Sofía Boutella: «'El Principito' me conmovió»

La argelina Sofia Boutella encarna a Clarisa en 'Fahrenheit 451'./R. C.
La argelina Sofia Boutella encarna a Clarisa en 'Fahrenheit 451'. / R. C.

La actriz argelina protagoniza 'Fahrenheit 451', basada en el libro que Ray Bradbury escribió en 1953 y que HBO lleva ahora a televisión

MARÍA ESTÉVEZ

La literatura de ciencia ficción siempre ha logrado anticipar en sus relatos aspectos sociales, actitudes humanas y descubrimientos tecnológicos que posteriormente el hombre incorporó a su cultura. De explorar el concepto de la humanidad surgió la obra 'Fahrenheit 451', escrita por Ray Bradbury. Una distopía creada con el fin de advertir del avance incontrolado del progreso frente a las libertades. La obra de Bradbury llega esta semana a HBO convertida en una serie dirigida por Ramin Bahrani. Una narración que muestra una sociedad en la que los libros han sido prohibidos y los bomberos, en lugar de apagar incendios, queman bibliotecas y ajustician a los reos de lectura. La novela que Bradbury escribió en 1953 como respuesta a la amenaza del Macartismo de quemar libros no ha perdido vigencia, pues hoy la libertad de expresión está amenazada por los cuatro costados.

El idealismo de la serie está representado en el personaje de Clarisa, a quien da vida Sofia Boutella, una argelina de 36 años educada en Francia que se ha convertido en una prometedora actriz de Hollywood. Exbailarina de Madonna, protagonizó 'La Momia' junto a Tom Cruise, y 'Atómica' con Charlize Theron. La nueva estrella de HBO y de 'Fahrenheit 451' dice que quedó fascinada cuando Bahrani la invitó a protagonizar esta historia.

- ¿Cuál es su relación con los libros?

- Mis padres me alimentaron con muchos libros en mi infancia, aunque luego hay un periodo de mi vida en el que me acerqué a otras cosas y fui víctima de la sociedad en la que vivía. Cuando me desprendí de todo eso, con la madurez, regresé a la lectura. Mis padres son fieros lectores y tuve la suerte de verlos practicar la lectura durante mi infancia.

- ¿Cuándo abandonó la lectura?

- En la adolescencia hubo un cierto desapego hacia los libros. Por eso trabajar en este proyecto ha sido una delicia, porque Ramin, el director, me ha dado a conocer muchísimos títulos que desconocía. Ahora puedo hablar de libros, de temas, de autores, de géneros... Ha sido un curso intensivo de literatura. Digamos que rodar 'Fahrenheit 451' ha sido mi despertar a la literatura. La primera vez que tuve ocasión de leer esta obra fue en el colegio, en Francia, pero la había olvidado.

- Sorprende que esta historia esté ahora tan de actualidad.

- Desconcierta, ¿verdad? Estoy contenta de que HBO se atreva a llevar esta narración de ciencia-ficción a la televisión. Había que rescatar esta novela por su importancia.

- ¿Por qué cree que hay que rescatar novelas de corte social como 'Fahrenheit 451'?

- Los libros nos despiertan la imaginación, nos permiten acceder a otros mundos. Mi favorito de la infancia siempre fue 'El Principito', una historia que conmovió los cimientos de mi vida y que me ha acompañado hasta el día de hoy. Jamás olvidaré a mis padres leyéndomelo de pequeña. Y sí, los libros te ofrecen también un pensamiento alternativo, que es el motivo por el que los queman en 'Fahrenheit 451'. Te dan ideas y te obligan a pensar, a cuestionar a los gobiernos y cambiar de posición.

Papeles menos físicos

- ¿Qué tipo de libros le ofreció el director de 'Fahrenheit 451'?

- 'Dientes Blancos', un libro que mi personaje memoriza durante su adolescencia. También 'Apuntes del subsuelo', de Dostoyevsky, que es el autor favorito de Ramin. Me enamoré de ese libro. Cuando leo algo, me enamoro de la dinámica entre los personajes y la profundidad de sus relaciones.

- En muchos de sus papeles incluye su experiencia en el baile. Sin embargo, es algo que abandona en esta serie...

- He estado peleando por interpretar personajes más intelectuales, menos físicos. Quiero alejarme un poco de los roles físicos involucrándome en proyectos que se cuenten de manera diferente.

- ¿Tuvo la oportunidad de desarrollar la personalidad de su personaje?

- Sí. Clarisa, mi personaje, proviene de un entorno muy pobre y Ramin me permitió establecer una relación con ella porque es una mujer muy obsesiva. Soy yo, Sofia, la actriz, quien debe encontrar el equilibro con el personaje. Es la primera vez que puedo aportar tanto y que se me escucha.

- Bradbury escribió su obra en 1953 en seis días y con una máquina de escribir alquilada. ¿Cuesta trabajo pensar que no estuviera leyendo el futuro?

- Sí. Los paralelismos entre el libro y nuestra realidad son sorprendentes. A la velocidad que el miedo avanza, yo empiezo a preocuparme porque podemos terminar exactamente igual que en la novela, obligados a quemar todo aquello que sea diferente. Solo espero que las nuevas generaciones sean capaces de convertirse en los héroes de Bradbury.

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