«Soy muy maternal»

Innma Cuesta/
Innma Cuesta

Inma Cuesta rueda este verano junto a Quim Gutiérrez ‘El accidente’, el nuevo ‘thriller’ que ya prepara Telecinco. «Un accidente de avión destapa todo un entramado de mentiras»

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Engaños que se destapan, vidas paralelas y mentiras. ‘El accidente’, el nuevo ‘thriller’ que Telecinco rueda este verano, viene calentito, y no solo por las altas temperaturas que están sufriendo los actores durante el rodaje. Inma Cuesta (Valencia, 1980) interpreta a Lucía, «una madre de familia normal» que descubre cómo su marido, José (Quim Gutiérrez), no aparece en la lista de víctimas de un vuelo al que él debía haber subido. Así es el arranque de una de las ficciones que se postula al título de reina de la televisión la próxima temporada.

- ¿Por qué aceptó volver a la tele?

- Lucía es el pilar fundamental de la serie. A través de ella, el espectador va descubriendo la trama y lo que ocurre. Me explicaron el proyecto y me aseguraron que iba a tener un final cerrado. Eso era muy importante para mí porque es más fácil construir tu personaje, y más viniendo del cine, como vengo yo.

- ¿Es un ‘thriller’ clásico?

- No sabría definir el género de la serie, creo que abarca muchas cosas. Es una radiografía social del ser humano, de la familia, el amor, la traición, el abuso de poder… Mi personaje me atrajo mucho, y normalmente los personajes femeninos interesantes brillan por su ausencia en la ficción...

- ¿Cómo es ella?

- Una madre de familia normal, felizmente enamorada, pero un accidente de avión destapa todo un entramado de mentiras. Descubre que nada es lo que parece y su marido no es quien creía que era. Eso provoca que saque una parte de sí misma desconocida; se convierte en una fiera que defiende a su familia con uñas y dientes.

- ¿Reaccionaría usted así en la vida real?

- En una situación límite nunca sabemos cómo vamos a reaccionar. Lo sorprendente es que la situación por la que atraviesa es algo tan irreal… No sé cómo reaccionaría yo, si lograría coger las riendas de todo.

- Quim Gutiérrez fichó, en parte, por usted.

- A mí me pasó lo mismo, en gran parte acepté porque estaba él. En televisión todo es muy frenético y uno tiene que tener las herramientas afiladas en el momento adecuado, así que facilita trabajar con alguien con el que te vas a entender con solo mirarte. Ambos somos amigos y me divierto muchísimo trabajando con él.

- ¿Les dejan improvisar?

- Quim y yo cogemos el boli y casi reescribimos los guiones (risas). Yo insistí mucho en que era muy importante para mí que el guion siempre estuviera vivo, y eso lo hemos llevado a rajatabla. En este rodaje he hecho cosas que nunca había hecho, como improvisar en algunas secuencias. El texto estaba escrito, es cierto, pero si no funcionaba lo hacíamos con total libertad. Eso se nota, tiene mucha verdad, con todo el respeto a los guionistas. Es un currazo, en realidad.

- ¿En qué otras cosas insistió?

- Como la serie sucede en Extremadura, he trabajado mucho con el acento, con el mío, que he vivido doce años en Jaén y es parecido al extremeño. Dejé claro que quería acercarme lo máximo posible al personaje. Fíjate que en la mayoría de las series todos tienen acento de Madrid, castellano neutro, que nos dicen a los andaluces y canarios. El pobre de Joel Bosqued, que es de Zaragoza y hace de hermano mío, también ha tenido que trabajar con ese acento (risas).

- Rompe con la imagen de los papeles que ha tenido en televisión hasta ahora.

- Sí, no tiene nada que ver con Margaret, por ejemplo, mi personaje de ‘Águila Roja’ (TVE). Estoy contenta con eso, y tampoco se parece a nada que haya hecho antes.

Haciendo «el ganso»

- No es la primera vez que hace de pareja de Quim, ¿Cómo ha trabajado esta vez?

- Quim y yo vivimos muy bien en el conflicto también, no solo en la comedia romántica. Hemos tenido escenas muy duras y difíciles, maravillosas, de verdad, hasta al director se le saltaron las lágrimas. Pero nosotros no somos de esos actores intensos que si tienen conflictos en pantalla se dejan de hablar temporalmente fuera de plató para hacerlo más real, en nuestro caso seguimos haciendo el ganso.

- ¿Ha tenido algún referente?

- El niño que interpreta a nuestro hijo, Hugo García, ya es hijo mío reincidente. Hizo de mi bebé en ‘Las ovejas no pierden el tren’ y me he reencontrado con él. Adoro a ese niño, hemos creado una relación impresionante. Con él me resulta fácil meterme en el papel de madre. Aunque no tenga hijos, soy muy maternal, y por eso no me ha hecho falta inspirarme en nadie.

- ¿Ha rechazado muchos papeles en televisión?

- No lo puedo decir, pero me he encontrado cosas que no me han gustado. Después de ‘Capitán Koblic’ (2016), me llevé tiempo sin hacer nada porque no me interesaban las ofertas. Son personajes muchas veces de acompañamiento, que no aportan nada. No se trata de cine, televisión o teatro, me gustan los personajes que supongan un reto. La situación es preocupante; tengo amigas que son actrices estupendas y no las llaman ni para un casting.

- ¿Es hora de un paso adelante?

- No hace falta sacar una bandera, a veces las luchas no son públicas.

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