Héctor del Futuro y Lander, expulsados de 'El Conquis' por incapaces

Héctor del Futuro y Lander, expulsados de 'El Conquis' por incapaces

En una decisión singular, Iantzi eliminó a los dos contrincantes del duelo final de ‘El Conquistador del Caribe’ porque no fueron capaces de superar ni el primer obstáculo

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Dicen que el azul es un color fresco y tranquilizante que se asocia a la parte más intelectual de la mente. Pues ayer en el tercer epeisodio de 'El Conquistador' los Samulús no hicieron gala de ello precisamente. Tras las pérdidas de Isa y Maika, los de Telmo se hallan en clara desventaja y esto empieza a hacer mella en sus nervios, que se pierden con más facilidad en situaciones así. Gritos, acusaciones y bravatas protagonizaron una de las jornadas más duras del grupo, que incluso pecó de falta de precaución, y eso en la selva tiene un precio. Bernabé, Delfo y Tután discutieron de lo lindo en el campamento pobre por el lugar donde dormir. La sangre no llegó al río. Pero el hambre causa estragos y los dos primeros, imprudentes, se zamparon un fruto podrido sin pensar en las consecuencias y acabaron vomitando y con el estómago ‘a la virulé’. «Me he comido una mierda muy chunga y me he reventado», se quejaba Delfo en la camilla del médico.

El juego de inmunidad era de órdago. Cada equipo debía desenterrar un cayuco, oculto bajo kilos de arena, y luego arrastrarlo varios metros, sobre tierra y agua, hasta llegar a la meta. Y para colmo, Aiora, Andrea y Lorea eran ‘lastres’ para el equipo contrario y se ocupaban de ‘hacer la puñeta’ a sus adversarios para ralentizar al máximo sus avances. Ya el inició de la prueba dejó constancia de la hostilidad que hay entre los distintos bandos. Se estorbaban, se arrojaban arena… y aún así fueron todos pacientes. Los rojos, capitaneados esta vez por Gorrotxa, tiraron la toalla al ver que no podían sacar su cayuco de la arena. Los azules les pisaban los talones a los verdes, pero ni los jaleos de Julian Iantzi («¡Hay que arrear, hay que arrear!», arengaba) lograron que se espabilaran. Al final, los de Eneko («Haz liderado bien y con juego limpio, te lo agradezco», le felicitó el presentador) levantaron la ikurriña por segunda vez y se encaminaron felices y con la inmunidad al campamento rico. La falta de temperamento de Telmo es contagiosa y su grupo se quedó tal cual. Mientras, Gorrotxa, consciente de que había fallado en su primera misión como líder, se derrumbó llorando de impotencia.

Tras los debates pertinentes, sobre todo en los equipos que se la jugaban, llegó el momento de nominar. Los rojos apostaron por los fuertes y escogieron a Jagoba (sus compañeros) y Lander (los capitanes). A los azules no les hizo falta elegir porque Héctor del Futuro se adelantó y se propuso como duelista. Y sonriendo se encaminó a la prueba final. Y decidió que su contrincante sería Lander.

Bajo una tormenta de aúpa los oponentes debían cruzar varias estructuras a través de una cuerda que tenían que colgar ellos mismos encajando una argolla en un palo. Puntería y habilidad. Y ni una ni otra funcionaron. Héctor logró hacer diana antes que Lander, pero cayó al agua al intentar cruzar y ya no fue capaz de volver a subirse a la plataforma. Y Lander intentó pasar varias veces, pero siempre fracasaba con lo que los dos fueron incapaces de pasar de la primera estructura. «A un conquistador hay que pedirle un poco más», exigía Iantzi. Y ambos fueron expulsados por ello. Al mexicano, como si le hubieran contado un chiste. Se despidió con su eterna sonrisa. Pero el de Gatika no encajó la derrota. «No podía, no podía», se lamentaba con rabia y entre lágrimas. Y todo bajo un torrente de lluvia que empapó hasta al conductor del concurso. En este formato no se libra ni el apuntador.

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