Mercedes Milá no es partidaria de la prisión provisional

Mercedes Milá, ayer en Salavados. /La Sexta
Mercedes Milá, ayer en Salavados. / La Sexta

La periodista acudió a 'Salvados', que repasó su trayectoria profesional y analizó con ella varios temas de actualidad, como la situación catalana

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

«Eres una jabata», alabó Jordi Évole con una tierna mirada de admiración, encanto que ya reveló al principio del programa hacia su invitada, Mercedes Milá, una periodista de raza que está de vuelta de todo (siempre lo estuvo) y habla sin tapujos de lo divino y lo humano, sin falsa modestia y con la autocrítica necesaria. Barcelona era el escenario de la entrevista y Cataluña fue uno de los primeras temas enfocados. «No soy partidaria de la prisión provisional (de los líderes independentistas encarcelados) y respeto mucho a quienes apoyan la independencia, pero me parece vital que Cataluña seamos todos. Y si somos todos, el resultado electoral es definitivo», analizó la presentadora.

La entrevista de 'Salvados' tuvo lugar en Miramar, donde la comunicadora dio sus primeros pasos catódicos. Empezó de becaria, recogiendo teletipos, y en 1974 la lió parda al tirar a la basura el que anunciaba el atentado de Carrero Blanco, pensando que era «otra explosión de gas en Madrid». Lo que tenía claro era que su meta estaba ante las cámaras. Y las imágenes que repasaban su trayectoria mostraron su poderío. De José María Aznar, a quien entrevistó junto a su esposa, Ana Botella, opinó: «Era una persona con muy buena intención, pero se amargó y ahora es una especie de bolsa llena de rencor». Eran otros tiempos y otra forma de abordar a los políticos. «Los asesores mataron la entrevista», reflexionó Milá, revelando que por eso abandonó el género.

Con respecto a su futuro, la conductora de 'Gran Hermano' expresó su deseo de volver a la televisión, de hecho desveló que, hace un año, «tuve la oportunidad de volver a trabajar en TVE y no lo he hecho porque su respuesta fue que yo era incontrolable». Sobre la cadena pública explicó que allí se hizo «periodismo de verdad», refiriéndose a la etapa de Fran Llorente en los informativos, «pero cuando el partido que gobierna decide que la televisión le es útil y la quiere controlar, se acaba la libertad de expresión», observó.

Gran Hermano y la depresión

El personaje al que actualmente le gustaría entrevistar es el Papa Francisco. Hasta hace muy poco era el Rey, al que ahora recomienda «sentarse delante de un grupo de periodistas sin cortapisas, quitarse la corbata cursi y hablar con naturalidad». Porque, según Mercedes, «la Monarquía, si quiere salvarse, tiene que salir de donde está y sentarse con la gente de la calle. No puede hacer el discurso del 3 de octubre porque se puso en contra a mucha más gente en Cataluña de la que consiguió que le aplaudiera en el resto de España. No tuvo ni un recuerdo a las víctimas de una violencia exagerada, absurda y ridícula ordenada por el Ministerio del Interior. Sea más empático y no tan políticamente correcto. Hay que ser más valiente».

En cuanto a su marcha de 'Gran Hermano', su conductora confesó que le dedicó tanto tiempo, «que acabó rompiéndome». Fueron los médicos los que aconsejaron a la presentadora que abandonase el concurso y Milá habló sin tapujos sobre la depresión que sufrió. «No quería salir de casa y lloraba sin motivo», explicó argumentando que lo cuenta abiertamente para ayudar a la gente que lo está pasando mal y piensa: «Si esta tía que parece que se come el mundo ha estado en la mierda, yo también podré salir». La charla acabó evitando hablar de jubilación. «Me siguen ofreciendo muchos trabajos. Curiosamente todos, menos los míos», puntualizó refiriéndose a Mediaset.

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