el reino del revés

TVE, incapaz de plantear debates plurales o de emitir programas informativos incontestables, se ‘telecinquea’ y entretiene a la audiencia con famosos en apuros, aspirantes a cantantes y alguna que otra riña y amorío en ambos espacios

Jurado de 'MasterChef'/
Jurado de 'MasterChef'
MIKEL LABASTIDA

Cantaba Rosa León que en el reino del revés nadaba el pájaro y volaba el pez, que los gatos no hacían miau y decían yes, porque estudian mucho inglés. En el reino del revés, La Sexta, una televisión privada y de vocación comercial, está realizando una labor de cadena pública. Es actualmente la emisora que mayor tiempo dedica a la información, la que lo mismo monta coberturas del proceso catalán, de los incendios en Galicia o del Orgullo Gay en Madrid, la que genera debates y tertulias.

Gustará más o menos, pero es indudable que se ha convertido en la referencia y se va apuntando tantos como la entrevista que Évole se ganó con Maduro. Ha demostrado que no hay tema sesudo para un ‘prime-time’. El ‘Salvados’ sobre el Daesh reunió a 2.602.000 espectadores y fue líder en su franja. Ana Pastor, por su parte, ha puesto de manifiesto que se puede revisar la historia reciente del país desde un punto novedoso y crítico. Es posible -así lo demuestra ‘Dónde estabas entonces’- revisitar acontecimientos recientes aportando puntos de vista inéditos. En el reino del revés, La Sexta está desempeñando el papel de TVE.

¿Y TVE, qué hace? Lo que debería estar haciendo Telecinco. Resulta que nuestra tele pública se ha especializado en ‘realitys’ y ‘talent-shows’, que son formatos que a TVE le gustan mucho porque distraen y no hay que posicionarse. El canal de Mediaset ha sido experto en estos formatos hasta hace nada, pero ahora anda perdida. ‘Gran Hermano’ no levanta cabeza y ‘La Voz’ no destaca. Sin embargo, en TVE ‘MasterChef celebrity’ consigue cifras magníficas y ‘Operación Triunfo’, más discreto, ha logrado conectar con un público joven, consumidores de YouTube y redes sociales.

Así, TVE, incapaz de plantear debates plurales o de emitir programas informativos incontestables, se ‘telecinquea’ y entretiene a la audiencia con famosos en apuros, aspirantes a cantantes y alguna que otra riña y amorío en ambos espacios. Pues eso, el reino del revés, en el que cabe un oso en una nuez, usan barbas y bigotes los bebés, y un año dura un mes.

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