Baloncesto

El Araski debuta con victoria por la vía del sufrimiento

Las jugadoras del Lacturale ART Araski celebran la victoria. / Alberto Nevado

Las alavesas perdieron una ventaja de 13 puntos para encontrar en Arrate Agirre la solución ofensiva en el último cuarto del partido

OLGA JIMÉNEZ

La consistencia de un equipo se mide por factores determinantes como la capacidad anotadora y defensiva o por intangibles que marcan la diferencia. En ese sentido, el Lacturale ART Araski tiene ya en su genética grupal una capacidad de resistencia y sufrimiento que impulsa a estas jugadoras a no rendirse, aunque la adversidad marque a fuego. Lo de caer y levantarse forma parte del carácter de una entrenadora que sabe manejar las situaciones de su equipo, mermado por la ausencia de tres jugadoras, Marta Tudanca, Pardo y Roundtree, que, como espectadoras de lujo, asistieron desde el banquillo local del pabellón Magariños a una nueva gesta de sus compañeras.

63 Araski

Lacturale ART Araski: Izaskun García (4), Van den Adel (17), Diallo (4), Silva (9), Forster (4) -quinteto inicial-, Molinuevo, Etxarri (10), Aldalur (3) y Agirre (12).

54 El Pastor

Quesos El Pastor: Butler (5), López (12), Lizarazu (8), Pikciute (1), Jenkins (24) -quinteto inicial-, Majstorovic (2), Kmetovska y García (2).

Parciales
16-9, 10-6 (26-15 al descanso), 16-26 (42-41) y 21-13 (63-54).
Árbitros
Jorge Muñoz y Juan Ramón Hurtado. Sin eliminadas.
Incidencias
Partido disputado en el Polideportivo Antonio Magariños de Madrid.

El triunfo del equipo alavés se fundamentó en una primera parte más que correcta y una segunda de supervivencia y rescate de una jugadora como Arrate Agirre. Aún se recuerda su triple ante el Cáceres en Liga Femenina 2 hace dos temporadas, en lo que supuso el comienzo de esta nueva era en la elite donde las vitorianas parecen moverse ya con soltura y jerarquía. Ser locales lejos del calor de Mendizorroza y con una incansable marea verde de 50 aficionados en las gradas madrileñas sumó en una matinal de madrugón y adaptación al medio.

El período de aclimatación duró poco para las de Urieta, que tomaron la iniciativa desde la capacidad de liderazgo de la recién llegada Natalie Van den Adel, máxima anotadora con 17 puntos. Suyos fueron las primeras canastas, fruto de su inteligencia en cancha y superioridad ante sus pares, para encontrar espacio desde su posición de falso ‘cuatro’. Acompañó un equipo consistente en defensa, con velocidad y corriendo la pista a placer con las eléctricas García y Silva como directoras de juego. El Quesos El Pastor abusaba del tiro exterior, encontrando solo en Ainhoa López soluciones de urgencia ante la falta de puntería (30 % en tiros de campo).

Con buenos minutos en las rotaciones y aportaciones como las de Irati Etxarri, las vitorianas fueron cogiendo velocidad de crucero para amasar su máxima ventaja iniciado el segundo cuarto, tras dos canastas consecutivas de Izaskun García (24-11, m. 17). Sin ser el mejor partido, ni el más vistoso, los errores penalizaban más a las zamoranas, incómodas en la cancha y sin referencias ofensivas con las que contrarrestar la defensa rival. Un triple de doce intentos o las diez pérdidas antes del descanso explicaban la ventaja de la escuadra verde (26-15).

Reacción zamorana

Urieta supo manejar las pocas piezas de su puzzle para colocarlas con precisión en quintetos adecuados a las necesidades. Optó por un equipo más físico, con Diallo, Forster y Van Den Adel, pero la inesperada salida en tromba de las zamoranas transformó la retaguardia vitoriana en un coladero donde las pupilas de Lucas Fernández vieron luz después de tanta oscuridad en la primera parte. Con más sentido en el juego, El Pastor explotó sus virtudes desde posiciones interiores con la americana Jenkins lanzada. Sus 17 puntos en el tercer cuarto determinaron una reacción que sacó de partido a las pupilas de Urieta.

El choque se ponía patas arriba con un vuelco en el marcador ,donde las castellanas tomaban la delantera (44-47, m. 34). Los problemas se acumulaban para un Araski cargado de faltas en sus jugadoras interiores y con rotaciones de urgencia. Ante la necesidad, la virtud de tener tanta personalidad como la alavesa Arrate Agirre. Tras ocho meses de ausencia por una lesión en el dedo, reaparecía en la Liga DIA con ese don de hacer fácil lo difícil. Seis puntos consecutivos de la vitoriana y dos canastas de raza de Diallo en el poste bajo neutralizaban la reacción zamorana para tomar un rumbo directo hacia la victoria.

El esfuerzo defensivo y la subida de líneas facilitaban un parcial 9-2 a falta de dos minutos que sería definitivo. La experiencia es un grado y el Araski tuvo el poso suficiente para gestionar mejor ese final agónico y devolver a la realidad a un Quesos El Pastor que acusó el esfuerzo de la remontada. En el enésimo partido comprometido, las de Urieta volvieron a demostrar su habilidad para pelear en el barro y salir victoriosas. El inicio no puede ser más prometedor.

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