Las protestas animalistas llegan al Guggenheim

Los manifestantes gritaron consignas como «ni en granjas ni en museos queremos sufrimiento»./Jordi Alemany
Los manifestantes gritaron consignas como «ni en granjas ni en museos queremos sufrimiento». / Jordi Alemany

Unas 150 personas protestan por el «sufrimiento» de los insectos y reptiles expuestos en el museo

Iñaki Esteban
IÑAKI ESTEBAN

La polémica sobre la obra de arte con animales vivos en el Guggenheim afloró ayer en la explanada del museo, donde se manifestaron unas 150 personas procedentes de distintos colectivos animalistas. Estudiantes de Bellas Artes, antitaurinos y antiespecistas -contrarios a la discriminación entre especies animales- gritaron consignas como «ni en granjas ni en museos queremos sufrimiento, «libertad de expresión no es explotación», «no hay libertad para el maltratador» y «Vidarte dimisión».

«Se están comiendo unos animales a otros. Es una vergüenza. Hay cerdos copulando, perros maltratados. ¿No pueden traer cosas mejores de China? ¿Es todo tan raro?», se preguntaba ayer Carmen Aldama, que acudió a la concentración con tres canes montados en una silla de niño, y que desplegó sobre el suelo pequeñas pinturas, en su mayoría retratos. Como una manifestante que estaba a su lado, rechazó hacer distinciones entre insectos, arácnidos y otros animales. «Las tarántulas tienen los mismos derechos que los demás», añadió. Aldama reconoció que no había visitado la exposición.

Portavoces autorizados del Guggenheim aclararon ayer a este periódico que las especies de las instalaciones 'Teatro del mundo' y 'El puente', del artista Huang Yong Ping, están elegidas de manera que «no se devoren entre sí». «Cuentan con su alimentación natural, herbívora o de otra clase, que se les suministra dos veces al día. También se cuida su hidratación, siempre con el trabajo de profesionales, que han reconstruido las condiciones de hábitat de la forma más precisa posible. Están criadas en cautividad y conviven bien. Nunca ha ocurrido nada».

Los cerdos a los que aludía la manifestante aparecen en el vídeo 'Un ejemplo de transferencia', de Xu Bing', y la otra se titula 'Perros que no se pueden tocar', de Sun Yuan & Pen Yu, que no figura en la muestra aunque sí lo hizo en la del Guggenheim de Nueva York, que retiró las tres ante las protestas animalistas.

Responsables del museo anunciaron que se entrevistarán con los activistas de defensa de los animales de la asociación Atea para explicarles los cuidados que reciben los reptiles e insectos, después de que el colectivo solicitara una «reunión formal» el día anterior. Este grupo argumenta que «ninguna forma de expresión artística debería ocasionar daño a seres inocentes» que además, en su opinión, «deben soportar el estrés que conlleva la presencia de los visitantes, los focos o la presencia de depredadores de los que no pueden escapar».

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