Las palabras que mejor me suenan

Los escritores nos guían por la Azoka./E. C.
Los escritores nos guían por la Azoka. / E. C.

Seis escritores recorren la Azoka en busca de libros y discos. Dan pistas a los visitantes con su sello personal

TERESA ABAJO

Los escritores vascos viven la Azoka más como un lugar de trabajo que como un escaparate. Acostumbrados a la soledad y al sosiego de las librerías, estos días se multiplican para firmar libros como si cada uno fuera el único y participar en presentaciones y mesas redondas. El lector que llevan dentro, sin embargo, no renuncia al placer de curiosear. EL CORREO ha seguido los pasos de seis autores que acumulan reconocimientos, aunque esta vez no hablan de sus obras sino de las palabras de otros. Dan pistas para orientarse en el pabellón Landako, que hasta el domingo está repleto de libros y discos.

Harkaitz Cano compra en vinilo ‘Mirailak’ de Bidehuts y también se lleva el CD ‘Big Affair’ de Audience.
Harkaitz Cano compra en vinilo ‘Mirailak’ de Bidehuts y también se lleva el CD ‘Big Affair’ de Audience. / E. C.
Harkaitz Cano «Aquí busco la cercanía con autores y pequeños sellos»

«Si pudiera tocar el piano, probablemente no escribiría ni una línea», dice Harkaitz Cano, apasionado de la emoción «física» que transmite la música. Compra en vinilo ‘Mirailak’, «que conmemora el décimo aniversario de Bidehuts, una discográfica autogestionada por los músicos» mientras charla con Maite Arroitajauregi, chelista y cantante. Eso es lo que busca en la Azoka, «cercanía con los autores y con los pequeños sellos» que no es fácil encontrar en las tiendas comoMaiatz. También es fiel seguidor de Igela, que acerca a los euskaldunes clásicos como ‘Ulises’ o las obras de Truman Capote. Él, que traduce al castellano sus libros y al euskera a autores como Paul Auster, recomienda este ejercicio «a quienes quieran aprender a escribir. Es bueno descansar de tus propias obsesiones y meterte en la cocina de otro». Le interesa «el juego metaliterario» y no se perderá ‘Goldsmithen ikaslea’, de Joxean Agirre (Elkar), una ficción «sobre un autor real muy polémico, Kenneth Goldsmith, que predica el robo y la apropiación como creación».

En este libro colectivo autoeditado por Txakur Gorria, la última frase de cada relato da pie al siguient, explica Alaine Agirre.
En este libro colectivo autoeditado por Txakur Gorria, la última frase de cada relato da pie al siguient, explica Alaine Agirre. / E. C.

Alaine Agirre «'Jenisjoplin' es justo lo que quería en este momento»

Alaine Agirre no olvida a la niña que venía a la Azoka todos los años con su familia desde Bermeo. Recuerda «la carpa blanca», el frío y que el viaje se le hacía «muy largo, impaciente por llegar». Le pedían que eligiera un libro, así que se concentraba para acertar. Conectaba con el mundo interior que expresa en sus poemas y novelas y que ahora lleva a muchas adolescentes a hacer cola para que les dedique ‘Maren’ y ‘Libe’ (Erein). Quizá les ocurra como a ella con ‘Jenisjoplin’ de Uxue Alberdi (Susa), una historia personal con los últimos 30 años en Euskadi como telón de fondo. «Todavía no se lo he dicho a Uxue, pero es justo lo que quería leer en este momento». Saca un rato libre para saludar a Txakur Gorria, un grupo de escritoras e ilustradoras que autoedita delicadas láminas y libros. Se fija en ‘Plastikozko loreak’, una obra colectiva de relatos encadenados.

‘Gu orduko hauek’ es un libro de cuentos de Garazi Arrula, «autora joven con experiencia como traductora», indica Asier Serrano.
‘Gu orduko hauek’ es un libro de cuentos de Garazi Arrula, «autora joven con experiencia como traductora», indica Asier Serrano. / E. C.

Asier Serrano «Las escritoras vascas están quitando lastre»

Asier Serrano es crítico con la Azoka porque esta multitudinaria cumbre de cinco días le parece «un espejo borroso» de la realidad. «Está bien venir y hacer patria, pero esto no nos hace un pueblo rico en cultura, no nos engañemos». Su experiencia como profesor de literatura en euskera le hace ser muy consciente de que «se lee poco». El ganador del premio Euskadi de literatura en euskera, con el libro de poesía ‘Linbotarrak’, habla claro y con pasión. «Con el idioma hay que follar, no hacer el amor. Hay que utilizarlo», clama. Cree que lo mejor que le está pasando a la literatura vasca es el «fenómeno maravilloso» de autoras como Eider Rodriguez, Alaine Agirre, Uxue Alberdi o Garazi Arrula, que son capaces de «escribir desde su mundo interior con claridad, de quitar lastre». En música se queda con Berri Txarrak y Zea Mays, «que han sabido reinventarse». Él fue letrista y cantante con Lorelei y EH Sukarra, «pero fui cobarde».

Arantza Urretabizkaia, con ‘Jaizkibel Konpainia’, de Iñigo Goikoetxea, autoeditado por la compañía. Es un cómic sobre el alarde de Hondarribia en el que Urretabizkaia ha desfilado 20 años.
Arantza Urretabizkaia, con ‘Jaizkibel Konpainia’, de Iñigo Goikoetxea, autoeditado por la compañía. Es un cómic sobre el alarde de Hondarribia en el que Urretabizkaia ha desfilado 20 años. / E. C.

Arantza Urretabizkaia «Me emociona la autoedición»

Hace quince años, Arantza Urretabizkaia fue a la Azoka con su hijo y le dijo: «Por cada libro que vendo, gano para un café». El chaval no perdió detalle y contaba seis, siete, ocho... la anécdota ha quedado en la familia y ayer volvió a preguntarle ‘¿mucho café?’. Ella es una escritora que siempre ha vivido del periodismo y por eso va directa al stand de autoproducciones, que este año cuenta con 145 participantes. «Me emociona la autoedición. Una amiga mía se autoeditó un libro de relatos. Decía ‘mi madre nos ha dejado cuatro duros y no hay mejor destino’». Se fija en un libro de un radiante añil sobre la flota vasca en el Índico (‘Baporak’, de Mikel Escauriaza). «Igual en la editorial no se lo hacían tan bonito». Y especialmente en el cómic ‘Jaizkibel Konpainia’ de Iñigo Goikoetxea, Galgó. La historia de la compañía mixta en el alarde de Hondarribia que ella ha contado a su manera en ‘Bidean ikasia’, premio Euskadi de ensayo en euskera este año.

José Javier Abasolo: «En Euskadi hemos llegado tarde a la novela negra, pero como lo cogemos todo con muchas ganas...», dice mostrando libros de Jon Arretxe.
José Javier Abasolo: «En Euskadi hemos llegado tarde a la novela negra, pero como lo cogemos todo con muchas ganas...», dice mostrando libros de Jon Arretxe. / E. C.

José Javier Abasolo «Me gusta la novela histórica que no solo habla de reyes»

El cartel de ‘Nobela Beltza’ no tiene pérdida, y menos para José Javier Abasolo. «¿Qué es lo último que has sacado?», le pregunta a Aritza Bergara. «‘Camino de sangre’ (AdarMendi)». Dicho y comprado porque tras leer ‘Olas negras’ da por seguro que encontrará «tramas y personajes bien llevados». Le gusta leer en euskera a Jon Arretxe, así que no se perderá ‘Arrutiren banda’ (Erein). Pero Abasolo, que en el libro que presenta en la feria, ‘Asesinos inocentes’ (Erein), ha dado un descanso al detective Goiko, no es un lector de género. También le atrae la novela histórica «que no habla solo de reyes, sino de la gente del pueblo». La busca en Ttarttalo y pone como ejemplo la trilogía de Aingeru Epaltza ‘El reino y la fe’, en la Navarra del siglo XVI. También recomienda un libro sin duda útil para visitar la Azoka: ‘Euskera para castellanohablantes’ de Beatriz Fernández (Erein). «No es un método, resulta asequible al profano y es muy ameno».

Ander Izagirre estudió con Ana Malagon, «pero no compro el libro por eso». Le encantaron sus microrrelatos por su capacidad evocadora «y su punto amargo y seco».
Ander Izagirre estudió con Ana Malagon, «pero no compro el libro por eso». Le encantaron sus microrrelatos por su capacidad evocadora «y su punto amargo y seco». / E. C.

Ander Izagirre «Cada vez se hace más periodismo en libros»

Ander Izagirre no necesita referencias para comprar ‘Gelditu zaitezte gurekin’ de Ana Malagon (Elkar). Le basta recordar la «envidia» que sintió al leer su libro de microrrelatos por su capacidad «para contar y evocar muchas cosas con muy poco. Miedo, soledad... tiene un punto amargo y seco que me interesa mucho», afirma. A este periodista le atraen también las obras «en los que los personajes son personas» y se congratula porque «cada vez se hace más periodismo en los libros». Con ‘Potosí’, «un reportaje de 200 páginas», ha ganado el último premio Euskadi de ensayo y en marzo volverá a Bolivia, «más para encontrarme con la gente que con un plan de trabajo». El ensayo de Urretabizkaia sobre el alarde de Hondarribia, «con toda su crudeza», se lo ha regalado «a amigos de Irun», y tampoco se perderá ‘Ekialde hurbila, muinak eta ertzak’, de Mikel Ayestaran, Ane Irazabal y Karlos Zurutuza (Elkar).

‘Handia’, izenburuari ohore egiten dion pelikula

Virginia Enebral

90.000 ikusle. Azken egunetan bueltaka dabilen zifra da. Erraz esan eta idaztekoa. Ez da hain ohikoa, berriz, euskal zinemagintzan entzutea, baina Handia filmak lortu du. Moriarti Produkzioak taldearen zigilua dago atzetik, hots, 80 egunean eta Loreak ere sinatu zutenak. Euren azkenengo lanaren arrakasta aztertu zuten atzo Irudienean. «Moriartikoek izen bat sortu dute eta hau bide baten emaitza da», adierazi zuen Zigor Etxebestek, zinema kritikariak. «Donostiako Zinemaldiaren efektua da, Loreak filmarekin hasi zen eta jarraitu du», gehitu zuen Angel Aldarondok, gidoilari eta zuzendariak. «Gainera, pelikula ederra izateaz gain, ez ohiko istorioa kontatzen du». Santi Leone historiagileak inor ohartu gabe pasatu daitekeen xehetasuna azpimarratu zuen. «Gizonak dira protagonistak eta gizonen istorioak unibertsalak balitz bezala ulertzen dira». Hala eta guztiz ere, guztiak bat etorri ziren ekarri duen lorpenarekin. «Hemengo zinema ikusteko zeuden aurreiritzi txarrak apurtu dira. Euskal zinema ona delako kontsumitzen da orain, ez soilik euskaraz eginda dagoelako», kontsumitzen da orain ondorioztatu zuen Aldarondok.

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