«Siempre he querido dar collejas como las daba Sole en '7 vidas'»

Iñigo Errejón tiene 34 años./Nito Salas
Iñigo Errejón tiene 34 años. / Nito Salas
- EL INTERROGATORIO SERIÉFILO -

Iñigo Errejón estuvo muy enganchado a 'Al salir de clase'. Reconoce que se reía mucho con Manolo y Benito en 'Manos a la obra'. A Pablo Iglesias le regalaría 'Big Little Lies'

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

Es uno de los diputados más mediáticos de Podemos y un adicto confeso a las series. No lo oculta. Por eso no nos ha costado convencerle para que pase por esta sala de interrogatorio.

- Se le acusa de serieadicto, ¿cómo se declara, culpable o inocente?

- Culpable, lo reconozco. Soy de los que les ha hecho polvo que en las plataformas se salten solos los capítulos. Por las noches me tengo que contener, son mis ratos de leer y es dura competencia.

- ¿Su primer recuerdo seriéfilo?

- La primera serie con la que recuerdo haber estado enganchado fue con ‘Oliver y Benji’, que me despertaba cada sábado para verla. Ya más mayor, la primera de las imprescindibles que devoré fue ‘The Wire’. Lo recuerdo porque estuve encerrado en casa durante dos semanas en las que me puse enfermo y me recomendaron que aprovechara para verla. Cuando la acabé no me podía creer que no quedaran más capítulos, tuve síndrome de abstinencia.

- ¿Alguna serie adolescente que le marcó?

- Me acuerdo de ver como un loco ‘AlSa’ (Al Salir de Clase). La ponían a las tres de la tarde y a la salida del instituto a las dos y media nos quedábamos menos en el parque para ir a verla. Hoy no aguantaría ver ni medio capítulo, pero en su momento me pilló con la misma edad que sus protagonistas y en mi clase estaba en boca de todos.

- ¿Era de Mulder o de Scully?

- Aunque me gustaba el entusiasmo de Mulder, nunca he sido particularmente aficionado a las teorías conspiranoicas. Si tengo que elegir, me quedo con los pies en la tierra y la sensatez de Scully.

- Atrévase a confesar un placer culpable.

- Uf, confieso que disfrutaba mucho de Manolo y Benito en ‘Manos a la obra’. Reconozco que era muy mala, pero en su momento me hacía mucha gracia. Cuando acababa me llamaba por teléfono con mi amigo Guillermo para repetir las bromas y siempre me acababa doliendo la tripa de la risa.

- ¿Y se iría de viaje con...?

- Me iría al Birmingham de los años 20 a tomarme una pinta con los Peaky Blinders en el Pub Garrison. Son el colmo de la elegancia.

- ¿Qué giro de guion no perdonará nunca a una serie?

- Aunque sea polémico, confieso que me empezó a fastidiar cuando en ‘Juego de Tronos’ comenzaron a abusar de la magia para resolver las tramas de la serie. Reconozco que es una parte fundamental del argumento, pero no me gusta si se convierte en un cheque en blanco para los guionistas.

- Por cierto, ¿cuánto se parece ‘Juego de Tronos’ a Podemos?

- A Podemos no, pero sí a la política española: como en Poniente, los grandes retos de nuestro país solo se van a solucionar si dejamos de pelearnos y empezamos a cooperar con diálogo y entendimiento entre fuerzas diferentes.

- ¿Para qué utilizaría usted el fuego valyrio y los dragones?

- En política nuestros dragones son las leyes y hay que dirigirlos contra la desigualdad y la precariedad galopantes en nuestro país. El fuego valyrio invencible es la confianza de la gente en el poder que tiene cuando se une.

- ¿A quién ficharía, a Frank Underwood o a Selina Meyer?

- En la política hacen falta personas con convicciones morales fuertes, y ninguno de los dos personajes las tienen; con todo, si me haces elegir, prefiero a Selina porque al menos me reiría más.

«Se debería hacer una serie de los 'Episodios Nacionales' de Galdós»

La patria al hombro

- ¿Y en qué serie política se sentiría usted más cómodo?

- No es una serie exactamente política, pero en ‘El Cuento de la Criada’ hay mucho más que aprender de la política que en muchas de las series del género. Nunca querría vivir en ese mundo, pero ofrece una lección de dignidad por la que, incluso en momentos duros, la gente que peor lo pasa se solidariza y trabaja junta.

- ¿Qué serie le regalaría a Pablo Iglesias?

- No sé si la habrá visto, pero yo le recomendaría a todo el mundo ‘Big Little Lies’. Es una excelente miniserie que cuenta la investigación de un asesinato, aunque acaba siendo lo de menos. Lo importante son sus tres protagonistas femeninas y la relación de empatía y cuidado que surge entre ellas.

GUÍA PARA PRINCIPIANTES

‘Peaky Blinders’.
La serie se centra en una familia de gánsteres.
‘Big Little Lies’.
Un grupo de mujeres adineradas trata de esconder sus problemas.
‘Bojack Horseman’.
Trata de un caballo antropomorfo que triunfó en los años 90 con una telecomedia.

- ¿A qué época viajaría a través de una de las puertas de ‘El Ministerio del Tiempo’?

- Al Levantamiento del 2 de Mayo, a esos días en los que el pueblo humilde de Madrid se echó la patria al hombro. Por cierto, se debería hacer una serie de los ‘Episodios Nacionales’ de Galdós, sería apasionante.

- Si Paquita Salas le dice ven…

- Voy, pero solo si hay torreznos.

- ¿Qué frase o latiguillo seriéfilo utiliza a veces?

- Hace años se me pegaban siempre los de ‘Siete vidas’, y siempre he querido dar collejas como las daba Sole.

- ¿La última sorpresa seriéfila que haya visto?

- Hace poco vi ‘La Peste’, una serie sensacionalmente ambientada en la Sevilla del 1500 en la que a un personaje declarado hereje por la Inquisición se le oferta el perdón a cambio de resolver unos crímenes. Es bastante entretenida y mantiene la tensión al estilo policíaco. Creo que las series españolas están infravaloradas, debemos valorar más el producto nacional.

- ¿Su comedia de cabecera?

- No sé si se le puede llamar de cabecera pero ahora estoy devorando ‘The Bojack Horseman’ en Netflix. Es desternillante e incorrecta a partes iguales.

- ¿El final más decepcionante?

-‘Perdidos’. Creo que no hace falta explicar el porqué.

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