El Lointek Gernika se estrena en Europa con una derrota

Juana Molina, que actuó durante bastantes minutos como directora de juego del Lointek Gernika, penetra a canasta. / Pedro Urresti

El conjunto vizcaíno sólo aguanta hasta el descanso ante un Girona con más físico

JUAN PABLO MARTÍN

El estreno se saldó con paliza. Bienvenidas a la EuroCup. El Lointek Gernika hizo historia al ser el primer equipo del territorio de baloncesto femenino en jugar competición continental y fue lo poco positivo que se pudo sacar del encuentro frente al Spar Citylift Girona. Las catalanas llegaron a La Casilla con la intención de sacarse la espina de su derrota frente al Perfumerías Avenida en Liga y a demostrar el nivel y la calidad que atesoran, y cumplieron ambas misiones. Dos por una. Las de Eric Surís no dieron alternativas a un conjunto vizcaíno todavía en construccción al que le queda bastante camino por recorrer hasta crearse su propia identidad.

57 Gernika

Ana Gómez, Molina (6), Pina (15), Sutherland (10) y Bas (18) -cinco inicial-; Naiara Díez (1), Lázaro, Devaughn (2), Ariztimuño (5), Alberdi, Bergara.

81 Girona

Nuria Martínez (15), Romeo (7), Mendi (5), Evans (12) y Colhado (10) -cinco inicial-; Buch (5), Conde (4), Traore (13), Alminaite (10), Oma, Roig.

Parciales:
13-18, 18-21 (31-39), 6-23 (37-62) y 20-19 (57-81).
Incidencias:
1.500 espectadores en La Casilla.

Las catalanas ya la tienen, y muy clara. Son un equipo compacto en el que aportan todas sus jugadoras en la anotación -las que comenzaron en el banquillo consiguieron 3-, que tiene diferentes marchas según como vaya el partido. Son capaces de incrementar su intensidad de juego hasta agobiar a sus rivales y conseguir que bajen los brazos. Lo hicieron ayer contra las gernikarras, a las que el choque ante un rival de estas características no les llegó en el mejor momento. La ilusión sirve para tapar algunos huecos, pero el trabajo en conjunto es el que vale y todavía les falta para ser un equipo. Para mantener la constancia e implicar a algunas de sus jugadoras clave que tienen que ser las que saquen las castañas del fuego.

La derrota hace que la competición europea se torne más complicada porque los tres próximos partidos son a domicilio y toca espabilar. En caso contrario, para cuando se vuelva a jugar en La Casilla puede ser demasiado tarde si se quiere tener alguna aspiración a estar en la siguiente ronda. El choque de ayer tiene que servir para aprender. Y rápido.

Las gernikarras encajaron un parcial de 2-18 en el inicio del tercer cuarto#que rompió el encuentro Intensidad y calidad

Las cosas no comenzaron bien. El Girona entró más puesto en el partido y se notó sobre todo en ataque. Las catalanas cogieron los cuatro primeros rebotes del encuentro en ataque y abrieron un boquete de ocho puntos ante la espesura de las vizcaínas que no encontraron la forma de encestar con garantías. Fue Pina la que estrenó el marcador para las granates en EuroCup, pero seguían con bastantes lagunas en defensa y sin poder parar a Martínez, que les machacó desde la media distancia. Fue Bas, la pívot recién llegada a las filas de las de Mario López, que se rompió la nariz en su primer acción en ataque, la que asumió la responsabilidad de mirar al aro rival. Lo hizo tanto desde la pintura como desde el exterior. Su aportación mantuvo a las vizcaínas dentro del partido pero cometió su segunda falta personal a falta de un minuto para cerrar el primer cuarto en el que el Lointek Gernika se marchó cinco abajo.

Una marcha más

El Girona metió una marcha más en el segundo. Bien plantado en defensa comenzó a poner más intensidad en sus acciones, la que le faltó a las anfitrionas. Traore entró en acción para llevar la ventaja hasta los once puntos, y Alminaite colaboró a mantenerla. López apostó por Molina para la dirección de juego y la manchega dio algo más de color a las locales, aunque todavía se evidencia que hay falta de acoplamiento y de continuidad en las jugadas. Funcionan a chispazos. Sutherland se subió al carro del ataque, pero se le echó en falta en defensa. El partido entró en una fase bastante espesa en la que ninguno de los dos conjuntos estuvo inspirado y las gernikarras consiguieron bajar la diferencia de los diez puntos antes del descanso.

Fue tras la reanudación cuando las dirigidas por Eric Surís rompieron el choque. Fue como si entraran en ebullición y las gernikarras se quemaran con la estela. Tras el parcial de 2-18 encajado por las vizcaínas hubo poco que hacer. Más, visto la falta de acierto ante al aro rival de las locales. El último acto prácticamente sobró. El Girona bajó algo sus prestaciones, mientras que el Lointek Gernika siguió sin encontrar el camino correcto. En los últimos minutos López dio entrada a las juniors Alberdi y Vegara. La fiesta era incompleta, pero se habían ganado poder disfrutarla.

Sutherland trata de zafarse de la presión de Conde y Mendy durante el partido. / Pedro Urresti

«No hemos estado a la altura»

«Una pena no haber podio ofrecer a la afición un partido más igualado». Mario López, técnico del Lointek Gernika, lo tenía claro. Asumió enseguida la derrota frente al Spar Citylift Girona. Todavía hay que trabajar más para ser el equipo que busca. «Hasta el descanso hemos estado en el partido y haciendo la goma, pero en el inicio del tercer cuarto no hemos estado a la altura en cuanto al nivel físico que nos han propuesto las catalanas. Es más, creo que hemos acabado el cuarto sin hacer ninguna falta», manifestó. El entrenador gernikarra era consciente de que en el momento que el Girona logró los 20 puntos de diferencia «es muy difícil remar».

Sabían que en Europa hay un nivel físico mayor porque se pitan menos contactos y el arbitraje deja jugar más, «pero creo que no hemos sabido estar a la altura del partido en cuanto a dureza en el tercer cuarto. Esa situación ha hecho que no circulemos balón, que no encontremos posiciones cómodas de tiro y tampoco hemos estado demasiado acertados en el lanzamiento», resumió. Otro de los aspectos a mejorar de cara a los siguiente compromisos es el rebote. «Al descanso nos llevaban once de diferencia y eso es mucha ventaja contra un equipo como el Girona. La calidad de sus rotaciones es importante y se notó a lo largo de la contienda», apuntó.

Bas, nariz rota

López todavía desconoce cuándo se podrá ver al verdadero Lointek Gernika. «Estamos trabajando para compactar al equipo, pero al jugar miércoles y sábado hay menos tiempo para entrenar y para crecer. Necesitamos entrenar más y mejor, y que el equipo crea más», manifestó.

Respecto a la última incorporación, la pívot rusa Bas, el técnico valoró su aportación «ofensiva. Nos da el tiro exterior con el que ya contábamos. Aporta centímetros atrás y esperemos que se acople lo antes posible al equipo. Le han roto la nariz, por lo que veremos si puede jugar el sábado contra en Bembibre», concluyó.

Juana Molina, una de las más destacadas del Lointek Gernika, por su parte, destacó que «se nota que las catalanas han jugado esta competición porque han estado mucho más duras y acertadas. En el tercer cuarto nos barrieron. Nos toca aprender», destacó.

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