Araski

«Somos muy ambiciosas», sostiene Julie Forster

La jugadora Julie Forster posa en el pabellón de Mendizorroza durante la entrevista. /Jesús Andrade
La jugadora Julie Forster posa en el pabellón de Mendizorroza durante la entrevista. / Jesús Andrade

Es una de las jugadoras importantes del Lacturale ART Araski y apuesta por «seguir mejorando» para repetir los éxitos de la temporada pasada

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Julie Forster (Nueva York, 1991) es una de las jugadoras más en forma del Lacturale ART Araski. La norteamericana criada en Long Island siente absoluta devoción por España tras haber jugado en otros países como Dinamarca, Portugal o Australia. Tras dos años en Cáceres, fue reclutada por Made Urieta, como una jugadora total, capaz de hacer de todo y todo bien. Sus números le avalan como mejor valorada del conjunto vitoriano. Su estilo generoso en el juego encaja con la filosofía coral de un Araski que atraviesa el tramo más complicado de la temporada.

Durante sus dos años en Cáceres, donde acabó siendo Julia, demostró su capacidad. La ala-pívot pelirroja es feliz en Vitoria, pero su gran sueño se sitúa en su país y, en concreto, en la WNBA.

-Es su tercera temporada en España tras dos años en Cáceres, ¿qué le gusta del baloncesto español?

-En primer lugar, he estado en otros países como Dinamarca, Portugal o Australia, pero me encanta España. Me parece un país maravilloso, y me atrae mucho su cultura y el idioma que he ido aprendiendo poco a poco. El baloncesto femenino ha subido mucho su nivel y se refleja en los éxitos que ha conseguido la selección española. El nivel competitivo de la liga es muy interesante y cada vez hay más talento y calidad en los equipos.

-Viene de Estados Unidos donde, a priori, el nivel del baloncesto es más alto. ¿Por qué cruzó el charco?

-Vine a España porque consideré que era una buena liga y con un buen nivel. Me gustó el proyecto de Cáceres en Liga 2, porque el gran objetivo era el ascenso a Liga Femenina, y lo conseguimos. Para mí, la liga española es una de las mejores de Europa, y por eso decidí continuar con mi carrera aquí.

-¿No tuvo oportunidades en su país?

-Estudié administración y comercio en la Universidad de Albany, a tres horas de Long Island donde nací. Tuve mi época universitaria, pero quería ser profesional en Europa. España fue la mejor opción. Aspirar a la WNBA es difícil. Es un sueño, pero hay que trabajar mucho para conseguirlo. Me centro ahora en el Araski.

-¿Hay tanta diferencia entre el baloncesto americano y el europeo?

-Es un baloncesto algo diferente en cuanto a lo físico. Eso es lo que más los diferencia. Pero hay jugadoras en Europa y en la liga española con mucha calidad.

-¿Por qué decidió venir a Vitoria?

-Cuando estuve en Cáceres, tuvimos trayectorias paralelas con el Araski. Nos enfrentamos contra ellas en Liga Femenina 2, subimos hace dos temporadas. Conocía a la entrenadora, a algunas jugadoras, su estilo de juego y filosofía y me gustaba mucho. Un equipo luchador, guerrero y muy trabajador. Me gusta estar en proyectos donde el equipo está por encima de las individualidades.

-Por sus características, ha encajado muy bien. Lo avalan sus números, como jugadora más valorada en este inicio de temporada.

-Tengo claro que debo trabajar para el equipo. Ayudar en ataque, en defensa, en el rebote. Y hacer que mis compañeras sean mejores. No entiendo este deporte de otra manera que no sea como un juego colectivo.

-¿Qué metas se plantean este año en el Araski?

-Después de la gran temporada el año pasado, llegando a semifinales de la Copa de la Reina y al 'play off' por el título, el listón está muy alto. Somos muy ambiciosas y queremos seguir mejorando cada día para poder soñar con repetirlo.

«Una ciudad preciosa»

-¿Qué tiene de especial Made Urieta en el banquillo?

-(Sonríe). Uff. Es una entrenadora muy especial. Ella tiene mucha confianza en todo lo que hace y en nosotras. Nos hace sentirnos importantes en el equipo. Cuando cometemos errores en los partidos, ella te da ese plus de seguridad para continuar. No castiga el error. Si no tienes el día en ataque ella te aprieta para que lo des todo en defensa. Es una gran motivadora. Me gusta mucho cómo maneja el grupo.

-¿Qué hace en sus ratos libres en Vitoria?

-Depende de los días. Intento que mi vida no se centre sólo en baloncesto. Me habían dicho que hacía mucho frío aquí, pero estas semanas con tan buena temperatura he ido a algún parque a leer, que es una de mis grandes aficiones. También he dado un paseo turístico para conocer la ciudad, su Casco Viejo, algunas iglesias. Vitoria es una ciudad preciosa. En invierno, seguro que tendré que estar más en mi casa (risas).

-¿Cree que tenemos una idea distorsionada del ciudadano norteamericano?

-Estados Unidos es un país enorme con lugares muy bonitos como California, Nueva York. Y en esa diversidad, todos los norteamericanos no somos iguales ni estamos comiendo todo el día hamburguesas o pensamos solo en consumir. Generalizar es un error. Hay buenas cosas en mi país.

-Entre esas buenas cosas, ¿incluye a su presidente Donald Trump?

-(Sonríe). Es difícil hablar de política. Tengo claro que se podrían hacer mucho mejor las cosas en Estados Unidos. Trump no está solo, tiene gente a su alrededor más preparada que le asesora. Sé que es un presidente que no gusta mucho allí, y que tampoco es del agrado en Europa.

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