Amaia, la gran favorita, se corona ganadora de ‘Operación Triunfo’

Amaia, durante su actuación en la final. /TVE
Amaia, durante su actuación en la final. / TVE

Aitana quedó segunda en el concurso, muy cerca de la vencedora, y Miriam logró el 'bronce'

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

«No sé que decir… Solo gracias», acertó a decir una emocionadísima Amaia al saberse ganadora de 'Operación Triunfo'. La pamplonica se imponía a Aitana con el 46% de los votos, llevándose la ‘plata’ la 'benjamina' del grupo con el 42%, y tercera Míriam, con el 12%. Temblando estaba la vencedora de esta edición de 'OT', cuyo precipitado final por culpa de un fallo de sonido nos impidió ver cómo le felicitaba Alfred, oculto entre el tumulto que se originó sobre el escenario.

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No hubo sorpresas. Amaia era la favorita y se llevó los 100.000 euros muy merecidamente. Y no es lo único, ya que la semana pasada fue la escogida junto con Alfred para representar a España en Eurovisión. Su 'rival' Aitana sí que tuvo el verbo a punto para felicitarla y añadir: «Estoy muy orgullosa de que una persona como Amaia haya ganado porque es increíble». Esa empatía y unión entre los concursantes es otra de las claves que ha hecho del formato un éxito con mayúsculas. Miriam fue más filosófica en sus declaraciones. «Los sueños se cumplen», manifestó la de A Coruña.

La última gala (penúltima si tenemos en cuenta que TVE ya ha anunciado que celebrarán otra especial el próximo martes) comenzó por todo lo alto con los cinco finalistas cantando junto a Raphael 'Mi gran noche'. «Tenía que estar aquí porque son todos una maravilla y les he dicho que cuando salgan de la Academia se dejen aconsejar, pero que nadie les desvíe de lo que ellos quieren ser», aconsejó el artista. A partir de ahí comenzó una velada llena de emociones pilotada con arte por Roberto Leal.

«No puedo dejar de mirarte»

Lisonjas varias de un jurado ya sin presiones al que se incorporó Rosa López, la vencedora de la primera edición del programa, hace ya 17 años. «Lo que es bueno nos hace fluir y lo malo nos hace crecer. A ti lo malo te ha hecho crecer. El escenario ya es tu segunda piel. No dejes de formarte vocalmente porque no puedo dejar de mirarte», le dijo Mónica Naranjo a Ana Guerra, quinta clasificada.

Manuel Martos piropeó a Alfred, el cuarto finalista, que sorprendió en su actuación tocando un instrumento inusual para un solista. «En tiempos de reggaeton tú tocas el trombón. Eres música con mayúsculas», expresó el jurado. Pese a las flores, ambos se apearon en la primera criba, dejando una terna femenina que se enfrentó a su pasado sobre el escenario interpretando de nuevo las canciones que escogieron en la gala cero del concurso, hace ya unos meses.

Y el resultado fue mejor que bueno. Gracias a esta idea el público admiró el progreso que han hecho las tres chicas a lo largo de este tiempo, y las lisonjas se convirtieron hasta en declaraciones de amor. «Como artista te adoro, pero como persona eres tan auténtica que te amo», le soltó Mónica Naranjo a una boquiabierta Amaia sorprendida por el halago al igual que Aitana, pero por otra razón. La joven no se podía creer que Pablo Alborán la reconociera. «¡Se sabe mi nombre!», exclamó aturullada.

Fallo técnico

Espectáculo, magia, sentimientos, talento, música… De todo hubo en un show que quedó deslucido por un tremendo fallo técnico que alteró el final del cuento de hadas. Una vez más, la espontaneidad y el ingenio del presentador solventaron el error y los 16 concursantes, que ya preparan sus maletas para girar por España, demostraron su garra cantando a capela el ‘Camina’. Fue un desenlace que no merecían, pero el directo es así. Y el defecto no ensombrece el estupendo trabajo de profesores, alumnos, jurado y todo el equipo de un formato que ha resurgido cual ave fénix más poderoso que nunca y con mucha vida por delante.

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