Isa, primera eliminada de 'El Conquistador'

Isa observa uno de los caimanes a los que se tuvo que enfrentar en la prueba de eliminación. /ETB2
Isa observa uno de los caimanes a los que se tuvo que enfrentar en la prueba de eliminación. / ETB2

La joven tuvo que enfrentarse a Lorea en una durísima prueba en la que debían atrapar caimanes que les dieron más de una dentellada

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Isa fue la primera víctima de la nueva edición de 'El conquistador del Caribe' porque en la prueba de eliminación no fue capaz de vencer a Lorea, del equipo rojo. Las muchachas lo tuvieron complicado porque tenían que enfrentarse a caimanes con muy 'mala leche'. Tenían 20 minutos para atrapar a los animales y depositarlos en un corral, pero las babillas eran auténticas fieras que atacaban a las concursantes, que salieron del barro con mordiscos (una en la mano y la otra, en una pierna).

La almeriense residente en Vitoria se agarró un cabreo descomunal (hasta le dio un pequeño ataque de ansiedad y vomitó) cuando su grupo la eligió como duelista. Y hasta instantes antes de su partida despotricó contra sus compañeros azuzada por Julian Iantzi: «Son unos falsos, que les den», exclamaba rabiosa la eliminada, concretando su enfado en dos compañeras, Maika y Andrea, cuya «traición» hirió especialmente a Isa. La otra cara la demostró Lorea que aceptó sin demasiados problemas ser la candidata de sus capitanes y, con un talante impecable, se lanzó sobre los caimanes consiguiendo dominarlos, no sin más de un susto. Que Gorrotxa e Isma tomen nota porque la que ellos creían la más débil demostró con creces su valía. Su contrincante arrancó con ímpetu, pero tras una dentellada en su pierna se fue quedando atrás hasta arrojar la toalla.

La decimocuarta edición del exitoso formato comenzó con el tradicional juego de inmunidad. Los azules, capitaneados por Telmo de la Quadra Salcedo, comenzaron con fuerza la prueba, pero se relajaron demasiado antes de finalizarla y sus adversarios les ganaron de calle. Los rojos liderados por Gorrotxa e Isma fueron los primeros en lavantar su tronco y alcanzar el pebetero, pero la antorcha se les apagó y fueron los verdes de Eneko Van Horenbeke los que encendieron el fuego los primeros, logrando así las comodidades del campamento rico. A los colorados les tocó acampar en un incómodo jagüey, mientras los perdedores han de conformarse con un cenagal lleno de bichos. La selva colombiana no ha cambiado, y si lo hace es a peor porque las alimañas, y especialmente los mosquitos y las garrapatas, parecen mutar año tras año para incrementar el sufrimiento de los aventureros.

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Una vez situados, los líderes fueron conociendo a los integrantes de sus equipos. Ismael Mateo les dejó claro que en su banda son dos los capitanes, refiriéndose a Aner Gorrotxategi, y que sus decisiones siempre serán consensuadas. El preparador físico también reflexionó con el de Ermua la actitud de algunos de sus pupilos. «Hay algunos que se esfuerzan y otros que no», sentenció. El que parece que está un poco perdido es Telmo. Al ser su debut en el formato, al sobrino del mítico Miguel de la Quadra Salcedo, se le notaba desconcertado y observando detalladamente lo que ocurría a su alrededor para elegir el camino adecuado. Iantzi ya le puso las pilas en uno de sus discursos.

Ni el equipo Puyüii, ni el Samulú conocen aún las bondades que esconde el campamento rico -«un paraíso», según lo definieron sus actuales habitantes-, pero tienen muy claro que no quieren volver a los pobres, por lo que ya se preparan para el segundo juego de inmunidad que, a buen seguro, será a muerte. En el comienzo del concurso no han faltado lloros, mareos, discusiones.

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