¡Vhäldemar a muerte!

Carlos Escudero y los cuernos de la peña. /CARLOS Gª AZPIAZU
Carlos Escudero y los cuernos de la peña. / CARLOS Gª AZPIAZU
El Bafle

Poderoso como el trueno fue el estreno mundial del quinto disco de los baracaldeses en una Stage Live llena de peña que se sabía todas las canciones y cumplía los mandamientos del heavy metal

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

El sábado noche, en una sala Stage Live llena de fans, aficionados, familiares y amigos, los baracaldeses Vhäldemar arrancaron la gira mundial (¡llegarán a Japón!) de su quinto álbum, 'Against All Kings' , una forja de heavy metal a machamartillo rugida en inglés y preconizada en castellano por su fornido y melenudo vocalista, Carlos Escudero, que se toma el heavy metal como una religión, que esgrimió un pie de micro de druida con la V de la inicial del nombre de la banda, y que nos hizo reír con sus charletas: «¡Estoy hasta los huevos del chándal metal y del mierda metal!» gritó como si fuera nuestro admirado Charly Glamour (el líder de Gigatrón), despreció repetidas veces a los que ya no cumplen los mandamiento y ahora dicen «yo antes era heavy», espoleó constantemente a «esa peña de puta madre» con gritos de '¡a muerte!', y también reservó palabras cariñosas para su mujer, hijos y madre («¿o lo estáis pasando bien?, eso es lo importante, que ha venido mi madre»).

Teloneados por Evil Seeds y Valkyria, dos bandas que actuaron ante la sala ya casi llena, Vhäldemar desgranaron un listado de 15 temas en 94 minutos, al principio canónicamente rocosos, poderosos como el trueno, y por las postrimerías algo más desperdigados entre los duelos de solos, la inmersión de Escudero entre el respetable (cantó subido a la barra convirtiéndose en foco de los móviles, se arrojó sobre el gentío, hizo surf sobre las cabezas y fue devuelto al escenario en volandas por Manu El Gallego, Eneko y demás ilustres baracaldeses barbudos), o el fin de fiesta con los tres invitados sobre el tablado: el guitar hero local Dann Hoyos más los vocalistas Roma (de Evil Seeds, el primer combo de la terna sabatina) y Rubén Miranda («estuvo en Inner Destiny, luego en una banda de versiones y ahora en Krait», le ubica el fotógrafo Azpiazu).

El sonido de la sala fue arrollador (qué diferencia con Lagartija Nick la víspera) y desde el inicio de estreno mundial de 'Against All Kings' el gentío respondió coreando tribal y con los puños en alto ('Metalizer', que nos evocó a Accept). Vhäldemar desplegaron aparato pesado y por el principio cedieron protagonismo individual a sus tres invitados: Dann Hoyos en el marcial y con vocación de himno 'Against All Kings', al «mítico Rubén Miranda» en una apoteosis power metal a lo Gloryhammer tomándose en serio, y a Roma de Evil Seeds en una pieza con el cuerpo de los mejores Scorpions.

Carlos Escudero, el guitarrista Pedro J. Monge y las banderas al fondo.
Carlos Escudero, el guitarrista Pedro J. Monge y las banderas al fondo. / CARLOS Gª AZPIAZU

Antes de la octava descarga nos habló el líder del quinteto, el guitarrista Pedro J Monge: «gracias por el apoyo increíble, ¡a muerte todos!», y Vhäldemar tocaron 'Black Thunder', con su rollo machote a lo Manowar. Antes de la novena, 'Bastards', Escudero nos volvió a hacer reír con su introducción en plan Gigatrón, presentó a la banda y se centró en el jefe, en «el majara del metal, el ministro del rock», Pedro J Monge, antes de darle una sorpresa: un brindis con chupitos de whisky y una tarta con velas, pues debía de ser su cumpleaños (¿42?).

Y ya hasta el final Escudero y los suyos se deleitaron en el éxito de su gran noche, disparando títulos tipo 'Dusty Road' (énfasis power, punteos brillantes), 'Rivers Of Blood' (coros puño en alto), rollo Judas Priest ('Metal of the wordl'), cabalgadas a lo Accept con Udo y la despedida con guirnaldas, los invitados, fanfarria power y flamear de las cuatro banderas que adornaban el oscuro escenario que apenas dejó ver el idiosincrático y metálico telón de fondo. Nivelón internacional, oigan.

Videoclip de su canción 'Metalizer'.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos