cinco minutos no dio pie con bolo. No era normal que no le hicieran caso. Luego se volvió a centrar y aquello terminó como el Rosario de la Aurora.

Pues algo parecido ha debido pensar Donal Trump. Es costumbre, Bush hijo comenzó con ella, que el presidente de los EE UU reciba en la Casa Blanca a los campeones de la NBA. Obama, buen seguidor de la NBA, la continúo y Trump parecía que iba a hacer lo mismo. De hecho invitó a los Warriors.

Trump ha asegurado que los propietarios de entidades de la NFL deberían decirle a los deportistas rebeldes: «saquen a ese hijo de puta del campo ahora mismo».

El problema es que Stephen Curry, el mejor jugador del mundo con permiso de LeBron James, ha dicho en una rueda de prensa que no le hace gracia la idea de ir a ver al magnate neoyorquino. En 2016, tras ganar su primer anillo, el diablo californiano posó encantado con Obama. En esta ocasión, en cambio, el indomable escolta no ha tenido reparo en afirmar: «Yo no quiero ir». Y no contento con eso, añadió: «Con suerte, el no ir (a la Casa Blanca) inspirará algún cambio en lo que toleramos en este país y en lo que apoyamos, lo que se acepta y aquello ante lo que nos hacemos los tontos».

Al enterarse de las declaraciones, Trump ha cogido su teléfono para escribir en twitter -donde ordena y manda- que «ir a la Casa Blanca se considera un gran honor para un equipo del campeonato. Stephen Curry está dudando. Por tanto, ¡la invitación se retira!».

El presidente opta así por ignorar a la estrella americana y no tener que defenderse en un cara a cara. Visto como Le Bron le perseguía igual que el Coyote al Correcaminos en las finales, no parece factible parar al letal tirador de sonrisa eterna cuando se desata.

El problema es que retirarle el saludo a Curry ha tenido justo el efeto contrario. De inmediato LeBron James ha respondido al tuit del presidente. Como el acostumbra a hacer las cosas. De costa a costa para terminar machando. Y le ha dado fuerte. «Ir a la Casa Blanca era un honor hasta que tú entraste en ella», ha asegurado el Rey.

Y como en la NBA el secreto del éxito está en contar con un gran Big Three, no ha tardado en completar el triangulo otra leyenda viva de este deporte. Kobe Bryant, con la letal elegancia de una mamba negra, ha añadido al tuit de LeBron que «Un presidente que solo con pronunciarse su nombre crea disensión e ira no parece muy capaz de volver a hacer América grande». A Trump le crecen los gigantes.

Ataques a los deportistas díscolos

Claro que tampoco es Trump de los que se achate. El pelirrojo publicó su mensaje sobre Curry después de criticar ayer, en un mitin en Alabama, a jugadores de la liga de fútbol americano NFL que han hecho protestas durante la interpretación del himno nacional.

El presidente instó a los dueños de esos equipos a despedir a los jugadores críticos y añadió que, si los aficionados «abandonaran el estadio» cuando tienen lugar protestas así, esas «cosas pararían». Agregó que los propietarios de entidades de la NFL deberían ordenar que «saquen a ese hijo de puta del campo ahora mismo».

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